Tras el reciente Mundial con sede en EEUU –además de México y Canadá–,  la gente sólo parecía centrar su atención en el campo de juego, pero inevitablemente se mezclaron masas, identidades, dinero, política y poder.

“Somos jugadores de fútbol y venimos a jugar al fútbol, nosotros no hacemos política” fue la frase que dijo el jugador de la Selección Argentina Rodrigo De Paul. Tiempo después, tras el triunfo ante Inglaterra los jugadores exhibieron un trapo con la frase “Las Malvinas son Argentinas”, haciendo alusión al conflicto bélico y político por las Islas Malvinas en el año 1982, en el cual murieron cientos de soldados.

Esta guerra también es recordada por el partido entre Argentina e Inglaterra en el Mundial de 1986, disputa memorable por los reconocidos goles de Diego Armando Maradona pero sobre todo por lo que significó ese partido para los argentinos visibilizando otra vez el conflicto a nivel internacional. “Yo jugué un partido de fútbol, ellos se jugaron la vida”, dijo Maradona, futbolista que siempre tuvo una postura política clara, que era invitado a conocer y charlar con distintos políticos y opinaba acerca de controversias del momento, cosas que muchos futbolistas no hacen, prefiriendo cuidar su imagen.

Un caso particular fue la incomodidad en el momento en que Donald Trump invitó al plantel del Intermiami a la Casa Blanca –entre ellos, varios jugadores argentinos, incluido Messi– que aplaudieron al Presidente estadounidense mientras hablaba sobre la guerra con Irán. Como siempre, el silencio también es una postura.

Un acto es político cuando busca influir en el poder, organizar la vida en sociedad o modificar normas, afectando de manera colectiva a una comunidad mediante decisiones sobre lo público. No se limita a partidos o gobiernos, sino a cualquier acción con impacto social y/o comunitario. Tras la victoria ante Inglaterra en el mundial 2026 el futbolista Lionel Messi dedicó el triunfo al pueblo argentino e hizo un comentario acerca de la situación actual en el país: “Hay gente que la pasa mal, que no tiene trabajo, que no llega a fin de mes o que la vive peleando”.

Trapitos al sol

Luego de eso hubo una gran problemática en Argentina debido a la Ley de Tierras, en la cual se buscó –entre otras cosas– que el extranjero pueda comprar terreno argentino sin límites. Este proyecto se llevó a votación en el congreso y hubo clubes y futbolistas que tomaron postura, como lo hizo Lisandro Martínez con un posteo en redes sociales o como lo hizo la hinchada del Club Atlético Newell’s Old Boys al colgar un trapo con la frase “las tierras no se venden, las tierras se defienden”. El trapo fue censurado y retirado del estadio inmediatamente por la policía. El secretario de Gestión Institucional del ministerio, Federico Angelini, contó que en todo operativo existe un “minuto cero” en el que se revisan los elementos del estadio, y que ahí encontraron una bandera “cuyo mensaje claramente no tenía nada que ver con un espectáculo deportivo”.

La guerra entre Estados Unidos e Irán tampoco pasó desapercibida en el Mundial. El capitán iraní Mehdi Taremi criticó a la Fifa por tratos injustos hacia el seleccionado iraní a lo largo del torneo: no se les permitía a los jugadores quedarse en Estados Unidos más tiempo que para jugar el partido, y no tenían descanso ni preparación ya que ni bien salir del estadio tenían que ir a tomarse un vuelo con salida del país hacia México. Varios jugadores del seleccionado presentaron quejas por este motivo. Todo esto se viralizó tras poco tiempo de lo sucedido y generó ruido: en un momento que estaba el foco en el fútbol la gente también vio política.

El fútbol, al ser una pasión tan popular, puede ayudar a concientizar sobre la situación de algunas problemáticas y conflictos actuales. En simultáneo al genocidio que el Estado israelí está perpetrando en Palestina, se disputó un partido entre los seleccionados de Noruega y de Israel, en el que la tribuna de la hinchada noruega se manifestó desplegando una bandera palestina y un trapo que traducido decía la frase “dejen vivir a los niños”. Tras el encuentro el foco no estuvo en el fútbol, no estuvo en el resultado, ni en el hat trick de un futbolista, sino nuevamente en la política. Aristóteles dijo que “el ser humano es político por naturaleza”. Al ser un movimiento tan popular está en la naturaleza de la gente, incluyendo algunos futbolistas, buscar concientizar distintas controversias actuales y por eso donde haya gente o comunidad habrá política.

(*) Estudiante de 6º Año de la Tecnicatura en Diseño y Comunicación Multimedial de la Escuela de Educación Secundaria N° 394 Dr. Francisco de Gurruchaga

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