Por Alfredo Montenegro. “Para impedir que el rally pase por el Este del departamento 25 de Mayo nos organizamos los pequeños productores que ya hace mucho tiempo luchamos juntos. Así les trabamos 300 kilómetros”, dijo Fidel Guarda, de la comunidad Lof Epumer, descendientes de ranqueles y mapuches.

“Tenemos campos a 50 kilómetros de Jacobacci, y muchos productores de nuestra comunidad y criollos decidimos impedir el paso de la carrera por nuestras tierras, donde tenemos reliquias y la memoria de los enfrentamientos de nuestros mayores con el ejército del Estado argentino en el pasado”, remarcó Guarda, de 53 años e integrante del Consejo Asesor Indígena (CAI).

“Hace como cuatro meses que empezaron a andar por la zona autos y luego motos, desconocidos que no pedían permiso para pasar por las casas. Nos autoconvocamos y presentamos una denuncia ante la Defensoría del Pueblo de Río Negro. La doctora Ana Piccinini nos atendió, fue la única que pensó que en el campo existe gente, el resto de funcionarios ni se acordabaron”, dijo a redaccionrosario.

“Tenemos que elegir cómo vamos a usar el territorio y no queremos que sea escenario del circo enorme y de gran impacto en la zona”, advirtió. Buscamos apoyo de la red de abogados Grupo de Apoyo Jurídico por el Acceso a la Tierra (Gaja) y nos asesoró el abogado Fernando Kosovsky”.

Sobre las acciones para resistir al rally, indicó que “el intendente y desde Radio Nacional decían que había un ángel negro detrás nuestro, no entendían que nos organizamos solos y que juntamos nuestras monedas para no depender de nadie”.

La cosa creció y “hasta llegó desde Córdoba el vicepresidente del safari, bajó de un avión en Jacobacci y llegó acá en un helicóptero. Nos preguntó cuánto dinero pedíamos para usar 300 kilómetros, ofreció unos dos mil pesos y le dije en broma –como para que entendiera bien– que con los peñi (hermanos) se habla de millones de euros. Así, recién comprendió que no teníamos precio, y terminó dándonos la razón”.

“Cambiaron el recorrido –resaltó orgulloso–, aunque los italianos y franceses buscaban tocar esta zona, porque decían que eran muy lindas. Pero no queríamos ver más andar por nuestros caminos rurales esas camionetas de los organizadores. Querían pasar por Quetrequile, El Caín, Maquinchao y otros lugares de la región”.

Además, “no sólo los organizadores de la competencia acosaron a la gente del pago. Hubo atropellos a los vecinos, levantaron alambres. Productores de 150 kilómetros al norte de Jacobacci vinieron a consultarnos porque gendarmes les hicieron firmar un papelito a un viejito. También rompieron una tranquera que el vecino Pascual Sepúlveda había cerrado con candados”.

Una ancestral lucha

Fidel Guarda explicó que “el lof es una familia grande, de unos 240 miembros que trabajan en unas 17 mil hectáreas, de las cuales recuperamos unas nueve mil”. La zona de Quetrequile es de meseta, con cañadones con parajes verdes y extensiones semidesérticas. Forma parte de la llamada Línea Sur rionegrina, de gran aridez y con temperaturas que llegan a los 32° bajo cero en invierno. “Es hermoso el lugar, vivo bajo un volcán apagado y cerca de sitos donde mi pueblo lucho por sus tierras”, resaltó.

Don Guarda relaciona esos atropellos con los que sufrieron en el pasado. “Muchos de aquí no sabían leer y sin saber firmaban ventas de terrenos. La familia Casiano-Epugmer se asentó en la zona, a 64 kilómetros de Huahuel Niyeu (actual Ingeniero Jacobacci), en la segunda mitad del siglo XIX. Venían corridos por las tropas de la campaña a la Patagonia. Al llegar allí, se hallaban unas 400 familias mapuches, que también habían escapado de la guerra de conquista impulsada por Julio Argentino Roca en 1879.

Luego, criaron cabras, ovejas, levantaron galpones, cementerio y casas. Pero, en los años 60, dos hermanos mercachifles de origen sirio: Felipe y Alfredo Abid Saad, se apropiaron de algunos parajes que pudieron recuperar en el 2000, tras largos letigios, ocupaciones y agresiones de los blancos.

Señores estancieros

“Con nuestro trabajo, aparecieron algunos de la Sociedad Rural para sumarse a nuestra organización, porque a los señores estancieros les molestaba también el rally”, advirtió Guarda. “Pero nosotros somos pequeños productores, ligados a cooperativas, ligas agrarias y no estuvimos de acuerdo con la Federación Agraria durante el conflicto del campo. Rompimos con ellos para formar el Bloque de Productores de la Región Sur.

Además, dijo Guarda: “Ahora parecería que el Rally trae la reforma agraria a la Patagonia, sucede que se la pasan destruyendo alambrados y tranqueras. Pero, enseguida, levantan otros.

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