La Cámara de Diputados aprobó esta tarde un proyecto de protección integral a las mujeres de cualquier tipo de violencia, una iniciativa que recibió media sanción del Senado en noviembre pasado.
Con 173 votos a favor fue convertida en ley la iniciativa, que habilitará mecanismos de ayuda legal, económica y de vivienda a mujeres víctimas de violencia.
En el proyecto, que resumió una decena de dictámenes elaborados en el Senado, fueron reconocidos cinco tipos de violencia: física, psicológica, sexual, económica y patrimonial, y simbólica, bajo seis modalidades que van desde el plano doméstico hasta el institucional.
La flamante norma permitirá que las mujeres víctimas de violencia sean atendidas en forma gratuita en centros de salud, y reciban ayuda económica, asesoramiento legal, laboral y alojamiento.
Además la ley postula modificaciones al sistema educativo y cambios en la capacitación docente y en la formación de agentes de seguridad.
El concepto de violencia de género está atado a la discriminación que sufren las mujeres en diversos planos y, por eso, la iniciativa parte de la erradicación de actitudes discriminatorias.
La discusión del proyecto se prolongó durante algo más de tres horas y, pese a algunas objeciones menores, la nueva ley recibió un respaldo mayoritario.
La ley establece la obligación a los tres poderes del Estado de adoptar medidas para garantizar la igualdad de las mujeres y varones, y fija al Consejo Nacional de la Mujer como el organismo encargado del diseño de políticas públicas.
Campañas, educación y capacitación serán algunos de los mecanismos que deberán utilizarse para desarrollar políticas estatales, además de grupos de ayuda, asistencia jurídica y atención psicológica.
La norma crea también un Observatorio de la Violencia para que monitoree, recolecte, produzca y sistematice datos e informaciones sobre el tema.
"La adopción de medidas tendientes a sensibilizar a la sociedad, promoviendo valores de igualdad y la deslegitimación de la violencia contra las mujeres", es otra de las premisas de la norma.
La senadora del FPV, Marita Perceval, autora del proyecto que fue aprobado en Diputados, afirmó que "era una necesidad" para los argentinos. Y señaló que "más allá de políticas que se venían haciendo tanto a nivel nacional como provincial", el país “carecía de una ley integral que definiera qué se entiende por violencia contra las mujeres”.
Perceval aseguró que “más allá de políticas que se venían haciendo tanto a nivel nacional como provincial”, la Argentina “carecía de una ley integral que definiera qué se entiende por violencia contra las mujeres, no sólo reducida a lo intrafamiliar, sino también la violencia económica, laboral, simbólica, sexual e institucional”.
El proyecto “Protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres”, cuya autora es Perceval, contaba con media sanción del Senado desde noviembre último, y fue convertido este miércoles en ley por la Cámara de Diputados, con 172 votos a favor y 6 abstenciones.
“Es una ley de principios vectores y procedimientos para que el tema no sea tomado como una isla sino que sea un asunto de todo el Estado en todos sus niveles, y habida cuenta de que cada tres días una mujer es asesinada por un varón con el que ha estado en situación de relación convivencial”, subrayó la legisladora.
Si bien no es una ley de sanciones penales, establece “una definición clara y contundente sobre qué se entiende de violencia de género en todos los ámbitos”, agregó.
También resaltó que en sus artículos el proyecto estipula la “creación de un observatorio de la violencia contra las mujeres”, para consolidar las estadísticas “que ahora no hay, sólo existen cálculos dispersos”, explicó Perceval.
Otro de los aspectos innovadores de la ley es que contempla la situación de indefensión económica en la que quedan las mujeres luego de abandonar al victimario.
“Muchas veces las mujeres se encuentran en situación de vulnerabilidad económica y eso lleva a pactar con el victimario. Por lo tanto (la ley) establece para las víctimas un contemplamiento privilegiado, y de resguardo para la autonomía económica, así como la no enajenación de la vivienda”, y además favorece su situación en “el acceso al crédito y el ámbito laboral”, añadió.
“Creo que en un año en el que Naciones Unidas definió que sea el año contra toda forma de violencia contra la mujer, no es menor que se haya aprobado una ley integral” al respecto, concluyó Perceval.