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Foto. Documedia.

Las idas y vueltas del proceso penal a la banda de Los Monos mantienen sin resolución una parte del juicio abreviado, por la cual la organización abandonaba en favor del Estado propiedades inmuebles, 60 autos, una lancha y un jet sky. Hasta ahora le decomisaron dos vehículos y dinero en efectivo.

Un par de vehículos y “sumas importantes” de dinero en efectivo es, hasta ahora, el costo material que los integrantes de la banda de Los Monos asumieron en las idas y vueltas judiciales de las causas que los involucran. Mientras se discute la validez del polémico juicio abreviado, el tribunal pluripersonal de sentencia que tiene a su cargo revisar ese acuerdo entre la fiscalía y la defensa –que esta semana sufrió un nuevo traspié- debe resolver el momento en que se hará efectiva la entrega a favor del Estado de unos 60 automóviles, una lancha, un jet sky, motos y “dos o tres propiedades” entre las que encuentra la famosa chacra de tres hectáreas ubicada en Pérez, que posee una piscina para niños con la forma de la cabeza de Mickey Mouse.

“Pedimos el decomiso de todos los elementos secuestrados en la causa, tanto muebles como inmuebles”, recordó a el eslabón el fiscal de Cámaras, Guillermo Camporini, uno de los actores protagónicos del juicio abreviado que naufragó en parte.

El representante del Ministerio Público de la Acusación explicó que los vaivenes judiciales del proceso a la familia Cantero, líder de la banda de Los Monos, mantienen sin fecha precisa la cesión a favor del Estado de la mayoría de los bienes secuestrados a miembros de la organización durante la investigación que estuvo a cargo del juez de instrucción Juan Carlos Vienna.

“Hay una parte en la que hay bienes y una sumas importantes de dinero que se habían secuestrado, que está confiscado y que quedó a favor del Estado”, dijo Camporini, quien durante la consulta periodística no recordaba los números precisos.

En cuanto al grueso de los automóviles secuestrados y de las propiedades inmuebles que la Justicia estima que fueron adquiridos con dinero mal habido, su decomiso aún no fue resuelto.

Para eso falta mayor claridad en el proceso a Los Monos. “El decomiso está sujeto a la aprobación de los jueces, cuando decidan que sea el momento procesal oportuno”, explicó Camporini.

El fiscal de Cámara recordó que si bien 11 de los 14 involucrados en el juicio abreviado alcanzado entre las partes en abril ya firmaron el acuerdo, tres de ellos no lo hicieron por el rechazo de un tribunal de sentencia y de un juez de segunda instancia.

Además, un parte de la megacausa Los Monos irá a juicio escrito –según el viejo sistema procesal penal-. Se trata de los 17 acusados, en su mayoría miembros de fuerzas de seguridad, que no fueron alcanzados en el juicio abreviado y deberán enfrentar una sentencia.

También falta resolver en la causa la situación de Máximo Ariel Cantero padre, El Ariel o El Viejo, quien fue detenido meses atrás en un carro tirado a caballos y procesado por la jueza Alejandra Rodenas como integrantes de la asociación ilícita cuyo jefe, según la Justicia, era su hijo Ariel Máximo Cantero, alias Guille.

Sin embargo, los fiscales apelaron esa decisión por considerar que el antiguo jefe del clan familiar debe ser considerado, también, como jefe de la asociación ilícita conformada con múltiples fines delictivos.

“Los jueces dijeron que van a analizar cuándo van a disponer eso”, sostuvo Camporini en relación a la requisitoria de decomiso de los bienes de Los Monos, que deben abandonar en favor del Estado.

Entre ellos existen unos 60 automóviles –algunos de alta gama-, una lancha, un jet sky y la chacra de tres hectáreas ubicada en las afueras de Pérez, que el diario La Capital mostró a través de fotografías aéreas en junio de 2013.

