En una semana se fueron dos grandes figuras del periodismo deportivo. Primero, falleció el lunes pasado el relator Marcelo Araujo y este viernes, murió Ernesto Cherquis Bialo.
Ernesto Cherquis Bialo, maestro del periodismo, falleció este viernes a los 85 años. El histórico cronista nacido en Montevideo pero que vivió desde niño en Argentina, padecía leucemia, cuadro que en los últimos años había requerido múltiples internaciones y tratamientos médicos en el Hospital Alemán.
Trabajó en gran cantidad de medios desde 1962, incluyendo las radios Rivadavia. Escribió los libros: Mi verdadera vida, biografía del boxeador argentino campeón del Mundo Carlos Monzón, en 1976, y Yo soy el Diego de la gente, autobiografía testimonial de Diego Armando Maradona en la que colaboró con Daniel Arcucci, y juntos publicaron en el 2000.
Cherquis Bialo también jefe de prensa de la Selección argentina, en la época de Julio Grondona como presidente de la AFA.
Además es recordado por haber sido director de la revista El Gráfico durante gran parte de la década del 80.
En el mundo del fútbol y en el de los medios de comunicación hubo reconocimiento y consternación por la pérdida que se suma a la del relator Marcelo Araujo, días antes.

Araujo falleció a los 78 años. Era recordado por la dupla junto a Enrique Macaya Márquez en Fútbol de Primera, un ciclo en el que estuvo entre 1989 y 2004 y que pasó a la historia por sus coloridos resúmenes de cada fecha del campeonato argentino. En 2009 pasó a formar parte de Fútbol para Todos.
Había nacido en el barrio porteño de Villa Crespo, un 12 de junio de 1947 y su nombre era
Lázaro Jaime Zilberman.
Su estilo para relatar lo que sucedía en las canchas, con creatividad y expresiones informales que rompieron las tradiciones del relato deportivo, marcó una época. «¿Estás crazy?», «¡Lo que te devoraste, hermano!» y «¡Shut up, Macaya!” fueron algunos de sus latiguillos más recordados, cargados de histrionismo.


