
“Estamos indignadas con esta resolución, no se nos escucha”, dijeron las madres perjudicadas por el fallo judicial que frena el amparo conseguido para que se permita el autocultivo de cannabis destinado al tratamiento de sus hijos.
El pasado viernes La Cámara Federal de Apelaciones de Rosario revocó la medida cautelar para el cultivo de cannabis medicinal que había otorgado la jueza federal de Rosario Sylvia Raquel Aramberri a seis madres rosarinas.
Carina Soledad Prieto, Amalia Luciana Rita Angelicola, Natalia Elina Porcile, Natalia Teresita Mola, Natalia Noelia Kaliroff y Fernanda Daniela Masin, brindaron una conferencia de prensa para informar acerca de este revés judicial que nuevamente deja desamparados a sus hijos e hijas menores de edad que, por diversas patologías, necesitan de la planta de cannabis.
Carina Prietto es mamá de Juan Cruz, de 9 años, quien padece de autismo y desde el 2017 produce en su casa el aceite que le permitió a su hijo tener una vida más acorde a los parámetros normales de socialización. “Estamos indignadas con esta resolución, no se nos escucha a las mamás. Es mentira que no sabemos lo que se les da porque pasa por la Facultad de Bioquímica y posee un seguimiento de un médico perteneciente a la Asociación de Usuarios y Profesionales para el Abordaje del Cannabis (Aupac)”, afirmó.
Calidad de vida
En diálogo con Redaccion Rosario, Carina narró cuál fue el recorrido que tuvo que realizar para llegar a entender y comprobar que la utilización del aceite de cannabis le permitirá poder disfrutar de su maternidad y de la vida en sociedad con un hijo que hasta el 2017 no hablaba, parecía no escuchar y era incapaz de relacionarse con el otro.
“Hoy la situación en la que me pone el Estado es extraña, puedo plantar pero no le puedo dar el aceite a mi hijo, me sacan todo el seguimiento y supervisión que me proveía el para el tratamiento de mi hijo, parece que nos tomaran el pelo” relata.
El negocio de los laboratorios
Con la resolución de la Cámara Federal se les propone a estas madres el uso del aceite que provee el Estado importada desde Canadá, la cual sólo sirve para pacientes con epilepsia refractaria, es decir, completamente inútil para pacientes con otro tipo de enfermedad.
En ese orden Carina explica que cada persona necesita su propio aceite: “Además de la patología, cada persona porta una información genética única y eso hace que el aceite que consume para mejorar su calidad de vida también sea única, por eso trabajamos con testeos y análisis permanentes que permiten decidir qué niveles de THC (Tetrahidrocannabinol) o el CBD (Cannabidiol), los dos componentes activos principales del cannabis, necesitan ya que cada uno produce efectos diferentes, pero interactúan de manera conjunta, balanceándose mutuamente.
A la Corte Suprema
La próxima instancia para estas seis familias que representan a más de un centenar es recurrir a la Corte Suprema de Justicia en búsqueda de lo que los camaristas rosarinos les negaron: la despenalización y legalización de la producción de aceite y otros derivados de la planta para el consumo medicinal de sus hijos y todo aquel paciente que lo necesite.
“Es una locura”
“Este fallo no es un problema, es un paso más”, afirmaron las madres que brindaron una conferencia de prensa este lunes junto a Ciudad Futura, a raíz del fallo judicial que frena el amparo conseguido para que se permita el autocultivo de cannabis destinado al tratamiento de sus hijos.
Las mujeres que utilizan el aceite de cannabis para la salud de sus hijos brindaron una conferencia de prensa en el Distrito Siete junto a concejalas y dirigentes de Ciudad Futura, luego del fallo judicial que les prohíbe el autocultivo de cannabis medicinal.
“Este fallo no es un problema, es un paso más. Problema era cuando estábamos solas con nuestros hijos en una guardia con un procedimiento médico distinto cada vez y no conocíamos el aceite de cannabis que nos cambió la vida”, dijo Natalia Mola, una de las madres.
Por su parte, su compañera Carina Prieto calificó como “una locura” el fallo adverso. “La Justicia nos ordena interrumpir un tratamiento que estabilizó a nuestros hijos y volver a foja cero, obligándonos a usar un aceite estándar que ya está comprobado que no funciona”, sostuvo.
En la conferencia, las progenitoras estuvieron acompañadas por las abogadas de Ciudad Futura, Jésica Pellegrini (edila que en estas elecciones renovó su banca) y Gabriela Durruty; más la concejala Caren Tepp y el diputado provincial Carlos del Frade.
“Vamos a ir a la Corte Suprema de la Nación para que convalide el fallo de primera instancia de la doctora Aramberri, que es el que garantiza el tratamiento adecuado entre las madres, la Facultad de Bioquímica y las organizaciones profesionales”, adelantó Pellegrini, y añadió: “El fallo de la Cámara es claramente inconstitucional porque retrocede en las garantías ya consagradas en primera instancia”.
Por último, Tepp afirmó que “para este tipo de luchas es fundamental abrir el juego para que la sociedad se sume y apoye. Eso ya está ocurriendo y en ese camino vamos a seguir”. Y concluyó: “Un lugar tan cerrado y conservador como el poder judicial sólo se puede abrir y sensibilizar con la gente organizada. Hoy son estas valientes madres las que marcan el camino y con ellas hay que estar”.