En un nuevo ciclo de Sagrario, Agustín Priotto se presentará este domingo, a las 19.30, en La lengua del juglar (Corrientes 343). Canciones inéditas en un espacio de encuentro. Estarán de invitados Nadia Larcher, Franco Moscatti y Lucas Bovero.

Claude Levi-Strauss –antropólogo francés– una vez escribió que cuando uno hurga en lo profundo de su individualidad no encuentra lo particular sino lo general. Es decir, en las profundidades de uno no está una supuesta esencia individual, sino, al contrario, lo social: aquellas reglas inconscientes que estructuran un estar en el mundo que se da, en la especie humana, necesariamente con otros humanos con los que se comparte un código común a todos. En lo profundo de cada uno están el lenguaje, una determinada serie de valores mínimos para la vida social, aquellos que nos unen. De esta manera, la constitución del yo no se da en oposición a los otros –o a la sociedad, como postulan muchas teorías nacidas del iluminismo y sus seguidores, aun muchas de las progresistas–, sino que es una mutua constitución simultánea. Algo de esto intenta poner sobre la mesa Sagrario, el ciclo de conciertos de Agustín Priotto que va a tener su tercera edición este domingo 17 de mayo, con canciones inéditas.

Sagrario es un ciclo de conciertos íntimos que va construyendo un relato con sus ediciones. El relato sigue una secuencia cíclica, que recomenzará en agosto: la primer edición se llamó “El peregrino, que es el que sale a caminar –cuenta a el eslabón Priotto–; el segundo es El refugio porque ya cae la noche, y el tercero es La ofrenda porque ya llegó a un lugar y lo reciben, y él ofrenda lo que tiene en agradecimiento. Ese ciclo se va a ir repitiendo”. En esta tercera edición, estarán de invitados Nadia Larcher, Franco Moscatti y Lucas Bovero ofrendando su canto. 

Pero este formato, que cobra vida una vez al mes en La lengua del Juglar, no es solamente un concierto, aun íntimo. Es un intento de construir un espacio de encuentro. “Nace de la necesidad de poder compartir mis canciones en una serie de frecuencias más bajas. El trabajo de músico a veces hace que uno toque en peñas, en lugares donde están festejando un cumpleaños, pero hay momentos que se viven en las sobremesas, en el mano a mano, en la guitarreada que se prestan a otra cosa, a evocar. Entonces Nazarena Priotto y Julia Miernau escucharon mi idea y pensaron en armar un ambiente. Ahí surgió esta idea de «Sagrario»”, relata Priotto, y explica: “Un lugar relacionado a lo sagrado que no tiene por qué ser sólo lo religioso. La música es un acto sagrado. Y por ahí va también la escenografía que evoca un altar y que intenta conectar con eso sagrado que tienen los rituales de todos los días: armarse un mate, fumarse un puchito para que pase el tiempo, para pensar, pasar por el Gauchito Gil, toda esa serie de cuestiones que responden a una necesidad humana que hoy está un poco desconectada de nuestra vida cotidiana, porque justamente lo que el neoliberalismo hace es eso: cortar con las miradas, que ya no te mires a los ojos, y es fundamental que te mires a los ojos”. 

El intento de encuentro que busca Priotto –autor del disco El transa atlántico– no se agota en la función pasiva del espectador que escucha un concierto y contempla el ambiente que se genera. Afuera, en el patio de La lengua del Juglar, también pasan cosas: “Hay también un altarcito afuera –describe Priotto–, mesitas con objetos, y una mesa con postales, que fue una idea que nos quedó de junio del año pasado. Esas postales llevan una pregunta: ¿qué consejo te darías si viajaras en el tiempo? Entonces uno ahí pone su sello y deja un consejo en el altar. Cuando termina el show, además de quedarse en el patio charlando, comiendo y tomando algo, también podés pasar por el altar y llevarte una de las postales que tienen n mensaje de otro”, y señala entre risas: “Ahí pasan cosas muy interesantes entre lo que las postales dicen y la vida de quien las recibió”. 

