El reparto de la publicidad oficial siempre fue discrecional. Sin embargo, el macrismo instauró la pautocracia, que condiciona conciencias y disciplina a todo el dispositivo de blindaje informativo. No hay inocentes entre quienes se dejaron gobernar por ese instrumento y a la vez tienen el tupé de vetar al “periodismo militante”.

En su blog, que lleva su nombre y apellido por toda marca, Luis Novaresio se presenta como abogado, periodista, y conductor. El sitio es un rejunte de artículos propios que surgen de su trabajo en la radio y en la televisión, y alguna nota firmada en algún medio digital o gráfico. Austero en su diagramación y diseño, no da la impresión de que el conductor televisivo le preste demasiada atención o que alguien de sus amistades lo aconseje de modernizarlo un poco. Huele a viejo. Pero no todo lo opaco es barro.

La Pautocracia

En el blog del periodista rosarino no se observan banners publicitarios. Ninguno. Es extraño, porque hace dos años la web de investigación El Disenso publicó un informe donde se aseguraba que en aquel momento Luisnovaresio.com.ar tenía apenas 25 visitas diarias pero facturaba 1.083.402 pesos en concepto de pauta oficial, “correspondiente a sólo tres de sus sponsors de Cambiemos, ya que el monto del resto de los contratos no está disponible al público”.

Desde aquel 30 de septiembre de 2017, puede que la difusión pública de aquellos números haya hecho reflexionar al abogado, periodista y conductor de que los banners debían barrerse debajo de la alfombra, pero antes de las elecciones de medio término, la Jefatura de Gabinete, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y el Senado de la Nación pautaban en el blog del ex conductor del programa radial “10 puntos” de Radio Dos de Rosario.

Según la medición realizada por SimilarWeb, el blog de Novaresio poseía 770 visitas mensuales, y recibió durante 2016 y el primer semestre de 2017 nada menos que 685.402 pesos en concepto de pauta oficial, sin contar lo que recibía del Senado, con lo que se completa el millón de pesos mencionado por El Disenso.

¿Cuánto de lo que opinaba, informaba, analizaba el bueno de Luis estaba condicionado por esas ayudas económicas a su lánguido blog? Incluso suponiendo que nada, ni millones de pesos pueden torcer las firmes convicciones de un abogado, periodista y conductor como Novaresio, un aspecto de toda esta cuestión debería hacerle ruido –y mucho– a cualquiera: la decisión unilateral de un Gobierno de establecer pautas absolutamente asimétricas respecto del alcance de esa publicidad debido al magro ingreso de público forma parte de un modo muy poco democrático de comunicación. 

Avalar ese modelo, aún con el silencio, torna a cualquiera en cómplice. Al aceptarlo, al naturalizarlo, ese simulacro de pauta publicitaria –recurso que se le niega a medios que realmente lo necesitan– indica un grado de sumisión que no puede explicarse como error, ni tolera la excusa del arrepentimiento.

Novaresio, y otros como él, debe hacerse cargo de que estableció un acuerdo tácito con un poder podrido, al que no se critica, mientras en forma paralela puso en juego toda una construcción de furia ética que hizo caer como un rayo de honstrismo sobre las testas de la ex presidenta Cristina Fernández y otros ex funcionarios de sus gobiernos y el del fallecido Néstor Kirchner.

La pautocracia también representa un modelo de gobierno: no gobierna a todos y todas, sólo a quienes beneficia con su descarado, injusto e irregular poder. Y ese modelo no puede equipararse al caso de la intervención del Estado para dar soporte a medios pequeños, comunitarios, autogestionados, producidos por comunidades indígenas, mutuales o gremios, como contempla la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, cuyo desmantelamiento ilegal no fue siquiera criticado por Novaresio. Más bien fue celebrado en silencio.

Pensar o suponer que el único que recibía y recibe pauta oficial es el bueno de Luis sería, además de falso, una ingenuidad. El 5 de agosto de 2018, El Destape Web publicó, con la firma del periodista Ari Lijalad, otro informe lapidario en torno de los mimos oficiales a los bolsillos independientes de periodistas militantes que nunca lo reconocerán. Son números de las pautas de los gobiernos de la Nación, provincia de Buenos Aires y Ciudad Autónoma de Buenos Aires (Caba).

