Diversos nucleamientos de la provincia emitieron un comunicado en el que sostienen que el proyecto invisibiliza a los pueblos indígenas y que de tal manera “una democracia incompleta no puede llamarse como tal”.
Organizaciones y referentes de los pueblos Qom, Moqoit, Wichi, Pilagá, Chana y Guaraní de la provincia de Santa Fe —entre ellas Fuerza Ancestral Indígena, y el Comité Organizativo y Cultural de los Pueblos Originarios de Rosario— manifestaron su “profundo rechazo y preocupación ante el proyecto de reforma electoral y constitucional que se debate en la Legislatura provincial, el cual no contiene ni una sola mención ni mecanismo concreto para garantizar la participación política y la representación efectiva de nuestros pueblos”.
En un comunicado, estos nucleamientos expresaron que el proceso iniciado con la Ley N° 14.384 y las propuestas actuales de reordenamiento electoral —incluyendo modificaciones al sistema de boletas, reglas de conformación de listas y organización de comicios rumbo a 2027— “se limita a reacomodar el poder entre partidos políticos, ignorando derechos consagrados en la Constitución Nacional (Art. 75 inc. 17), el artículo 13 inciso 6 de la nueva Constitución Provincial de santa fe y el Convenio 169 de la OIT y la normativa internacional de derechos humanos” .
Y puntualizaron: ”No se prevén bancas reservadas, distritos especiales, criterios de representación proporcional ni mecanismos de postulación propia desde las asambleas comunitarias, perpetuando la dependencia de nuestros candidatos a negociaciones coyunturales de fuerzas ajenas a nuestras realidades”.
“Ni siquiera se nos convocó formalmente a las mesas de diálogo oficiales sobre la reforma, a pesar de que somos sujetos políticos con derecho a intervenir en toda normativa que defina quién decide sobre nuestros territorios, vidas y futuros”, agregó el texto.
“Hablar de «modernización democrática» y «inclusión» mientras se borra la presencia de quienes habitamos esta tierra desde milenios es una contradicción ética y jurídica”, advirtieron y denunciaron: “No hay democracia plena sin reconocimiento de la preexistencia y persistencia de los pueblos indígenas en la Constitución provincial, ni sin garantías para ejercer nuestra autonomía política”.
Y subrayan: “La falta de reglas específicas mantiene la representación simbólica en lugar de abrir paso a la voz propia en la Legislatura, concejos municipales y órganos electorales —decisión que afecta directamente políticas de tierra, educación bilingüe, salud intercultural y reparación histórica. Esta omisión agrava la desigualdad en un año clave: de cara a las elecciones de 2027 y los debates sobre la nueva Carta Magna provincial, se nos cierra la puerta antes de que empecemos a dialogar”.
En cuanto a sus propuestas exigen:
Incorporar expresamente en la reforma el derecho a la representación política indígena, conforme al Convenio 169 OIT y la Constitución Nacional.
Crear mecanismos específicos: dos bancas reservadas en la Cámara de Diputados por la provincia y representación equivalente en concejos municipales con presencia comunitaria significativa (como Rosario).
Reconocimiento de listas propias interpueblos, sin requisitos de aval partidario excesivos, definidas por asamblea comunitaria y con paridad de género;
Representante indígena con voz y voto en el Tribunal Electoral Provincial.
Convocar inmediatamente a un espacio de negociación paritaria entre el Poder Legislativo, el Ejecutivo y los organismos de representación indígena reconocidos territorialmente, para reescribir los artículos pertinentes antes de su sanción definitiva.
E incluir cláusulas transitorias que aseguren su aplicación efectiva en los comicios de 2027.


