Dio un discurso en donde estimó, sin precisiones, que “en dos o tres semanas” EEUU se retirará. Justificó la intervención militar y consideró que “en apenas 32 días Irán fue destruido y ya no constituye una amenaza”.
El presidente de EEUU Donald Trump ratificó este miércoles por la noche en un mensaje a toda el país que la presencia estadounidense durará “entre dos y tres semanas más”, hasta lograr los “objetivos estratégicos” en esa región de Medio Oriente.
El mensaje, que era esperado con la expectativa de anuncios concretos, fue en términos generales solo una defensa firme a la cuestionada intervención estadounidense y se expresó en tono victorioso, a pesar de los dañinos contraataques iraníes y una situación de desestabilización en la economía global por lo precios del petróleo a partir del bloqueo iraní en el estratégico estrecho de Ormuz.
En un discurso de 20 minutos desde la Casa Blanca, Trump describió la guerra entre Estados Unidos e Israel como un gran éxito y amenazó nuevamente con golpear la infraestructura energética de Irán si no llegaba a un “acuerdo”, y dijo que Estados Unidos devolvería a Irán a “la Edad de Piedra, a donde pertenecen”.
“Lo hicimos todo. Su Marina desapareció. Su Fuerza Aérea desapareció. Su Fuerza Aérea fue derrotada. Sus misiles están prácticamente agotados o inutilizados. En conjunto, estas acciones debilitarán al Ejército iraní, aniquilarán su capacidad para apoyar a grupos terroristas y les impedirán construir una bomba nuclear”, agregó Trump.
Además, puntualizó: “Desde el primer día de mi campaña presidencial, en los dos mandatos, me comprometí a impedir que Irán acceda a armas nucleares. En los últimos 47 años cometieron actos horribles, sangrientos y muchas atrocidades. Y ahora rechazaron todos los acuerdos (de paz)”.
“(Los iraníes) nunca quisieron abandonar lo que era obvio: seguir produciendo misiles, pero destruimos su capacidad de amenazar a Estados Unidos. Sus misiles casi no existen. No hay un país como el nuestro en el mundo, somos el número uno”, remarcó el presidente estadounidense.
En su discurso, Trump reiteró que Irán “fue diezmado militar y económicamente”, y consideró que “le llavará muchos reconstruir” toda su estructura. “Los vamos a golpear muy fuerte, sus líderes están muertos, vamos a seguir apuntando a sus centrales eléctricas y su petróleo para terminar con su amenaza siniestra”.
Poco después, el mandatario posteó en sus redes sociales un mensaje para homenajear “a los trece guerreros americanos que dejaron sus vidas en esta lucha, para prevenir a nuestros hijos de la amenaza nuclear de Irán. Los saludamos, y ahora debemos completar la misión en su honor”.
Un día antes Irán lanzaba la mayor oleada de misiles contra Israel de las últimas semanas, según publicó el diario El País de España.
Además, la Guardia Revolucionaria Islámica avisó a los empleados de las grandes empresas tecnológicas con sede en la región que abandonen sus puestos de trabajo para salvar sus vidas. La mayoría de las empresas acusadas de espionaje y en la mira son firmas tecnológicas como Microsoft, Apple, Google, Meta, IBM y Cisco, pero también se mencionaron al gigante financiero JP Morgan y a Tesla, de Elon Musk, junto con el contratista de defensa Boeing y el fabricante de microchips Nvidia.