La cuenta que hizo Lijalad –tener en cuenta que fue hace 14 meses, cuando el dólar cotizaba a 27,90 pesos–, deja sin aliento al más pintado: “Más de 14.000 millones de pesos, casi 13 millones de pesos por día. Ese es el monto que, de mínima, utiliza Cambiemos en pauta oficial desde diciembre de 2015 si se suman las cajas que manejan en forma discrecional Mauricio Macri, Horacio Rodríguez Larreta y María Eugenia Vidal”. O sea, poco más de 500 millones de dólares volcados a los bolsillos de los depredadores periodísticos de la Argentina, medio millón de billetes verdes por día. Toda una cifra.

Esos presupuestos publicitarios de la Nación, Caba y provincia de Buenos Aires representaban “3 de los 4 mayores presupuestos de pauta del país”, según El Destape Web, que agregaba en su informe que “su utilización en años electorales y en tiempos de ajuste para apuntalar el blindaje mediático de la plana mayor de Cambiemos incluye privilegios para el Grupo Clarín así como a un selecto grupo de voceros del oficialismo que transitan por esa y otras corporaciones mediáticas”.

A pocos días de las elecciones presidenciales, luego de la contundente paliza recibida por el macrismo en las Paso de agosto, tras los vergonzosos panquequeos de varios de los beneficiarios de la pautocracia, vale la pena hacer un repaso de quiénes, cuánto y de qué caja recibían las abultadas publicidades oficiales durante los ejercicios 2016, 2017 y 2018.

En principio, el gasto por año de la tríada Macri-Rodríguez Larreta-Vidal. Observar que la pauta aumenta considerablemente en años electorales:

  • En 2016, el gasto en pauta oficial ascendió a 3.978 millones de pesos, o bien 10.871.170 pesos por día. Por ser año bisiesto, incluye el 29 de febrero. Ese gasto anual equivale a 244 millones de dólares (con la cotización del dólar a 16,3 pesos del 30 de diciembre de 2016). Por día, casi 667 mil dólares (U$S 666.942).
  • 2017, año electoral. La pauta aumentó notablemente: 5.330 millones de pesos salieron de las cajas de Nación-Caba-Provincia. Desglosado ese monto, Macri gastó 2.285 millones de pesos, un 18 por ciento más que en 2016. Vidal fue mucho más atrevida e incrementó su pauta en un 69 por ciento, llevándola a 1.332 millones de pesos. Y como la timidez no es un atributo que engalane a Rodríguez Larreta, éste subió la pauta porteña en un 48 por ciento. Unos 14 millones de pesos por día, un 34% más que en 2016. Con el dólar cotizando a 18,98 pesos al 29 de diciembre de 2017, la pauta en divisas yanquis sumó casi 281 millones (U$S 281.000.000).
  • Pese a que 2018 no fue electoral, los montos presupuestados anuales no mermaron, y se mantuvieron estables, similares a 2017. Como el informe de El Destape se realizó en agosto del año pasado, las cifras corresponden a lo presupuestado, pero cabe aclarar que rara vez se cumple, porque –al contrario que otras partidas– la pauta oficial suele ser sobreejecutada. Macri planeó gastar 2.150 millones, Rodríguez Larreta 1.112 y Vidal 1.562, o sea 4.824 millones de pesos. El descalabro de la economía, que llevó a la mega devaluación, hizo posible el milagro de que la pauta anual en dólares baje en 2018 y “apenas” sume 124 millones (U$S 124.010.282). Medios y periodistas también hicieron su sacrificio en moneda verde.

El Destape en aquel momento hizo un cálculo que sonrojaría a cualquier persona que tenga algo de vergüenza, no a los beneficiarios de la pautocracia ya sean del Gobierno o del dispositivo de medios: “Lo que gastaron en estos años Macri-Rodríguez Larreta-Vidal supera el presupuesto de todo el Conicet para 2018”.

Tal vez por eso se entienda que algunos periodistas hayan comparado a los satélites Arsat con un lavarropas lanzado al espacio.

