El compositor Miguel Jubany, creador de la histórica obra Evita, un puente de amor junto al extinto Domingo Federico, rescató el plano emocional y de devoción que despierta aún hoy la abanderada de los humildes.

Historiador y difusor cultural del tango, letrista, dramaturgo, y ensayista, Miguel Ángel Jubany es el creador de Evita, un puente de amor, la obra poética-musical que compuso junto al bandoneonista y director de orquesta Domingo Federico en la década del ochenta,  surgida como una respuesta al “agravio” que resultó el musical inglés sobre Eva Perón en épocas de la guerra de Malvinas.

En diálogo con este periódico, Jubany consideró que más allá del número redondo del centenario del natalicio de Eva Perón -que se recordará el próximo 7 de mayo en todo el país-, su figura tiene una “presencia cotidiana” en el devenir de la Argentina. “Es la mayor peronista, como surge de la memoria, de lo que quedó documentado, de las filmaciones, discursos, libros, y de todo lo que trasuntó de esa admiración que tenía por Perón, y esa síntesis que logró del líder, y de su causa, la que ella misma encabezó”.

Jubany había la había visto pasar a Eva muy cerca suyo, en Maciel, su pueblo natal a 60 kilómetros de Rosario, cuando era niño: “Ella pasaba saludando en un auto y rápidamente se aglomeraba gente sobre la ruta. En 1945 yo tenía 6 años, y en esa época no todas las casas tenían radios, y la mía sí, y recuerdo que venían los vecinos y nos quedábamos a escuchar los sucesos de octubre en la Plaza de Mayo”.

El conductor de un Un País llamado Tango, que se escucha desde hace décadas por Radio Nacional Rosario,  denomina como “ansiedad positiva, y esperanzadora” la que se vivía en momentos en que Eva toma un papel protagónico a favor de los más humildes. “Es como un reflorecer del Pueblo: de vivir con resignación, en una derrota permanente, se estaba sintiendo como una recuperación. No es un discurso, no es un verso. Se fue tornando a vivir mejor, como una cosa permanente. Eso se sentía en mi casa, mi viejo era recibidor de granos, y se sentía también entre los vecinos. Es por eso que yo no podía entender cómo a ese gobierno, que la gente se agolpaba para defender, y que daba la sensación de que era para siempre, alguien lo quisiera destruir, como pasó en el primer sobresalto en 1951 con (Benjamín) Menéndez (la intentona de golpe) y durante terrible bombardeo a Plaza de Mayo en 1955. Todavía no logro entender”, dice, evitando una explicación racional.

Un puente entre los trabajadores y Perón

A todo el proceso económico, social, político y cultural que se estaba desarrollando en Argentina luego del 17 de octubre de 1945, “Eva le daba ese grado de emoción y devoción”, sostiene el escritor nacido en 1938. Jubany escribió Volveré y seré millones , con música de Domingo Federico y Roberto Pansera, lo que tiempo después le valió el ofrecimiento para escribir trazos  de lo que fue posteriormente el guión de Evita, un puente de amor, en parte ante la necesidad de dar una respuesta “al agravio” que representaba el musical inglés en épocas de Margaret Thatcher. “Acabábamos de perder la guerra, era una obligación patriotica”, rescata.

Evita, un puente de amor se estrenó en 1986. La cantanta fue editada en casete y hubo una producción que incluía destacados personajes de la composición y la interpretación como Antonio Tormo y Nelly Vázquez, que no pudo salir a la luz finalmente. Sí hubo presentaciones de la obra en provincias, en Rosario y Buenos Aires a salas llenas durante la década del 0chenta. En el 2015, el espectáculo que aborda la figura de Eva Perón desde la poética y la música volvió a escena luego de una iniciativa del hijo de Miguel, el pianista, compositor y cantante Pablo Jubany.

“Pablo me lo propuso. De la obra original faltaba gente como Domingo, que ya no está entre nosotros, entonces como que había una parte mía que había quedado ahí. Pero venía la sangre joven. Pablo armó una versión con su banda, algo que a mí me remitió a la versión de García Lorca de Enrique Morente. Surgieron otros timbres que podían acercar a los jóvenes. De la obra original -que incluía a Graciela Rey y Héctor Cattáneo se conserva la presencia de Daniel Querol”, destaca Miguel.

A la versión contemporánea que tiene dirección musical de Pablo Jubany y dirección actoral y escénica de Daniel Querol, se sumaron figuras de la canción popular rosarina como Mirna Manassero y Javier Migled; los músicos Franco D’ignoti, Daniel Sabransky,   y Roque López;  el diseño sonoro estuvo a cargo de Charlie Egg; la puesta visual de Viviana Artigas y las fotografías de Popi Fournier.

Las minas argentinas fueron más después de Eva

“La influencia de Eva fue total”, afirma Miguel Jubany sobre el relevante rol que le imprimió  Eva a la mujer desde mediados de los años 40. “El peronismo tenía tres patas; la pata gremial, la política y la femenina. Imaginate que Eva le regalaba a las mujeres las maquina de cocer para que puedan trabajar de forma independiente. Era otra época. Lo que sí te puede decir es que ella concebía a la mujer ni adelante ni de atrás de un hombre, sino al lado”.

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