
Cediendo a presiones de los yanquis, México, Chile, Argentina, Brasil, Canadá y Perú propusieron expulsar a Venezuela de la OEA y aplicarle sanciones económicas y diplomáticas. Pero la nación bolivariana ya inició el proceso para renunciar al organismo por considerarlo “un ministerio de colonias”.
El pueblo bolivariano volvió a expresarse en las urnas en forma contundente. Hay Revolución Bolivariana hasta el 2025, por lo menos, y por voluntad del pueblo, por los votos. Pero el Imperio y sus secuaces están dispuestos a impedirlo.
La embestida contra Venezuela de parte de EEUU y los países que responden a pie juntilla sus políticas no da tregua. Esta semana el terreno elegido fue la Organización de los Estados Americanos (OEA). Bajo la presión de EEUU, México, Chile, Argentina, Brasil, Canadá y Perú presentaron una propuesta para iniciar el proceso de expulsión de Venezuela del bloque interamericano. Esta decisión implicaría, además, nuevas sanciones económicas y diplomáticas contra el ya castigado pueblo venezolano, que sin embargo se muestra firme y dispuestos a resistir.
Los votos en la OEA no alcanzaron para la expulsión, pero en realidad se trató de un acto propagandístico, una injerencia en respuesta al contundente triunfo de Nicolás Maduro en las elecciones presidenciales del 20 de mayo, en las que resultó reelegido por el 67,7 por ciento de los votos. Fue Venezuela quien pidió salir de la OEA en 2017, lo que se concretaría en 2019.
La expulsión requería el apoyo de 24 países para ser adoptada, algo que finalmente no se logró, lo que significó otro triunfo para el pueblo bolivariano: pese a las presiones de EEUU sólo se consiguieron 19 votos.
La resolución adoptada no incluye la expulsión de la nación bolivariana pero reproduce la postura imperial de no reconocer las últimas elecciones en Venezuela y por consiguiente el gobierno de Maduro.
El canciller venezolano Jorge Arreaza calificó de “fracaso estrepitoso” la votación del martes 6 en la Asamblea General de la OEA sobre la resolución que abre la puerta a una eventual salida de Venezuela del organismo en el futuro y reitera, una vez más, su intento de deslegitimar la voluntad popular de todo un pueblo, expresada una y otra vez en las urnas.
La última victoria electoral de Maduro es la vigesimosegunda en 19 años. Será presidente de Venezuela hasta 2025. Y es justamente esto lo que el Imperio y los gobiernos títere no soportan. Están dispuestos a hacer cualquier cosa para impedirlo. Solo el tiempo dirá cuál es el límite.
El Imperio solicitó la expulsión de Venezuela de la OEA. Los países fieles al Imperio no hicieron más que acatar. Fue el secretario de Estado estadounidense Mike Pompeo quien propuso este nuevo ataque contra el pueblo venezolano, días después de su decisión soberana de reelegir al presidente Maduro por más del 67 por ciento de los votos.
Arreaza calificó la propuesta de expulsión “como un acto mediático”, haciendo notar que su país renunció ya al organismo.
“Cuando alguien renuncia a un trabajo, tiene que cumplir con un preaviso, según la ley. Nosotros estamos en preaviso. Nosotros ya nos fuimos”, indicó.
El canciller venezolano explicó que Pence había dado “órdenes muy precisas de carácter injerencista” para que los países miembros de la organización apoyasen intervenir las cuestiones internas, algo que a su juicio no ha prosperado, demostrando “la dignidad de los pueblos de las Américas”.
Arreaza denunció que pese a tratarse del país más poderoso del mundo el que empujaba las negociaciones sobre los Estados miembros, finalmente el Grupo de Lima y Washington sólo lograron los mismos votos que obtuvieron en el Consejo Permanente de febrero pasado, donde se pidió a Caracas que suspendiera la convocatoria electoral.