El brillante estudio publicado en el portal Letra P por los los investigadores Santiago Marino y Agustín Espada da cuenta de algunos detalles de cómo se manejó la pauta oficial en 2017, el último año electoral, permite establecer los cuantiosos montos que percibieron los principales beneficiados por ese reparto y ayuda a determinar cuánto se gastó por habitante.

Por ejemplo, ese año Rodríguez Larreta otorgó menos pauta que Macri y Vidal, y sin embargo su gasto registró el promedio más alto per cápita: 385 pesos por porteño, o el equivalente a poco más de 20 dólares (U$S 20,28). Macri gastó 74 pesos por habitante, y Vidal 118, el equivalente a casi 4 y 6 dólares, respectivamente.

El punto es que, como son fondos públicos, en realidad se les sacó 20 dólares a cada porteño para dárselos a medios y periodistas. No es un cálculo amañado, es una realidad contante y sonante.

Los que hincaron el diente en la torta

  • Entre 2015 y 2017, “los medios del Grupo Clarín ya recibieron más de 1.200 millones de pesos solamente del Gobierno Nacional”.
  • Luis Majul (Radio Berlín, 534 mil pesos).
  • Fabián Doman (Enciclomedios, 322 mil).
  • Luis Novaresio (270 mil).
  • Guillermo “Willy” Kohan (180 mil).
  • Pablo Rossi (160 mil).
  • Mónica Gutiérrez (155 mil).
  • Sergio Lapegüe (150 mil).
  • Román Lejtman (135 mil).

En el informe de El Destape, que también usó como fuente el estudio de Marino y Espada, se remarca que “faltan nombres, ya que hay varias triquiñuelas para evitar su detección”. Y aclara que, por ejemplo, “Rodríguez Larreta hace una publicación muy recortada de la información de pauta oficial, ya que no informa la razón social que la recibe, sólo el medio”.

De ese modo, es imposible determinar si una pauta que está asignada a TN termina en los bolsillos de Héctor Magnetto o en los del conductor de cada programa que se emite en ese canal de cable.

“En el caso de Macri, la información pública es más completa, pero el truco ahí es de los periodistas. En lugar de figurar con su nombre y apellido lo hacen a través de productoras. Por dar un caso, Joaquín Morales Solá no recibe a su nombre, sino a través de JMS & Asociados. Las empresa son sus siglas”, advierte el informe.

Joaco, más allá de nombres fantasmas, en 2017 recibió 658.240 pesos sólo de manos de Macri, o sea casi 35 mil dólares. Como Rodríguez Larreta discrimina por empresa y Vidal lo oculta, no se sabe cuánto embolsó de esas cajas el columnista de La Nación y conductor del envío Desde el llano.

El ranking 2017, según El Destape Web tiene su podio:

1º Ari Paluch, más de 4 millones de pesos.

2º Luis Majul, 2 millones.

3º Luis Novaresio, 663.250

Le siguen Morales Solá, aunque podría ser que ocupara el tercer puesto, “ya que a Morales Sola falta computarle la pauta porteña”, indicaba el informe. Luego aparecen otros paladines del macrismo:

  • Alfredo Leuco, con casi medio millón de pesos.
  • Pablo Rossi, con 508.200 pesos.
  • Marcelo Longobardi, con 453.750.

A la altura del informe, el gobierno nacional publicó los datos del primer semestre de 2018, y El Destape concluyó: “Allí, sospechosamente, no figuran muchos de los pautadependientes de los años anteriores. Algunos se ocultaron detrás de productoras, como el caso de Morales Solá, que en lo que va del año ya recibió de Macri más de 300.000 pesos, o de Leuco, que facturó 278.000. Majul y Novaresio, que supieron embolsar grandes montos por pauta en sus páginas web (algunas, como la de Novaresio, casi sin visitas) ahora figuran con montos insignificantes. ¿Dejaron de cobrar o lo hacen de otra forma?”. Un interrogante nada fácil de responder, por cierto.

Todos los mencionados se rasgaron las vestiduras frente a la presunta elusión o evasión impositivas que habrían cometido Lázaro Báez, Cristóbal López, Fabián De Sousa, y aplaudieron a rabiar el encarcelamiento de Amado Boudou por la transferencia de un auto de la década de los 90, cuyo 08 ni siquiera firmó, porque lo hizo un gestor a pedido de la ex mujer del ex vicepresidente. Total normalidad.

