La Libertad Avanza decidió hacer fracasar la sesión para priorizar la barrera al jefe de Gabinete, y evitar así que la oposición tenga el escenario adecuado para fustigar al cuestionado funcionario.
La sesión prevista en la Cámara alta quedó trunca este jueves por falta de quórum. El bloque de La Libertad Avanza ingresó al recinto pero nunca ocupó sus bancas. Algo similar hizo el peronismo, por lo que nunca se alcanzó el número de 37 senadores necesarios para poder abrir la sesión. El senador Bartolomé Abdala dio por levantado el encuentro que el propio oficialismo había convocado para tratar pliegos de Cancillería, de jueces y el proyecto de Propiedad Privada.
La oposición buscaba aprovechar ese mismo debate para impulsar los proyectos de interpelación al jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Para bloquear esa posibilidad, el oficialismo optó por hacer caer la sesión.
El peronismo explicó que no bajó al recinto porque se negó a convalidar la interpretación reglamentaria del oficialismo, que pretendía exigir una mayoría de dos tercios de los presentes para tratar la remoción del jefe de Gabinete. “Tienen vergüenza de presentarse a hacer una interpretación tan torcida de la Constitución”, disparó el jefe del bloque celeste, José Mayans.
De todas maneras, el blindaje de Adorni no podrá sostenerse en el tiempo ya que el oficialismo no podrá evitar que se avance con un dictamen en la comisión de Asuntos Constitucionales, ya que entre el peronismo y los aliados reúnen la mayoría para firmar un despacho para ser tratado en el recinto de sesiones, según analizó la Agencia Noticias Argentinas.
La realidad es que desde hace tres meses los viajes, el incremento de su patrimonio y las explicaciones de Adorni ocupan un lugar central en la agenda del Senado, y eso hizo detener una vez la agenda parlamentaria.
Más allá de ganar tiempo con Adorni, LLA no logra asomar la cabeza en la Cámara alta con su agenda. Tenía los votos para avanzar en Propiedad Privada y, como hace semanas atrás, ese tema deberá esperar hasta que se despeje el camino del funcionario nacional en esa arena política.
La jefa del bloque libertario, Patricia Bullrich, tenía enhebrado un acuerdo con los dialoguistas para imponer el criterio de que se podía abrir el debate con los dos tercios, y ya tenía asegurado los números para impedir que este jueves se trate sobre tablas la interpelación de Adorni.
Por eso, cuando detectaron que el peronismo no iba a dar quórum, en forma veloz Bullrich ordenó levantarse de sus bancas, y contó también con el respaldo de sus aliados, ya que solo una docena de senadores permanecían en sus bancas cuando el presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdale, levantó la sesión.
“Los que venían con un proyecto de interpelación era el kirchnerismo. Tendrían que haber garantizado el número, pero no se sentaron», declaró la senadora porteña al salir del recinto de sesiones.
Esto motivó que el Gobierno se haya sorprendido cuando los libertarios no se sentaron en sus bancas e incluso se enteraron de la estrategia de la presidenta del bloque libertario cuando se levantó la sesión, ya que en los palcos estaba el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt.
Ahora el desafío será cómo destrabar el debate de los proyectos impulsados por el Gobierno mientras la situación de Adorni siga monopolizando la agenda parlamentaria, y cuya situación genera rechazo dentro de los aliados del Gobierno.


