
El presidente de Bolivia, Evo Morales, exhortó al pueblo a defender “pacíficamente” la democracia, que –afirmó– se encuentra en riesgo por un golpe de Estado que llevan a cabo “grupos violentos”.
En varios mensajes colocados la noche del viernes en la red social de Twitter, Morales se dirigió al pueblo boliviano “Hermanas y hermanos, nuestra democracia está en riesgo por el golpe de Estado que han puesto en marcha grupos violentos que atentan contra el orden constitucional. Denunciamos ante la comunidad internacional este atentado contra el Estado de Derecho”.
Hermanas y hermanos, nuestra democracia está en riesgo por el golpe de Estado que han puesto en marcha grupos violentos que atentan contra el orden constitucional. Denunciamos ante la comunidad internacional este atentado contra el Estado de Derecho.
— Evo Morales Ayma (@evoespueblo) November 9, 2019
Asimismo, Evo agregó: “Convoco a nuestro pueblo a cuidar pacíficamente la democracia y la CPE (Constitución Política del Estado Plurinacional de Bolivia) para preservar la paz y la vida como bienes supremos por encima de cualquier interés político”.
En otra de sus afirmaciones, Morales sostuvo: “La unidad del pueblo será la garantía para el bienestar de la Patria y la paz social”.
Más temprano, el Gobierno boliviano difundió un comunicado en cual denunció ante la comunidad internacional que grupos opositores “impulsan un plan de Golpe de Estado con la toma de la Casa Grande del Pueblo”, la sede del poder Ejecutivo en la ciudad de la Paz.
Comunicado de la Cancillería
En tanto, la Cancillería boliviana ofreció un comunicado oficial al respecto, en el que denuncia que “algunos dirigentes” de la oposición intentan llevar a cabo un golpe de Estado, según comunicó a través de Twitter.
#COMUNICADO | Bolivia: Golpe de Estado en proceso pic.twitter.com/q3ega6hh5r
— Cancillería Bolivia (@MRE_Bolivia) November 9, 2019
En esa nota, el Gobierno boliviano asegura que la situación se produce “bajo el liderazgo” de Luis Fernando Camacho, jefe del Comité Cívico de Santa Cruz, y del ex candidato presidencial opositor de la alianza política Comunidad Ciudadana, Carlos Mesa, quien denunció un posible fraude electoral.
Esos grupos cívicos y esa coalición política agrupados “rechazan sin ningún argumento” la auditoria internacional que se lleva a cabo en su país desde el 30 de octubre a solicitud del Tribunal Supremo Electoral de Bolivia cuando, en un principio, aceptaron sus condiciones.
Por este motivo, el Ejecutivo considera que las denuncias “sin presentar pruebas” develan que ofrecieron “argumentos paras generar caos y enfrentamientos” entre la población boliviana con el único propósito de “derrocar al Gobierno constitucional”.
Así, la Cancillería de Bolivia denuncia que esos dirigente cívicos y de oposición “impulsan” la quema de instituciones electorales, “persiguen” a todo aquel con afinidad al partido gobernante y “conminan” al presidente en funciones a “abandonar” su cargo en un plazo de 48 horas.
El comunicado oficial concluye: “El Gobierno de Bolivia rechaza todo acto de violencia y ratifica su confianza” en la comunidad internacional para “coadyuvar en la preservación” del orden constitucional.
El origen del intento de golpe
Cabe recordar que el presidente Evo Morales fue reelecto en las elecciones del pasado 20 de octubre en primera vuelta, sin necesidad de acudir a un balotaje, lo que no fue aceptado por la oposición que alegó fraude electoral y ha protagonizado violentas manifestaciones.
Fuentes: RT | Telesur