“Si vos querés…”

Hay frases en boca de “periodistas independientes” que es imprescindible recordar para entender que existe un grado de complicidad superlativo con el régimen persecutorio que gobierna desde 2015.

  • “Hay que lograr en las urnas que esta gente se vaya. Tenemos que sacar a esta gente votando a otra gente, pero esta historia no da para más. Que pierdan una vez el inconmensurable poder que tienen y que nos está haciendo mierda. Hay que cambiar”.
  • “Voy a hacer todo lo posible para que eso pase y yo les pido que hagan todo lo posible ustedes también”.

Las dos frases precedentes fueron proferidas por Jorge Lanata, alguien que cumplió a rajatablas su amenaza, porque llevó al living de Elisa Carrió a un narco para que incriminara a Aníbal Fernández, le hizo decir a los hermanos Lanatta en la cárcel que “La Morsa” era el ex jefe de Gabinete, e inventó depósitos de la ex presidenta en las islas Seychelles, Panamá y Delaware, sostuvo que Boudou llevó bolsos de dinero a Carmelo, Uruguay, a la misma hora en que el ex vicepresidente estaba en el Senado con el ex mandatario brasileño Lula Da Silva.

¿Cuánto de libertad de expresión y cuánto de territorio liberado para delinquir periodísticamente con absoluta impunidad hay en esas operaciones llevadas a cabo por Lanata?

  • “Se hace evidente ahora que la doctora Kirchner tomó tal idea, la de preguntar y repreguntar, como un inadmisible”.

Esa opinión pertenece a Luis Novaresio, quien sometió a interrogatorio cuasi policial a CFK, y desistió de preguntar o repreguntar a Vidal cuestiones muy graves como la causa de los aportantes truchos o el financiamiento de las campañas de Cambiemos en la provincia que gobierna. Es más, el odio de este personaje lo llevó a confundir, siendo abogado, un contrato de locación de alquiler entre privados con una sociedad:

—¿Cristóbal López y Lázaro Báez para Ud fueron socios?, preguntó Novaresio.

—¿De quién?, preguntó, sorprendida, la ex mandataria.

—De las empresas suyas.

—No.

—Contrataban (López y Báez) con Los Sauces…, insistió el abogado.

—¿Pero cómo van a ser socios de las empresas mías?

—Bueno, contrataban con empresas suyas

—Pero no son socios…

—Bueno, un contrato es un modo de asociación…, disparó Novaresio.

—No, un contrato de alquiler… Perdón, vos sos abogado igual que yo…un contrato de alquiler es un contrato de alquiler…¿cómo un contrato de alquiler va a ser un contrato de sociedad?

—Bueno, corrijo la expresión, tenían contratos de alquiler

De golpe, Cristóbal López y Lázaro Báez, quienes casi cuatro después de iniciada la persecución judicial sobre ellos aún no han recibido condena firme, dejaron de ser socios de Cristina para ser inquilinos. Sin embargo, en las notas de Clarín y en las editoriales de Majul, siguen siendo socios que cometieron junto a la ex presidenta un hecho de corrupción.

Hace una semana, en la primera entrega de esta columna, se decía que “en estas democracias debilitadas, se hace imposible convivir con un depredador de tal magnitud como Clarín”. Y es necesario completar ese concepto. Se puede corear por las calles porteñas esa pegadiza cumbia que termina así: “…si vos querés, Larreta también”. Pero si la voluntad popular a través del voto puede sacar a un gobernante, con los medios y periodistas eso no es posible.

La democracia permite que el voto popular castigue a los más abyectos gobernantes, a los más depredadores. Pero nunca, jamás podrá escucharse el estribillo: “Si vos querés, Magnetto también”.

Fiódor Dostoyevski debe retorcerse en su tumba cada vez que se comprueba que hay crimen pero no castigo, hay crueldad, pero sin culpa. Porque otra de las enseñanzas que deja este sistema oligopólico es que el ejercicio de la extorsión mediática es el más perfecto de todos los crímenes.

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