Farid Barquet Climent, abogado y escritor mexicano, lanzó Línea de tres, libro de crónicas y perfiles en el que la redonda se mezcla con la historia y la política. Con Maradona, Malvinas y más, la obra tiene fuerte presencia argentina.

El Mundial de México 86 no sólo marcó a fuego a la Argentina de Diego Maradona. El mexicano Farid Barquet Climent era, hace 40 años, niño y vecino del emblemático estadio Azteca, también sede de este Mundial. De la inauguración recuerda menos el “desangelado” empate entre Italia y Bulgaria que la previa al partido.

En esta entrevista con El Eslabón, confiesa que aún se ve caminando de la mano con su padre en las calles linderas a la cancha. “Recuerdo la basura, que significaba que aquí pasó una horda de gente y que aquí se vivió el fútbol”. Y lo contrapone con el actual certamen, que tiene a su país como anfitrión menor: “De todo eso hoy se está privando a las mayorías”. Con entradas impagables para el hincha habitual y cordones policiales que prohíben acercarse al estadio, “la Fifa le está confiscando el fútbol a los sectores populares”, cuestiona.

Apenas terminó aquel torneo de su infancia pidió que lo llevaran a practicar fútbol. A la vez que iniciaba su camino en la escuela primaria, comenzó a jugar en la academia de la Universidad Nacional Autónoma de México (Unam). Allí, donde usó los cortos y arriesgó gambetas, hoy da clases en la Facultad de Derecho.

Abogado, profesor, hincha de Pumas y escritor, Barquet Climent acaba de publicar Línea de tres (Ediciones Coyoacán), libro que sale jugando desde el fondo con política, literatura e historia. “El fútbol no refleja la sociedad, es parte”, dice el autor, y adelanta que en estas páginas “se cuentan historias dignas de encomio, y otras escritas desde un talante crítico, señalamiento o denuncia”.

El país de Maradona, de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, de las Malvinas “está muy presente” en esta obra. Aunque también se incluyen argentinos nefastos. “Intento mostrar un crisol de los entrecruces de la política con el fútbol, pero alrededor del mundo, no sólo circunscrito a México ni a esta edición mundialista”, aclara.

¡Viva Argentina, cabrones!

Admirador del periodismo deportivo de Argentina, Farid Barquet Climent también mamó de nuestro país las influencias literarias. A los 12 años cayó en sus manos Fútbol sin trampa, una conversación de largo aliento de César Luis Menotti con Ángel Cappa. “Ese libro lo tengo deshecho porque no sé cuántos millones de veces lo he leído –exagera–. Fue mi iniciación a la lectura”.

“Mi madre –añade– me intentaba suministrar, casi con revólver, libros de lectura infantil, y no calaban”. Pero la influencia argenta no termina con el DT campeón del mundo y de paso breve por la selección mexicana: “También me referencio con lecturas de Jorge Valdano y Eduardo Sacheri”.

En 2016 publicó su primer libro, A perfil cambiado (Ediciones Coyoacán). El título es un guiño al contraste de su profesión diaria de abogado y su incursión literario-periodística. “Desde entonces, el vacío no se quita con nada. Una vez que lo incubas no se va de tu organismo, se sigue expandiendo”. Dice esto para explicar la aparición de Segunda amarilla (Siglo XXI), prologado por Manuel Negrete, ex futbolista del Tri. Una placa en el Azteca recuerda su gol de tijera a Bulgaria en el 86. Homenaje similar –no era para menos– recibió el segundo gol de Diego a los ingleses.

Como una “suerte de continuación de ese esfuerzo sostenido que he intentado no dejar caer”, Farid acaba de lanzar Línea de tres. En su pluma busca “pensar el mundo a través del fútbol”. Lo hace a través de crónicas y perfiles, de personalidades reconocidas y no tanto, de ciudades y escenas. “Lo hago –cuenta– echando mano de los recursos que ofrece el llamado periodismo literario. Sabemos que el auténtico padre universal del periodismo literario, antes que Truman Capote, es Rodolfo Walsh. Intentamos, con una pluma mucho más modesta, abrevar de ese camino que él abrió y que ustedes han sabido cultivar y seguir elevando”.

