Yo no sé, no. Apretaba el calor y nos apretaban las deudas. Antes del fin de enero, teníamos que lo que le debíamos a doña Marucha eran los arreglos en los pantaloncitos y la colocación de los números en las camisetas.
Yo no sé, no. Apretaba el calor y nos apretaban las deudas. Antes del fin de enero, teníamos que lo que le debíamos a doña Marucha eran los arreglos en los pantaloncitos y la colocación de los números en las camisetas.
El desprecio de los hermanos Milei por los adultos mayores sumó despidos en el Pami, que en Rosario repercutió en 11 anestesistas menos. Precios de remedios por encima de la inflación. Las jubilaciones perdieron poder adquisitivo.
Trump inició su segunda gestión presidencial rodeado de magnates y líderes conservadores mientras lanzó medidas contra inmigrantes, diversidad y pactos ambientales y sanitarios. Polémicas y escándalos a la orden del día.
Un paseo nocturno se convirtió en una pesadilla. Horas de caminar incógnito por las calles oscuras de la ciudad, me llevaron hasta un momento único e inesperado. Caminaba tratando de olvidar los casos y las cosas cotidianas, tratando de olvidar las complicaciones de todos los días, las insatisfacciones de mi vida. Perdido en mis pensamientos, abandonado al sentir del pulso …
Yo no sé, no. Recién había pasado poco más que el 10 de enero y ya nos parecía que estábamos en el mes más largo de todos. Manuel, una tarde como a las seis, sentado en la sombra del gran eucalipto que estaba pegado a la cancha de Cilindro, dijo: “Para mí treintiún días no son muchos. Lo que tiene …
Descongelarnos es un principio, pero para eso debemos entender y saber para qué. Descongelar es uno de los objetivos que necesitamos en este momento. Descongelarnos para revolucionar. Descongelarnos para abrigar.
Mentiras y verdades, un clásico de cada mercado de pases. Operaciones, perlitas y nuevos actores. La brecha entre ricos y pobres se ensancha. El papel de la prensa y el pasado como periodista deportivo de Osvaldo Soriano.
Todos quienes participamos en diferentes instancias de militancia, ya sea política, sindical, social, nos encontramos ante un dilema que muchas veces pasa desapercibido y, aún así, pone en jaque nuestra capacidad de transformación
El hilo líquido se ensanchaba hasta desembocar en el charco rojo. Sí. Rojo. Sangre. Recordé las palabras de Ella: “la muerte está cerca”.
La casa, el hogar, ese punto cardinal corpóreo donde la vida comienza, el punto exacto donde nace el meridiano de Greenwich de nuestra historia. Los metros cuadrados donde el tiempo acompaña.