Y sobre el arte, Agustín ensaya una idea: la posibilidad de “construir un universo paralelo a la realidad, en donde uno entra y puede tomar elementos para volver a la realidad y transformarla”. Esas cosas que parecen una locura si uno las plantea seriamente pero que en el arte se pueden decir y hacer son las que después vuelven sobre la realidad para pensar otros mundos posibles. “Está esa posibilidad –continúa Priotto– porque lo que se dice ahí no se resiste. Si fuese una reunión, una discusión, a uno le preguntan «cómo». Pero en un ámbito artístico, por ahí entra la bala… o para no decirle la bala: la medicina”. Inmediatamente señala: “Otro de los ejercicios que para mí es la hermana de la música es la medicina. La medicina también es un acto sagrado y estos conciertos tienen mucho de intención de medicina. En un mundo tan medicalizado, donde los medicamentos están hechos para que puedas seguir corriendo, ves las publicidades y es así: «tomá esto así seguís haciendo lo que tenés que hacer». Acá planteamos otra cosa: «tomate un tiempo, hagamos silencio, pensemos. Hay que sanar muchas heridas viejas, actuales, pero no solos. Y eso también es un poco Sagrario: medicación»”, reflexiona Priotto.

La cita es el domingo 17 de mayo, a las 19.30, en La lengua del juglar (Corrientes 343). Las entradas se pueden conseguir en la puerta o en el instagram de Agustín Priotto. El mismo domingo al mediodía también está la peña Rosurgir en El aserradero (Montevideo 1518), y hay una promo para quienes quieran ir a los dos eventos. 

Memorias del futuro

En la charla, Priotto jugó con la idea de un próximo disco, uno que contuviera alabanzas. El primero se editó a finales de 2024, y llevó por nombre El transa atlántico. Allí, el hilo conductor era la identidad rosarina hecha de retazos dispersos, entre ciudad y campo, una melange contradictoria de huecos, mugre y hermosura, con su río y sus arroyos. En esto nuevo que está pensando el problema sigue siendo de alguna forma la identidad, “pero ya se fue de Rosario”, según sus palabras. Las alabanzas incluyen a los esclavos africanos, a los diaguitas, a Tupac Amaru, a todos aquellos que sembraron semillas que siguen floreciendo. 

Esas alabanzas no son sólo el semblante de lo que alguna vez fue, sino una evocación: una soga que trae del pasado las luchas contra una desigualdad siempre presente. “Se me asomaba que lo que hicieron con Tupac Amaru fue lo mismo que hicieron con Jesucristo. Esparcieron la semilla, aunque no quisieran. Al cortarlo y exhibir cada parte de su cuerpo en un pueblo rebelado distinto la idea era que «acá no se rebela más nadie», pero después vinieron San Martín y Bolívar, Bartolina Sisa, Güemes, después Juan Manuel de Rosas, Quiroga, y después vino Perón, y así seguirán viniendo. Entonces la idea es que no todo está perdido, cada tanto la semilla vuelve a nacer. Creo que eso es una forma de ver lo común, así como con las diferencias, Néstor, Chávez, toda esa rama: la Patria Grande es eso, con su diversidad, su plurinacionalidad, y todavía está esa visión, esa cultura, esa forma de percibirlo, es algo que necesitamos todavía para poder salir de esto, de estar subordinados siempre”.

Publicado en el semanario El Eslabón del 16/5/26

Nota relacionada

De ida y vuelta

¡Sumate y ampliá el arco informativo! Por diez mil pesos por mes recibí todos los días info destacada de Redacción Rosario por correo electrónico, y los sábados, en tu casa, el semanario de papel de El Eslabón o la versión web elesla.com. Además participás de sorteos y descuentos en comercios amigos. Para suscribirte, envianos un mensaje por Whatsapp.

Más notas relacionadas
  • Terreno allanado

    Entre la brutalidad del desfinanciamiento universitario para borrar a través de la asfixia
  • Desfinanciamiento universitario

    A pesar del Congreso y el Poder Judicial, el gobierno nacional sigue sin aplicar la ratifi
  • Marcha de las Antorchas en defensa del financiamiento universitario - Rosario 30 / 10/ 24

    Los incumplidores de la ley

    Aprobado, vetado, ratificado nuevamente por Diputados, pero nunca aplicado, el financiamie
Más por Agustín Herrera
  • Hazte fama y haznos reír

    Tomás Quintín Palma presenta por primera vez en Rosario La Violencia de la Ternura. Luego
  • Se pone la 9

    La obra 9, dirigida por Tadeo Pettinari y protagonizada por Silvina Santandrea, estrenará
  • Un altar al músico peregrino

    Este domingo 26, desde las 19.30, Agustín Priotto volverá a la Lengua del juglar (Corrient
Más en Cultura

Dejá un comentario

Sugerencia

Cuando el río suena

Siguen este sábado las protestas por el proyecto “inconsulto” de Municipio y provincia par