Angurria imperial sin límites
La nueva ley de hidrocarburos de Venezuela dejó sin petróleo a Cuba. Y México, que era el segundo proveedor, está bajo amenaza. La idea es “asfixiar” la isla y dejarla sin combustible, ni alimentos, ni medicamentos.
La nueva ley de hidrocarburos de Venezuela dejó sin petróleo a Cuba. Y México, que era el segundo proveedor, está bajo amenaza. La idea es “asfixiar” la isla y dejarla sin combustible, ni alimentos, ni medicamentos.
Las agresiones de EEUU a Venezuela son el síntoma de su incapacidad de dirección como potencia. Las correlaciones de fuerzas, siempre cambiantes, dejan entrever una pulseada por sostener espacios donde aún su influencia se ejerza.
El gobierno bolivariano busca repeler las amenazas imperiales, mientras el país agresor intensifica las operaciones en el mar Caribe. Bajo el pretexto de combatir el narcotráfico, el verdadero objetivo es derrocar a Maduro.
La gira de Trump por Asia. El reencuentro parcial de China y EEUU. Narcos, Brasil, Venezuela. El divorcio entre datos inmediatos y el gran sendero aún señalan que los grandes movimientos no pueden ser aprehendidos en las redes.
Con la excusa de combatir “narcotraficantes” (fantasmas que solo ve el imperio), fuerzas estadounidenses atacaron tres lanchas provenientes de Venezuela, con un saldo de once muertos.
Ya no hablan de fraude en las elecciones ni buscan actas. Más de 40 países reconocieron de facto a González Urrutia (el nuevo Guaidó) como “presidente electo”. La ONU alienta el injerencismo. Y EEUU aumentó las sanciones.
La cuestión Venezuela no implica, en el sistema político local, un debate sobre democracia o autoritarismo. Escenifica la tensión global entre derechas e izquierdas. Por eso, hasta un intendente repudia.
La nueva expresión del embate contra el chavismo resulta un escenario favorable a la pretensión de Milei de ocultar los efectos de su gestión y proyectarse como líder internacional.
Más de 900 sanciones, un efímero golpe contra Chávez en 2002, un atentado con drones contra Maduro en 2018, violencia callejera con muertos, dos incursiones de mercenarios en 2020, e innumerables operaciones secretas de EEUU.
Pese a las buenas intenciones y los 44 acuerdos alcanzados, los presidentes de Paraguay y Uruguay actuaron como voceros de EEUU y atacaron a Cuba, Venezuela y Nicaragua. Maduro los desafío a debatir el tema en forma pública.