Muy lejos de lo que siente el bolsillo ciudadano, pero en clara tendencia alcista por quinto mes consecutivo, la cifra dio 2,9% en enero, según el Indec, en un clima de controversia porque no se aplicó el nuevo IPC.
La suba de la inflación se explicó en gran medida por el salto de los alimentos (+4,7%), producto del fuerte aumento de la carne. Aunque comunicación y vivienda, dos rubros de mayor incidencia en el nuevo IPC que finalmente no vio la luz, también se ubicaron por encima del promedio (3,6% y 3%, respectivamente).
La inflación se aceleró por quinto mes consecutivo y se ubicó en el 2,9 por ciento en enero, su mayor nivel desde marzo de 2025, cuando alcanzó el 3,7 por ciento, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
El dato se realizó nuevamente en base a la canasta de bienes y servicios de 2004/05, en medio de la polémica por la salida del nuevo índice de precios al consumidor (IPC) que debería haber debutado este martes, pero que el ministro de Economía, Luis Toto Caputo, decidió que no viera la luz.
En la medición interanual, los precios se alzaron 32,4 por ciento, marcando su tercera aceleración consecutiva y la más pronunciada de los últimos tres meses.
“El dato de enero marca una clara detención del proceso de desinflación y se ve un proceso de aceleración en los precios. La presión sigue firme”, subrayó el economista Leonardo Anzalone de Centro de Excelencia en Psicología Económica y del Consumo (Cepec), según publicó el medio especializado en temas económicos Ámbito Financiero.
Entre los rubros más afectados por la suba de precios se destacó alimentos y bebidas no alcohólicas (+4,7%), producto del avance sostenido que estuvo teniendo la carne en los últimos meses y que podría profundizarse tras el nuevo acuerdo comercial con EEUU.
Entre los alimentos con gran volatilidad de precios también se destacaron las verduras, de un componente fuertemente estacional, que, según comentó la economista Rocío Bisang a Ámbito, “en GBA el aumento promedio fue del 28 por ciento, con el tomate volando al 92”.
En el Gran Buenos Aires los alimentos treparon 5,1 por ciento, mientras que en el Noroeste avanzaron 4,8 y en la región Pampeana, un 4,5, reflejando los aumentos más importantes para este rubro.
Hacia dentro del rubro viviendas, los aumentos de los alquileres casi triplican el nivel general. Alcanzaron el 7,8 por ciento, encabezados por los incrementos en la Patagonia, seguida del Noroeste (+7,4%) y el Noreste (+7,2%). En términos interanuales, los alquileres subieron entre un 60 y un 113 por ciento, dependiendo la región del país.
Por su parte, Restaurantes y hoteles también sufrieron un aumento considerable del 4,1 por ciento, debido a la demanda estacional por vacaciones de verano. Vale destacar que el período de vacaciones estivales se extiende de fines de diciembre a febrero, pero enero es el mes con mayor demanda.