Todo fútbol es político

Con fuerte presencia argentina, Línea de tres. Historia, política y literatura a través del fútbol va desde nuestros ídolos de pantalones cortos, como Diego Maradona, o «nuestros pibes de Malvinas», con un perfil de Omar De Felippe, ex combatiente y entrenador. “Hay otro texto que dedico a las desapariciones durante el terrorismo de Estado, que tuvieron lugar durante el Mundial 78”.

También figuran personalidades desafortunadas como Javier Milei, ex arquero de Chacarita y presidente de la Nación, y su búsqueda por privatizar los clubes del fútbol argentino; o Carlos Menem y su “intento de apropiación de la popularidad del fútbol, cuando se metió a jugar con la Selección”.

“Pero como aparece Argentina, aparecen Ghana, Libia, España. Hay perfiles de jugadores de Corea del Sur, Alemania, Uruguay, pasando por una jugadora estadounidense”, revela Barquet Climent, y agrega: “Menciono al líder ghanés Kwame Nkrumah, una suerte de libertador e impulsor del panafricanismo, que es a quien se le debe que África tenga un lugar por derecho propio en las Copas del Mundo. Antes de su aparición y de los procesos independentistas no existía tal espacio. Es una figura digna de aplausos”. 

En este sentido, el docente y escritor mexicano aclara que “en otros casos hay señalamientos críticos a gobernantes dictatoriales”. Y remarca: “Intento mostrar no necesariamente una cara edulcorada o maquillada del fútbol, que no siempre da lugar a historias positivas o buenas”.

Durante el proceso de escritura y elaboración de esta obra, murieron Maradona, Pelé, Beckenbauer, Paolo Rossi. Las notas dedicadas a ellos, dice el autor, “están impulsadas desde la necrológica pero que intentan ser un homenaje, escritas con un tono laudatorio, de recuerdo”. 

Entre cracks y leyendas se cuelan además futbolistas menos conocidos y de diversas latitudes. “No con un afán de pluralidad per se –explica el autor– sino que a veces hay que honrar al futbolista, devolverle la centralidad que tiene, que a veces se pierde. Ese abanico de jugadores no necesariamente responde a un criterio de fama o de éxito. También hay futbolistas menos conocidos al público pero que me pareció correcto airear sus historias”.

Abogado de D10S

Este profesor de Derecho en la Unam celebra la figura de Diego Armando Maradona, por lo que hizo dentro y fuera de la cancha. Jugador “a contracorriente del discurso hegemónico” en el 86 cuestionó a la Fifa en pleno Mundial por los partidos al mediodía, calor sofocante y smog. 

“Hoy se ve una insolidaridad gremial entre los jugadores”, lamenta Farid, y pone de ejemplo el padecimiento de la selección de Irán y la indiferencia de sus colegas. “Cuesta pensar a la Fifa, siempre omnipotente, ahora tan subordinada, tan atemorizada. Lo que vivimos el 5 de diciembre en el sorteo, con el Premio Fifa de la Paz a Trump, es como el culmen de ese entreguismo”.

Por último, Barquet Climent sostiene que “el fútbol no refleja la sociedad”, sino que “es parte de la sociedad”. Y subraya: “Tiene tal poder de convocatoria y tal enraizamiento con nuestras sociedades (aquí haría un distingo con Argentina, donde hay una verdadera raigambre con el fútbol. No hay que confundir cultura de fútbol con afición al fútbol y seguimiento mediático del mismo, que creo que es lo que México tiene). Eso le ha dado al fútbol una peculiaridad, que es volverse muy apetecible para quienes quieren granjearse su prestigio, su poder de convocatoria. Y eso es lo que, creo, está pasando en esta Copa del Mundo”.

Publicado en el semanario El Eslabón del 4/7/26

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