
El costo de vida para una familia de los barrios populares de Rosario llegó en diciembre a $28.148, lo que significa un aumento del 40% comparado al mismo periodo del año anterior. Es decir que en solamente un año, se necesitaron $8.014 para el mismo nivel de consumo. El dato se desprende de un estudio presentado por la diputada nacional Lucila De Ponti y el concejal Eduardo Toniolli que mide la evolución de los precios en cuatro barrios característicos: Casiano Casas, La Sexta, La Lagunita y Mangrullo. Según el trabajo, un hogar necesitó en promedio $11.414 solamente para satisfacer sus necesidades alimentarias.
El informe se presentó este lunes por la mañana en los cruces de las peatonales Córdoba y San Martín, con el objetivo de dar cuenta de la realidad económica que viven los vecinos de las zonas vulnerables de Rosario. Las estadísticas pertenecen a los precios que se miden en los barrios Casiano Casas, La Sexta, La Lagunita y Mangrullo, marcando una diferencia con el INDEC que toma una canasta de consumo pensada
para sectores de nivel medio y relevando precios del Gran Buenos Aires.
Los números
El Costo de Vida para una familia de barrios populares de Rosario fue en promedio de $28.148 en diciembre de 2018. A eso, se le suma que un hogar necesitó $11.414 sólo para cubrir sus necesidades básicas alimentarias y un adulto rosarino necesitó $3.693 para cubrir una cantidad mínima de alimentos y no caer debajo de la línea de indigencia. El costo de vida de un rosarino se incrementó un 40% este año. En diciembre de 2017 una familia de un barrio popular de Rosario necesitaba $ 20.134 para cubrir su canasta básica total, hoy necesita $ 8.014 más. Entre diciembre de 2016 y diciembre de 2018 los precios de los 37 productos relevados crecieron en promedio un 78%. El aumento de los precios de los distintos bienes varió entre el 17% y el 236%. Entre los productos con mayores incrementos se encuentran: panificados (+100%), arroz (+200%), harina (97%), papa (109%) y cebolla (69%).
Cabe señalar El Salario Mínimo Vital y Móvil actual, equivalente a $ 11.300 no alcanza a cubrir ni la mitad del costo de vida familiar. Y que la población más vulnerable posee un menor margen de decisión respecto a su consumo, prácticamente gasta todo su ingreso (no tiene capacidad de ahorro) y compra en comercios de proximidad, no pudiendo acceder por ejemplo a las ofertas y descuentos que ofrecen los
grandes supermercados.
«Ningún sector de la sociedad pudo hacer frente a este nivel de incrementos»
“Los aumentos en alimentos son cada vez mayores y este año los ingresos de las familias quedaron muy por detrás”, aseguró la diputada nacional Lucila De Ponti, impulsora del estudio. “Ningún sector de la sociedad pudo hacer frente a este nivel de incrementos y esto impacta fuertemente en la mesa de los rosarinos”, explicó.
“Si comparamos estos datos con mediciones anteriores, vemos que en dos años los productos aumentaron en promedio un 78%, muy por encima de los salarios. Hoy, con el Salario Mínimo Vital y Movil, se cubre menos de la mitad del Costo De Vida y ni siquiera alcanza para la canasta básica alimentaria”, explicó la legisladora del Movimiento Evita.
“La idea de este estudio es mostrar en números y porcentajes lo que los rosarinos sienten cada vez que van al almacén o al súper: que cada vez alcanza para menos. No podemos acostumbrarnos a que llevar un plato de comida a la mesa sea un privilegio de unos pocos y no el derecho de todos, llegó la hora de trabajar en serio para transformar esta situación”, finalizó.