Por su parte, el presidente de Venezuela dijo que declarará como día festivo nacional la fecha en que su país salga definitivamente de la OEA. “Ese día vamos a hacer una fiesta nacional, cuando Venezuela salga de la OEA vamos a hacer una fiesta de pueblo, vamos a declarar día festivo para todo el país”, dijo Maduro durante una reunión con autoridades del gobernante Partido Socialista Unido (PSUV) en Caracas.
Maduro considera a la OEA como “un ministerio de colonias” y reiteró la salida de su país de ese organismo.
“Nosotros vamos a la OEA y nos vamos de la OEA, del ministerio de colonia, ratificado. Ya van 13 meses de los 24 que tenemos que esperar para que se haga efectivo”, agregó el mandatario.
Maduro señaló que el canciller venezolano, Jorge Arreaza, acudió a la sesión de la OEA y le ordenó responder “todos los agravios” de EEUU y de otros países para defender la “dignidad del pueblo venezolano, así tenga que hablar mil veces”.
“La OEA es un organismo inútil que lamentablemente sufrió una involución y se ha vuelto a convertir en un ministerio de colonias del imperialismo norteamericano contra los movimientos revolucionarios, contra los pueblos progresistas, contra los gobiernos independientes, antiimperialistas. Un ministerio de colonia, de agresiones”, señaló el presidente de Venezuela.
Maduro recordó la época intervencionista del organismo y su respaldo a las dictaduras en América Latina y señaló que desde la llegada de Luis Almagro al cargo de secretario general “se ha promovido una agresiva campaña contra Venezuela”.
“Eso es lo que quiere el Imperio, y el gobierno de los Estados Unidos ha desarrollado una campaña criminal, macabra de chantaje y amenaza a otros gobiernos de América latina y el Caribe, los ha amenazado con quitarles las ayudas económicas las posibilidades de financiamiento, a algunos países los ha amenazado con quitarles los flujo de turismo, los flujos comerciales”, agregó Maduro, al tiempo que señaló que “cada vez que se acerca una asamblea general de la OEA vemos la misma película de presión, de amenazas”.
Para Arreaza, es “positivo” que el gobierno de Donald Trump haya desenmascarado en forma tan desembozada sus políticas “injerencistas e imperialistas”.
Asimismo, el diplomático analizó que las presiones que llegan a Caracas desde la OEA responden a “un guión claramente establecido” que se ha repetido a lo largo de la historia para arrebatar la soberanía de los países americanos.
“Debo agradecer a los estados del Caribe, estados soberanos del Caribe, que fueron extorsionados por EEUU”, y aun así no apoyaron la resolución, indicó el canciller. “Ayer fueron dignos representantes de sus pueblos y no se dejaron humillar”, aseveró el diplomático venezolano.
En cuanto a que el gobierno venezolano permita la entrada de ayuda humanitaria, Arreaza indicó que Caracas no va a permitir que ese procedimiento se convierta en una “invasión” estadounidense, por lo que llamó a que los países, empezando por EEUU, levanten las sanciones sobre Venezuela si realmente quieren ayudar.
“No te dejo comprar comida, no te dejo comprar medicinas, no te dejo vender tu petróleo, y como no te dejo hacer nada me van a tener que pedir ayuda a mí”, dijo Arreaza, quien calificó estas medidas como un bloqueo económico.
“Si quieren ayudar, desbloqueen, levanten las sanciones, que el sistema internacional nos dé crédito. Si Estados Unidos no ha ayudado a Puerto Rico (tras el devastador huracán María) siendo un Estado Libre Asociado, cómo van a enviar ayuda humanitaria a Venezuela?”, se preguntó.
Es la primera vez que se aprueba en una Asamblea General una resolución sobre la crisis venezolana, tema que ya centró la anterior Asamblea en Cancún (México), pero que acabó sin una declaración condenatoria porque, en el último momento, el Caribe respaldó a Venezuela.
Pompeo, en un discurso transmitido por la página de la OEA, dijo que Washington recibía “con beneplácito” la reciente excarcelación en Venezuela de algunos opositores.
Sin embargo, el funcionario aclaró que “la política de EEUU hacia Venezuela sigue sin cambios”.
Fuente: El Eslabón