
El gobernador de Formosa Gildo Insfrán retrucó en duros términos el convite del presidente Mauricio Macri a un diálogo político, responsabilizándolo de embargar “las esperanzas de la presente y de futuras generaciones”.
El mandatario peronista envió una carta cuyo contenido es inapelable, y responsabiliza al jefe de Estado de intentar “justificar” la gestión de su Gobierno, en lugar de plantear una verdadera convocatoria para debatir el modelo de país.
“El formidable endeudamiento, el acuerdo con el FMI y las consecuencias que ellos entrañan, embargando las esperanzas de la presente y de futuras generaciones, responden exclusivamente a la voluntad política de quien ejerce la Primera Magistratura”, es uno de los pasajes más taxativos de la misiva.
La de Insfrán es una de las primeras respuestas oficiales al convite de Macri, que en principio se había circunscripto a un pequeño grupo de dirigentes “dialoguistas”.
Luego del rotundo fracaso de ese primer globo de ensayo, el Gobierno amplió la convocatoria a gobernadores, empresarios, dirigentes políticos, gremios e instituciones religiosas, siempre con el afán de que rubriquen el acuerdo que contiene los 10 puntos básicos de consenso.
El gobernador de Formosa prosiguió su contundente respuesta: “El verdadero problema señor Presidente, no es económico sino político, reducirlo a una serie de puntos sobre «cuestiones básicas de nuestro desarrollo económico», es otorgar preponderancia excesiva a la economía por sobre la política y las personas que habitan la Argentina”.
Insfrán se quejó: “Jamás fuimos consultados por las decisiones que ha tomado el Gobierno Nacional para llegar a esta situación”. Y acto seguido añadió: “La crisis en la que estamos surge de una concepción que reduce al Hombre –varón y mujer–, a una mera variable económica, a un simple número estadístico sin trascendencia ni historia. Y a eso no podemos prestarnos”.
En otro duro párrafo, el gobernador peronista exhortó a Macri a “reconocer, promover y defender la dignidad de la Persona Humana en toda su dimensión, tanto individual como comunitaria, es la piedra angular de cualquier posibilidad de diálogo y ello, implica desde ya, la modificación del rumbo político a la que condujo a la Argentina desde diciembre de 2015”.
Por último, Insfrán remató con una rotunda definición: “Desde esa perspectiva y con todo respeto, Vuestra Carta tiene la limitada intención de justificar lo hecho y reducir a una simple mirada económica una discusión mucho más profunda, porque es, en definitiva, el modelo de país el que está en juego; y ello, por lo visto y vivido hasta hoy, está lejos de formar parte de una agenda amplia de diálogo político y social”.