El inmueble está separado en tres lotes iguales de una hectárea cada uno: en uno había animales; en otro un stud con boxes para diez caballos; en el tercero una edificación en obra de unos 300 metros cubiertos, una amplia piscina y otra más pequeña con la forma de la cabeza del más emblemático personaje animado de Walt Disney.

La resolución acerca del abandono en favor del Estado de los bienes de los Cantero está en manos de los jueces Edgardo Fertitta, José Luis Mascali y Julio Kesuani, que integran el tribunal de sentencia encargado de homologar el acuerdo de juicio abreviado.

Inadmisible

Esta semana se produjeron novedades alrededor del polémico juicio abreviado: el juez de Cámara Daniel Acosta confirmó el rechazo de una parte del acuerdo alcanzado entre los fiscales del caso Los Monos y sus defensores –entendimiento sellado en abril pasado-, la que beneficiaba a Guille Cantero y a sus lugartenientes José Emanuel Chamorro y Leandro Gordo Vilches.

Además de estar acusados por liderar, en el primer caso, e integrar –en los dos últimos- una asociación ilícita destinada a la comisión de múltiples delitos, los tres están procesados en la causa por el homicidio de Diego Tarta Demarre, ocurrido el mediodía del 27 de mayo de 2013.

El acuerdo de juicio abreviado original incluía también ese expediente y condenaba a Cantero a 9 años de prisión, y a 8 a sus secuaces. Para eso, se modificó la calificación legal por la que Guille fue procesado por el crimen de Demarre de autor a partícipe secundario. De los 25 años que le podían caer encima en una sentencia condenatoria, el líder de Los Monos conseguía en el abreviado una edulcorada condena de 9 años.

Al presentar el acuerdo, Camporini explicó que los fiscales entendían que las pruebas existentes podían ser insuficientes en un juicio ordinario y, por esa razón, Cantero resultar absuelto. En cambio, mediante el abreviado se obtenía la aceptación por parte del acusado de los delitos que se le achacaban, una condena de cumplimiento efectivo y la posibilidad de que la Justicia Federal avanzara en causas por narcotráfico. Las expectativas que tanto el gobierno provincial como los propios operadores judiciales generaron durante la investigación de la banda, convirtieron a ese razonamiento en un menú sinsabor.

Demarre era el dueño de Infinity Night, un boliche de Villa Gobernador Gálvez donde fue asesinado la madrugada del 26 de mayo Claudio Pájaro Cantero, hermano de Guille y también cabecilla de Los Monos. Al día siguiente, Demarre recibió seis balazos cuando llegaba en su auto a su casa junto a su esposa, tras intentar aclarar en Tribunales que nada tenía que ver con el desplume del Pájaro.

En julio, el tribunal de sentencia integrado por Kesuani, Fertitta y Mascali abortó la parte del juicio abreviado referida al crimen de Demarre, la que beneficiaba a Cantero y la que suscitó mayor polémica. Los jueces resolvieron declarar nulo el acuerdo por falta de fundamentación.

Tanto los fiscales como las defensas de Los Monos apelaron. El miércoles pasado el camarista Acosta confirmó el rechazo pero varió la causal por la de “inadmisibilidad”.
La resolución dejó en pie el juicio abreviado firmado por 11 de los 14 participantes. Y deja varios caminos para la definición de la situación procesal de Cantero, Chamorro y Vilches.

Uno es que sus abogados y los fiscales del caso vuelvan a intentar un nuevo juicio abreviado, escenario harto difícil. Otro es que la Fiscalía sostenga la calificación por la cual fue procesado Guille Cantero por el crimen de Demarre –homicidio agravado en calidad de autor- y el caso se resolvería en un juicio oral. La tercera alternativa es un cambio de esa calificación legal, en cuyo caso la cuestión encontraría cause en un juicio escrito acorde con el viejo sistema procesal penal de Santa Fe.

Artículo publicado en la edición de este sábado del semanario El Eslabón que, al igual que Redacción Rosario, produce la cooperativa La Masa.

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