El crudo relato del padre de Federico Hernández, un joven de 20 años que fue linchado en Córdoba el pasado martes, al ser acusado de participar en los saqueos que sacudieron a la ciudad mediterránea.

En diálogo con Radio Nacional Córdoba, José Hernández relató: “Mi hijo tuvo la desgracia de circular por Nueva Córdoba hacia la casa de un amigo en moto. Las agreciones comenzaron desde balcones con piedras, macetas, los cercaron con autos hasta una emboscada. En la esquina de Peredo e Independencia fueron volteados por una banda de nuevos sheriff.” Agregó que los chicos sobrevivieron porque los “salvaron dos policías de verdad, no los que hicieron paro”. Denunció además que su hijo, con la nariz quebrada, y el amigo terminaron detenidos “por una cuestión burocrática”.

José Hernández, un ex infante de marina, se mostró indignado por la actitud que tuvieron los vecinos de Nueva Córdoba de “golpear por las dudas”.

“Federico tiene 20 años, nosotros nos dedicamos a la construcción e incluso mi hijo se dedica a llevar adelante la empresa. Trabaja desde las 8 de la mañana, es un muchacho que trabaja y fue a visitar a otro amigo que trabaja en una panadería para ir a la casa de otros amigos. Tuvieron que cruzar Nueva Córdoba y la serie de cortes que estaban haciendo los vecinos los llevó a Independencia y Peredo, allí comenzaron las agresiones desde los balcones con piedras y macetas, los cercaron con autos y llegados a esa esquina los tiraron y comenzaron a golpearlos salvajemente. Mientras los golpeaban comenzaron a filmarlos con celulares, a tirarles cigarrillos, a escupirlos”, relató Hernández. Comentó que el amigo de su hijo sacó su DNI para pedirles que los dejaran de golpear “les decía que no eran chorros, como si el DNI fuera su salvoconducto para permitirles salir de ahí”.

Luego de la golpiza, “los delincuentes, que son los de Nueva Córdoba, tomaron la moto, la tiraron a un contenedor de basura y les querían pegar con bloques de cemento”, comentó Hernández. Dijo que “por suerte aparecieron dos policías de verdad y calmaron la situación. Igualmente los “nuevos sheriff” no querían dejar pasar la ambulancia, “no se habían contentado con pegarles”. José agregó que se enteró de que “había dos muertos” y se fue al Hospital de Urgencias a corroborar la situación de su hijo y ahí “vi a mi hijo esposado, entonces increpé al policía que estaba allí, que me dijo que agradeciera que habían traído vivo a mi hijo”. Indignado agregó que “esta gente se movió bajo la consigna de que “ahí vienen dos tipos en moto, peguemoslé por las dudas, los iban a matar sólo porque iban en moto”.

Finalmente relató que a la salida del hospital “con mi hijo herido” se acercaron a la comisaría y “me enteré que los chicos quedaban detenidos bajo la imputación de intento de robo”, señaló sorprendido. “No sabemos quiénes los acusan, vecinos anónimos que seguramente dieron nombres falsos y números falsos, la policía dijo que fue a buscar los testimonios”.

José confirmó que tiene un abogado trabajando en la causa y muchos testimonios de vecinos dispuestos a brindar su palabra para confirmar la “locura de la golpiza que le dieron” a su hijo.

Federico tiene la nariz quebrada, fisuras en las costillas, cortes en la cara, la cabeza y el cuello. Su padre dice que los policías «los detuvieron» porque «era la única forma de calmar a la gente aún sabiendo que no habían hecho nada».

El joven fue llevado a la seccional 4 y más tarde a la cárcel de Bouwer, de donde salió en la tarde del jueves. «Fueron víctimas de esta gente que se arrojó el papel de policía, de juez y de ejecutor de una ley que surge de su propia entraña. El paro policial les dio a ellos la oportunidad de poder mostrarse tal cual como son», concluyó José.

Fuentes: Radio Nacional Córdoba, La Voz

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