La Multisectorial Contra la Violencia Institucional se presentará públicamente el próximo viernes a las 18 en el Centro Cultural La Toma (Tucumán 1349). Un acto público y un encuentro con familiares de violencia institucional serán parte de la jornada que tiene como centro a un espacio que ya se conformó hace casi un año y que ahora, dicen sus protagonistas, está en un momento bisagra.

La Multisectorial se planta así, en un año político y en un contexto nacional cada vez más represivo, como un espacio plural que no sólo acompañará los casos de violencia institucional sino que se propone trabajar a mediano y largo plazo en la transformación de prácticas por parte del Estado.

Marilé Di Filippo, Eugenia Cozzi y Julieta Herrera fueron las militantes elegidas para explicar la Multisectorial, su lanzamiento ahora y el balance de casi un año de trabajo. Las tres coinciden en destacar una de las principales características del espacio: la pluralidad y el consenso. La Multisectorial Contra La Violencia Institucional está formada por partidos políticos, organizaciones sociales, de derechos humanos, sindicatos, espacios académicos y sobre todo por los familiares de las víctimas de violencia institucional. Las diferencias en estos caso solidifican y hace meses que todos apuntan a lo mismo: la visibilización y la lucha contra la violencia institucional.

La Multisectorial nació en agosto del año pasado y significó la unificación de varias multisectoriales –por Franco Casco, Jonatan Herrera, Pichón Escobar– en una sola, que además pudo abrazar otros casos, como el de Maximiliano Zamudio o Carlos Godoy, por ejemplo. El espacio conformado reunió así las distintas experiencias de lucha que se venían llevando a la par, acompañados pero separados a la vez. La conformación de una Multisectorial permitió sistematizar prácticas, lograr una rutina, recibir nuevos casos sin tener que empezar de cero cada vez. Marilé Di Filippo, también parte del Club de Investigaciones Urbanas, ejemplificó: “Los familiares de David y Manuel (fusilados en junio de este año tras una persecución policial) fueron recibidos por familiares de víctimas y una organización. Eso no hubiera pasado si fuese una multisectorial por ese caso solo. Los saberes acumulados empiezan a circular de otra manera y con ello, la solidaridad entre familiares y organizaciones”.

Marilé explicó que esta unificación permitió experimentar nuevos modos en que lo colectivo es posible, más allá del espacio de cada miembro. Y destacó también que la posibilidad de actuar como una organización generó una paridad entre familiares y militantes. “Todos por igual”, simplificó. Y fue por más: “Yo creo que de a poco el nombre multisectorial deja de ser pertinente. No tenemos la característica de un espacio que actúe focalizándose en la urgencia, sino que se está planteando como un organismo de derechos humanos, recuperando la genealogía de los organismos de nuestra ciudad y país de los 80 en adelante, pero adaptándose a la vez a las nuevas circunstancias”.

“El salto cualitativo que se está dando es complejo y potente. Lo más interesante es poder pasar de la mirada y el trabajo caso a caso, sin desatenderlo, a compartir esas experiencias y poder pensar la transformación de prácticas e incidir sobre el Estado. En eso estamos. Un momento bisagra”, remarcó por su parte Eugenia Cozzi, también abogada y representante de la Cátedra de Criminología de la UNR.

Para Cozzi, la Multisectorial enfrenta también otro desafío: salir ilesa de un año político, electoral. La joven, sin embargo, destacó el compromiso de cada espacio en este contexto. “El consenso es claro y el compromiso muy fuerte. Hay una especificidad y laburamos eso: la violencia institucional. En un contexto político tan adverso y frente a un Estado cada vez más represivo, tanto a nivel provincial como nacional, la organización entre diferentes espacios políticos es indispensable. Y eso está claro”, remarcó.

“Lo que más cambió fue el dolor”

Julieta Herrera es la hermana de Jonatan, un joven asesinado en enero de 2015 por la Policía de Acción Táctica. Antes de la Multisectorial contra la Violencia Institucional, Julieta estaba en la que pedía justicia por su hermano. Sumarse a una mayor fue, explicó, un desafío pero también una decisión que ella y su familia tomaron enseguida apenas entendieron que iba a ayudar a la visibilización de otros casos. “La Multisectorial por Jonatan Herrera no se conformó enseguida. Nos costó muchísimo, pero una vez conformada fue buenísimo. Apenas lo asesinaron a mi hermano nos convencieron con dos palabras, nos ofrecieron plata, juicios abreviados. Eso pasó porque no teníamos herramientas. Mi mamá y yo estamos muy contentas que otras familias encuentren este espacio”.

Julieta celebró el lanzamiento público del laburo de la Multisectorial: “Ya hace tiempo que trabajamos y a lo mejor mucha gente no lo sabe, y en este tipo de casos muchas personas no se animan a denunciar por miedo, porque piensan que no van a tener un respaldo. Es necesario que se sepa que un grupo de personas, familiares que han sufrido esta violencia y organizaciones que acompañan, está a disposición para denunciar estos hechos”. Y remarcó que no solo juega un rol el miedo a la denuncia, sino la falta de información sobre qué hacer cuando matan a un familiar o cuando uno mismo es víctima de torturas u hostigamientos. “Se trata de concientizar que no está bien que el policía tiene poder sobre hijos, hermanos o uno mismo. A veces llegan a la muerte, como el caso de mi hermano, pero mi familia también ha sufrido distintos amedrentamientos: la policía mató a Jonatan, le pegó a un hermano y a otro lo cachearon de mala manera cuando salió a comprar gaseosa. La clave es que la sociedad no se acostumbre a esto”. La joven confía en el cambio que puede llegar a generarse desde la repercusiones del lanzamiento. “La Multisectorial puede empezar a ser referencia. La gente va a animarse a denunciar, vamos a cambiar algunas cosas y evitar otras. Es muy importante para mí y mi mamá dar una mano, ayudar a evitar más dolor. Generar esta herramienta a mí me cambió muchas cosas, sobre todo el dolor”.

La violencia del Estado como eje principal

Eugenia Cozzi remarcó los principales lineamientos teóricos y políticos sobre los que se planta la Multisectorial. En primera instancia, es considerar al fenómeno de violencia institucional como un fenómeno extendido, una práctica sistemática y a la vez negada que tiene como principales víctimas a los jóvenes de sectores populares. “Lo que nosotros sostenemos es que no es abordado adecuadamente desde el Estado. No sólo porque es el Estado el que produce prácticas abusivas, sino porque cuando estos hechos suceden no se investigan adecuadamente. La propuesta de la Multisectorial, entonces, es acompañar estos pedidos de Justicia para visibilizar estos casos y aportar a la investigación, partiendo de la base de que las resistencias también generan contextos para que algunas prácticas aparezcan más o menos habilitadas”.

Para Marilé, además, esta lucha contra la violencia institucional, que es en primera instancia una lucha contra el Estado, tiene que empezar a pensar cada vez más en el componente civil. “Es importante ver cómo todas esas prácticas abusivas se montan sobre un fuerte consenso represivo punitivista que en nuestra ciudad ha llegado a tener escenas aterradoras. Hay que quebrar el foco, sabemos que el primer responsable es el Estado, pero también es necesario ver ese consenso que legitima el accionar de las fuerzas de seguridad y de otros poderes del Estado”, explicó.

Fuente: El Eslabón

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