El secretario de Seguridad de la provincia, Jorge Bortolozzi, afirmó que “no hay ninguna duda de que esto no puede repetirse. El rol del Estado tiene que ser diferente, sino de entrada perdemos la guerra”, declaró.

El funcionario del área de Seguridad de Santa Fe consideró este lunes que la fiesta de casamiento tras la cual fueron asesinadas una pareja y su beba de un año y medio no era un evento “inocente” sino algo similar a “una película de El Padrino”, a la que asistieron al menos cuatro personas condenadas por narcotráfico en libertad condicional.

“No es solamente una cuestión de quienes se dedican a traficar. El corazón de todo este entramado es el lavado de activos, la obtención de recursos económicos de manera ilícita y después la inversión. Para eso hay mucha gente que no va a esas fiestas, que tiene otra pertenencia social, económica, educativa y son los que realmente están detrás de todos estos crímenes”, agregó el Secretario en declaraciones a la emisora LT8.

“La obscenidad que hemos visto nos demuestra el poder económico y la impunidad de estos grupos. Era una típica fiesta mafiosa, teniendo en cuenta la nómina de los invitados, el despliegue, la movilidad. Esto no era una fiesta inocente, era la película de El padrino”, añadió.

Bortolozzi subrayó que lo ocurrido “fue una radiografía de la debilidad que tenemos con los delincuentes”, y que “no hay ninguna duda de que esto no puede repetirse”, por lo que consideró que “el rol del Estado tiene que ser diferente, sino de entrada perdemos la guerra. Estamos siempre corriendo detrás de los acontecimientos”.

El secretario de Seguridad pidió más colaboración entre la Justicia Federal y la Justicia provincial, ya que esas personas “no debían estar en libertad”.

El hecho ocurrió la madrugada del pasado sábado, cuando un hombre y su beba de un año y medio fueron asesinados al ser atacados a tiros por presuntos sicarios desde una camioneta luego de concurrir a una fiesta de casamiento en la vecina localidad de Ibarlucea, departamento Rosario, mientras que la madre y esposa de las víctimas fue hallada poco después calcinada dentro de su auto en un camino rural.

Fuentes judiciales y policiales informaron a Télam que todo sucedió cuando la pareja y la pequeña hija salieron de un salón de eventos llamado Campos de Ibarlucea, tras participar de un casamiento.

Mientras circulaban por la ruta nacional 34S en sentido a Rosario en un automóvil marca Audi, la familia fue atacada a balazos desde una camioneta Amarok por presuntos sicarios, que tras disparar escaparon. El conductor y su hija resultaron heridos y alcanzaron a regresar al salón de eventos, desde donde fueron trasladados por un particular al Hospital Eva Perón de Granadero Baigorria, donde finalmente murieron.

Los investigadores indicaron que la mujer fue hasta el hospital a bordo del Audi, pero tras recibir la confirmación de las muertes dejó el lugar, y más tarde fue hallada calcinada dentro de su auto incendiado.

El hombre asesinado de varios disparos fue identificado por la Policía como Iván Maximiliano Giménez (33), mientras que la niña también alcanzada por las balas se llamaba Elena y tenía un año y medio. La mujer, en tanto, era Érica Vanesa Romero (37).

De la pesquisa surgió luego que la fiesta a la que habían asistido fue el casamiento de Esteban Enrique Pinky Rocha y Brisa Milagros Leguizamón Ferreyra, una mujer que cumplía prisión domiciliaria por narcotráfico.

Los novios habían sido procesados acusados de integrar una organización dedicada al traslado, acopio, fraccionamiento y comercialización de estupefacientes cuya principal zona de influencia es el barrio La Cerámica, de la zona norte de Rosario.

¡Sumate y ampliá el arco informativo! Por 500 pesos por mes recibí todos los días info destacada de Redacción Rosario por correo electrónico, y los sábados, en tu casa, el semanario El Eslabón. Para suscribirte, contactanos por Whatsapp.

Más notas relacionadas
Más por Redacción Rosario
Más en Ciudad

Dejá un comentario

Sugerencia

Los barones ladrones de Nueva York

En esta ciudad los grandes magnates son más célebres que los próceres. Parecen dioses del