
El reajuste de la tarifa del transporte público y el Presupuesto 2015 que incluye una suba del 78% al TGI, se discutirán en el recinto del palacio Vasallo la próxima semana, tras las reiteradas presiones de la administración local.
El Presupuesto 2015, que incluye un importante aumento a la Tasa General Inmueble (TGI), y el incremento del boleto de Transporte Urbano de Pasajeros, son los temas que están a tope en la agenda de la administración local y que serán tratados en la última sesión ordinaria del Concejo Municipal que pasó, tras duras y prolongadas discusiones, a cuarto intermedio para el martes próximo. En tanto, la disputa por el aumento de la tarifa de colectivos se da nuevamente en un escenario conocido, con los mismos actores y libretos. Con el estudio de costos en la mano, la intendenta Mónica Fein presiona por llevar el boleto a 5,67 pesos, pero ante la negativa de la oposición, el oficialismo flexibilizó la cifra a cinco pesos.
El debate por el reajuste de la tarifa de colectivos que la intendencia viene instalando en los últimos meses, con un estudio de costos del Ente de la Movilidad que arroja un desfasaje de 1,37 pesos en la tarifa, derivó a fin de año en un escenario de disputa gremial, entre la empresa que maneja el 40 por ciento de la flota de colectivos del sistema público de transporte y el gremio de los choferes. Para el concejal justicialista Osvaldo Miatello, esta situación se traduce en una “maniobra de apriete” por parte de Fein y la firma Rosario Bus para que los ediles aprueben el aumento. La situación salarial de los trabajadores queda en el medio.
Miatello recordó que el año pasado intervino el Ministerio de Trabajo dictando la conciliación obligatoria. Esta vez, el que evitó un nuevo frente de conflicto fue el Banco Municipal, que otorgó un préstamo a Rosario Bus para que pueda pagar sueldos y aguinaldos. En este marco, los choferes nucleados en Unión Tranviarios Automotor (UTA), habían dicho: “Si no pagan, hay paro”. El titular de la firma, Agustín Bermúdez, había advertido que no cumpliría con sus compromisos laborales sino recibía un auxilio financiero de la entidad crediticia.
Bermúdez dijo que su empresa, la única privada del servicio de transporte público, es “discriminada” en la distribución de subsidios, y remarcó que pierde unos 5 millones de pesos. En este sentido, deslizó que según las cuentas que hace su empresa, el boleto tendría que costar seis pesos. No muy lejos de la cifra que esgrime Mónica Fein, basada en el estudio de costo que arrojó un valor de 5,67 pesos. «Nuestro estudio de costos es serio, se basa en la ordenanza que aprobó el Concejo, por lo tanto se ve que refleja con claridad que está por encima de ese valor», dijo la mandataria.
En cuanto a los porcentajes que se manejan, Miatello indicó que “si llevamos el boleto a 5,30 tendríamos el más caro del país”. Sin embargo, la mayoría oficialista de la comisión de Servicios Públicos, cuyo titular es Carlos Comi, este jueves dio dictamen a un boleto de 5 pesos, pero no para que esta sea la tarifa sino para “fijar un valor para la discusión” y darle salida al tan ansiado aumento, en lo posible, el próximo martes en el recinto.
El Grupo de los cuatro, integrado por los ediles Jorge Boasso (UCR) y Rodrigo López Molina (PRO), Osvaldo Miatello y Diego Giuliano (PJ), propusieron semanas atrás un paquete de alternativas de financiación para evitar el reajuste del boleto. También cuestionaron que el gobierno provincial “contribuya cero pesos” en el sistema de transporte de la principal ciudad de Santa Fe. “No queremos discutir sólo la tarifa, que sabemos que aumentaron los costos, pero también de proponer alternativas de financiamiento, y además hablar de la calidad del servicio”, apuntó Miatello.
“Una TGI para Zimbawe”
El proyecto de Presupuesto 2015 fue ingresado al Concejo hace cuatro semanas atrás por el Ejecutivo y aún no reúne consenso, pero por lo menos este jueves cerca de la media noche recibió despacho de la comisión para que se discuta sobre tablas el próximo martes, incluida la propuesta del presidente del cuerpo, Miguel Zamarini, y el edil Carlos Cossia para incrementar la cantidad de jubilados que pueden acceder a la exención de la Tasa General de Inmuebles (TGI). Justamente la TGI es el punto más controversial contenido entre las reformas que la administración municipal pretende realizar a la Ordenanza General Impositiva, con un incremento de la tasa en un 78 por ciento promedio durante el año. Lo cierto es que según informó la presidenta de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, Daniela León, aún no se presentaron contrapropuestas. Al respecto la concejala radical valoró que existe voluntad entre los distintos bloques de arribar a alguna posición intermedia.
«El 71 por ciento de las cuentas que contribuyen pagan hasta 100 pesos de TGI y estaríamos arrojando un resultado para 2015 de 30 a 50 pesos de incremento en esas cuentas manteniendo la distribución por radios», explicó León.
De la sesión del jueves trascendió que algunos bloques de la oposición no iban a convalidar un aumento de TGI que arrancaría en el primer trimestre de 2015 con un 43 por ciento, seguido de un aumento del 15 por ciento por trimestre, acumulativo. El prorrateo indica que durante el año que viene se verificaría una suba del 78,5 por ciento, pero cada contribuyente terminará 2015 pagando un 115 por ciento más de lo que paga hoy. “Es una tasa para la inflación de Zimbawe, con mis respetos por Zimbawe”, se atajó el justicialista Diego Giuliano.
Artículo publicado en la edición de este sábado del semanario El Eslabón.