El docente rosarino Carlos Di Giacomo publicó Calito, su primer libro. Repleto de canciones y cuentos infantiles, apunta a contrarrestar los discursos de odio con mucho amor. Lo lanzó a través de la editorial española Babidi-Bú.
Carlos Di Giacomo –o Carlitos, como lo conoce todo el mundo– es docente en los niveles inicial y primario desde hace más de dos décadas. Tiene alumnas y alumnos de dos y tres años a los que les cuesta pronunciar la erre y le dicen Calito. De allí nació el nombre del protagonista de su primer y flamante libro que narra las aventuras de un niño humilde que infla un globo azul y emprende vuelo, en todo sentido.
El libro, en realidad, no es sólo un libro. A los textos e ilustraciones también se le suman canciones, muchas, y de diversos géneros musicales. Es que Carlitos además de maestro es escritor, actor, compositor e intérprete de música popular. “Este es un libro que habla de la solidaridad, de lo colectivo, de respetar al otro y a la otra. Con todo lo que está pasando a nivel mundial, donde el discurso del odio está instalado, Calito viene a traer un poco de amor”, sentencia su autor, y es toda una definición y un modo de pararse ante la vida.
Elige tu propia aventura
En diálogo con El Eslabón, Carlitos confiesa que, más allá de que escribe y relata cuentos desde casi siempre, sobre todo a sus alumnas y alumnos, la idea del libro nació más por el lado de la música, aunque suene raro (o desafinado). “Aunque sigo componiendo e interpretando música popular, vengo desde hace mucho tiempo abocado a la música infantil y en un momento me planteé cómo poder plasmar esas canciones cuando ya casi no existe el objeto –ya sea disco, vinilo, CD o casete– para comercializar la música o para entregar la música en un objeto. Entonces se me ocurrió escribir un libro que fuese a la vez un álbum de canciones, y así nació Calito”.
Sin ánimo de spoilear, como se dice ahora a lo que antes era salir del cine y gritarles a los que hacían la cola para entrar que el asesino era el mayordomo, Di Giácomo –que trabaja hace 22 años en la Escuela Integral de Fisherton– adelanta que la historia empieza cuando Calito saca un globo azul de su bolsillo, lo infla y sale volando.
“Desde ahí empieza a tener una perspectiva distinta de su ciudad, porque la ve desde lejos, y ahí también entra en juego cómo uno ve las cosas cuando toma distancia”, explica el autor, y detalla: “Calito es un niño humilde que vive en una casita sencilla y que no obedece a ningún tipo de estereotipos, y que mientras está volando en el globo y siendo muy feliz es abordado por un pájaro que le revienta el globo. Lo interesante es que en ese momento se planta frente a la adversidad, no se queja de lo que está pasando sino que empieza a dibujar, empieza a construir desde lo que tiene”.
“Es así –continúa– que dibuja una bicicleta que se convierte en una bicicleta de verdad y le pone alas y sale volando otra vez, pero se olvida de dibujar los frenos y cae en un chiquero donde se hace amigo de un cerdito. Por eso digo que es un libro que habla profundamente del amor, del respeto y de la construcción. Tiene que ver con encontrarse a sí mismo y entender que uno no puede afrontar todo solo”.
Carlos se encarga de remarcar que “el libro tiene como varias formas de ser leído”, porque “tiene códigos QR a los que si le acercás un dispositivo, te abre un enlace de YouTube y ahí podés escuchar la canción. O sea, por ahí Calito se encuentra con un personaje como el cerdito elegante que tiene su propia canción en la que se cuenta quién es, qué hace, y todas tienen alguna moraleja o tienen que ver con algo que quiero expresar”.
Y concluye: “Entonces podés leer un tramo del libro, escuchar la canción y dar vuelta a la hoja, o bien leer el libro completo y escuchar las canciones todas juntas. Eso me hace acordar un poco a Elige tu propia aventura, esos cuentos que leíamos cuando éramos chicos, o a Rayuela de Cortázar, salvando las distancias y las diferencias, pero que tienen también esta cosa del juego, de lo lúdico”.
Luego de aclarar que las canciones son todas originales y compuestas por él, tanto las letras como la música, Di Gíácomo recalca: “La dirección, la grabación, la orquestación y la masterización estuvieron a cargo de Esteban Sesso, un gran músico rosarino con el que trabajamos hace muchísimos años, y las ilustraciones son de Ulises Baine, mucho más conocido como LeBlas”.
Cuando ya tenía casi todo el libro álbum cocinado, Carlos salió a la búsqueda de editoriales que se interesaran en publicarlo “y entre todas ellas apareció Babidi-Bú, que es una editorial española integrada exclusivamente por mujeres, les envié el material y a la semana ya me estaban llamando para firmar un contrato”.
“Desde un primer momento sentí que estaba haciendo un trabajo sincero, honesto y que tenía mucho que ver con la mirada de esta editorial que tiene textos muy interesantes que hablan de la inclusión, de la diversidad, de lo colectivo, que es un poco a lo que apunta este libro. Sobre todo en estos tiempos en los que a nivel mundial, con todo lo que estamos pasando, donde el discurso del odio está instalado, este es un libro que habla del amor, del respeto, de la solidaridad, de lo colectivo, porque si bien Calito emprende ese viaje en soledad, no lo transita solo, sino que va conociendo personajes que le van a dejar algo de manera desinteresada”.
Publicado en el semanario El Eslabón del 30/5/26
¡Sumate y ampliá el arco informativo! Por diez mil pesos por mes recibí todos los días info destacada de Redacción Rosario por correo electrónico, y los sábados, en tu casa, el semanario de papel de El Eslabón o la versión web elesla.com. Además participás de sorteos y descuentos en comercios amigos. Para suscribirte, envianos un mensaje por Whatsapp.


