Con poco tiempo de diferencia con su celebración del anuncio de la baja de retenciones al campo, el gobernador Maximiliano Pullaro anticipó por los medios que el aumento salarial para la docencia -y el resto de las y los trabajadores estatales- sería semestral. No solo eso: justificó que de algún lado tiene que salir la plata para financiar la obra pública en la provincia, y no precisamente reclamando la deuda a Milei o haciendo que paguen más quienes más tienen. En este contexto, el Gobierno de Santa Fe llama al diálogo y simula una paritaria.
“Hay 40 mil santafesinos que trabajan con empresas que están prestando obra pública en la provincia de Santa Fe. Si nosotros pagamos más salarios, vamos a hacer menos obra pública y va a haber menos santafesinos trabajando en el sector privado ¿Cuántos santafesinos se quedarían sin trabajo en un momento complicado de la Argentina?”, dijo Pullaro la semana pasada. La cita es del diario El Litoral, pero se replica en buena parte de los portales provinciales.
Por más que Pullaro y sus funcionarios hablen de diálogo y consenso, el ámbito que eligen para validar sus anuncios es siempre el de los medios. Eso explica que un día digan que se desviven por hacer un esfuerzo y pagar salarios que le ganan a la inflación, y al otro avisan que los incrementos serán dos veces al año, y que además será una manera de aportar a la obra pública. Recordar que ya se obliga a maestras y maestros a “ser solidarios” en materia de jubilaciones.
Además de poner del propio bolsillo para cursos, libros, materiales didácticos, rifas comunitarias y todo lo que ya es parte del cotidiano docente, al decir de estos anuncios ahora también deberán colaborar con la obra pública de la provincia (capaz que los salarios del sector ya financian el Plan Mil Aulas que tanto publicitan).
A la par que anticipó su política salarial, Pullaro no perdió oportunidad para descalificar una vez más a los gremios docentes y quienes los representan. Es ya un clásico del gobernador. “Respeto a la política gremial, pero no a muchos gremialistas de la provincia, porque mienten, hacen política partidaria y perdieron credibilidad ¿Vieron a alguno de ellos reclamarle a los dueños de las escuelas privadas cuando echan docentes? No. Le reclaman al gobernador, porque usan eso para hacer política”.
A fines de 2016 la Legislatura provincial aprobó la ley 13.610 que penaliza los despidos arbitrarios en los colegios privados. La norma la pelearon las y los docentes agremiados en el Sadop y buscó ponerle fin a los despidos porque sí de las patronales. La medida implica el retiro del subsidio estatal a las entidades educativas que no puedan justificar la razón de tal medida.
Y sí, se hizo política para cuidar la plata del Estado, o “los recursos de todos los santafesinos”, como le gusta decir al gobernador. Se denunció a las patronales abusadoras, se reclamó al Ejecutivo para que no mire para otro lado, se impulsó y militó la norma que impide echar a dedo a la docencia.
La sanción de esa ley contó en su momento con buen apoyo de las y los legisladores santafesinos. Sólo el bloque de diputados del PRO y el senador justicialista José Baucero (San Javier) se abstuvieron. El único voto en contra que tuvo el proyecto (que cuida los recursos del Estado) en la Cámara Alta fue el del entonces senador radical del Bloque del Frente Progresista Lisandro Enrico (General López), el mismo que ahora es el ministro de Obras Públicas de la provincia.
Y lo último: en esas mismas declaraciones de la semana pasada, Pullaro mandó a reclamarle a Omar Perotti la deuda que mantiene con la docencia de la paritaria 2023. Casi como una burla, un desprecio más a quienes educan en la provincia.
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