Los Centros de Estudiantes de la escuela Gurruchaga y de la Nigelia Soria presentaron el pasado sábado un nuevo tipo de festival que fusionó música, danza y teatro. La convocatoria fue multitudinaria.

Los Centros de Estudiantes de las escuelas Gurruchaga y Nigelia Soria organizaron el sábado 30 de mayo en Refi (Vélez Sarsfield 641) un festival distinto a lo habitual. El evento transcurrió entre las 15:30 hasta las 23:30 y contó con una asistencia de aproximadamente 700 personas, no solo de las escuelas organizadoras, todas unidas en un mismo lugar para presenciar la segunda edición del “Nige-Gurru Fest”.  

El encuentro no se daba desde hace casi 10 años. Esta segunda edición surgió en un momento en el que se intenta visibilizar más el arte y las necesidades de ambas escuelas.  Contó con un espacio segmentado para el baile y otro para el teatro, además de un escenario para las bandas. Se hicieron venta de stickers, afiches, pines y estampado de remeras. También se mostraron las actividades artísticas que ofrece cada escuela, abriendo este espacio a los jóvenes.

El festival fue dividido en diversos bloques con diferentes tipos de arte, abriendo el primer bloque con una muestra de danza realizada por alumnos de la Nigelia Soria, para luego dar continuación con obras llamadas “Monólogos por la identidad” presentados por alumnos de la escuela Gurruchaga. Al finalizar estas obras se continuó con dos bandas como Ibídem y Cassoni, cerrando así el primer bloque del festival. Hubo dos partes posteriores, ambas contaron con más obras de teatro, diversas bandas locales y distintas presentaciones de danza.

 Federico Götzl, presidente del Centro de Estudiantes de la Gurruchaga (CEG), contestó algunas preguntas sobre la importancia del festival para ambas escuelas.

Foto: Nahuel Zvinklevicius (Refi)

—¿Qué evaluación hacés de esta fusión?

—La organización estuvo bastante bien porque somos muchas personas de las dos comisiones, había muchas personas con roles y cargos distintos. Durante el festival se pudo hacer todo bastante bien, la convocatoria se compartió en las redes un montón de veces y salimos a pegar los afiches por todo Rosario. Se sintió bastante bien el lugar, la verdad que alto lugar, re buena onda de Refi, de todos los que estaban ahí, que ayudaron un montón con la organización.

— ¿Cuál era el objetivo, se logró?

— El objetivo fue mostrar las cosas que se hacen en cada escuela, la camada de chicos, muy chicos, que se están metiendo en la música y en la danza. Había pibes de primero que la rompieron. Lo que buscamos es que la gente los vea porque había cosas muy grosas, en la Gurru estaba el teatro, en la Nige la danza y la música. La verdad que salió todo increíble. Había gente que no estaba acostumbrada al teatro y es algo hermoso que podemos mostrar.

Jules Matias Dal Tio, bailarina y secretaria de Bienestar Estudiantil del Centro de Estudiantes de la Nigelia Soria, contó que fue su primera vez en un festival de este tipo.

—¿Cómo fue el detrás de la organización de la danza?

—Fue muy estresante la verdad, tanto organizar como estar mucho en el apuro de que estén todos presentes para poder bailar,

— ¿Cómo se sintió el espacio, el público y el evento?

— Bastante cómodo. El público, la mayoría, no está familiarizado con la danza folclórica entonces introduce algo nuevo y siempre está bueno ver las reacciones de la gente.

—¿Creés que sirve para fomentar el arte o la cultura?

—Creo que visibiliza un montón tener tantas ramas del arte juntas, es como un abanico de posibilidades que me ha pasado en (en los festivales) Nigefolks anteriores de ver gente del público y que el año siguiente se anima a bailar.

Vera Fernandez, vicepresidenta del CEG hizo una evaluación de la organización.

— ¿Creés que este evento sirve para invitar a la juventud al mundo del arte?

— Obvio para mí eso es lo principal, es el objetivo que todos puedan ver y, más en la situación actual en la que las escuelas como la Nige o la Gurru están sufriendo un montón de problemas. También ayuda para dar más visibilidad de lo que es la danza y de lo que es el teatro, que no parezca que son solamente pasatiempos de los estudiantes.

— ¿Cuál fue la diferencia con festivales pasados?

— Queríamos hacer un evento juntos porque en especial la Nige la está remando bastante, sus salones están muy mal, andan necesitando mucha ayuda, y queremos que se visibilice más el arte, que no parezca que es todo una pelotudez o es un hobby, me parece que es eso a lo que se tiene que enfocar hoy en día, es algo muy valioso que alguien se pueda subir a un escenario y actuar o presentar una película o un texto.

NAHUEZV

Pilar Barragan, guitarrista de la banda local Cassoni, dio sus sensaciones luego de concluida la participación de su banda. 

— ¿Qué diferencia pudiste notar respecto a otros festivales?

— Sentí que la gente estaba bastante conectada con la música, vimos que se estaban copando mucho, con los aplausos y con los saltos, la verdad que tiene un sonidazo este lugar.

— ¿Sentís que estos festivales sirven para un intercambio artístico?

—  Sí la verdad que aporta mucho en eso, ayuda un montón e incentiva mucho a los chicos, no solamente con la música, también con el baile y con la actuación, tener esa diversidad dentro de los festivales está muy bueno. En otros festivales no se encuentra tanto y eso está bueno para incentivar a la gente en general.

(*) Estudiante de la escuela Gurruchaga de la tecnicatura de Diseño y Comunicación Multimedial.

 

 

 

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