El teatro local autogestivo expone sus trabajos en catorce salas de la ciudad. En el centro de la escena está la difusión en la diversidad de propuestas y la alerta por los recortes en los presupuestos.
La tercera edición de la Semana del Teatro Independiente es impulsada por la Asociación de Teatros Independientes de Rosario (Atir). El evento cultural y social reúne a diferentes grupos y espacios de la ciudad, y se llevará a cabo hasta el 27 de noviembre.
La actriz Ada Cottu, integrante de Atir, explicó que esta propuesta surge de la necesidad de difundir los trabajos realizados.
“El teatro independiente no tiene tanta llegada a los grandes medios de comunicación, ni a las carteleras, y la mayoría de la gente no sabe que existen estos espacios. Aunque los tengan cerca, en el mismo barrio, muchos no se enteran que pueden ir a ver teatro ahí”, reflexiona.
Respecto del apoyo estatal y las leyes vigentes que contemplan el trabajo de actrices, dramaturgos, vestuaristas, técnicos, y todos los que de alguna manera participan de la disciplina del drama y la comedia, Cottu, que es parte de El Rayo Misterioso, remarca: “Lo bueno que tiene este año es que mantuvimos el diálogo con la Secretaría de Cultura de la Municipalidad. No ocurrió así a nivel nacional. Como pasa con casi todas las áreas, se hace muy difícil”.
Según repasa Ada, la Asociación de Teatros Independientes de Rosario nace a finales de los años ochenta, reuniendo a representantes de salas históricas como Caras y Caretas, La Manzana, CET y El Rayo, entre otros. Y cuenta que luego de un parate, en 2008 volvieron a reunirse con nuevos grupos y espacios.
Los desafíos como comunidad teatral surgieron, a nivel nacional, con sucesos como el trágico incendio en el boliche Cromañón, y los controles que vinieron después. Y a nivel local, por problemáticas como la difusión y las normativas en relación a las particularidades del trabajo y espacios del teatro independiente.
“En 2003, por ejemplo, logramos que se creara el rubro, pero siempre quedó pendiente la reglamentación. Ahora estamos trabajando con una ordenanza propia sobre la nocturnidad”.

La ley y la trampa
La actriz aclara la preocupante situación con el Instituto Nacional de Teatro: “No hay una intervención formal, hay una intervención de hecho. Se supone que el instituto sigue manteniendo la misma estructura. Lo que pasa es que el ente es autárquico y está conducido por un Consejo, que está conformado por representantes de todas las provincias. Pero se pone a un representante del ejecutivo nacional y a otro de la secretaría de cultura nacional, y se toman atribuciones que no les corresponden, como si fuera verticalista y se estuviera por encima de todo el Consejo. Es una situación muy irregular, anómala”, señala, y responsabiliza al secretario de Cultura de la Nación, Pablo Avelluto, por no tomar cartas en el asunto y mirar para otro lado.
Recursos teatrales
Además de los dispositivos dramáticos, las técnicas actorales y los recursos estilísticos, entre otras composiciones de la disciplina, el teatro independiente argentino posee a través de una ley un porcentaje de fomento para poder producir y realizar su trabajo: elementos, espacios, puesta en escena, gastos de mantenimiento y servicios, y salario de los actores y actrices, las autoras y los técnicos.
“El presupuesto para el año que viene tiene un recorte bastante interesante”, dice con ironía Cottu, y detalla: “Nominalmente es un 12 por ciento menor, y hay sumarle la inflación”. Y cuenta algo que desnuda aún más el desprecio oficial por la cultural. “Lo que está pasando en el actual presupuesto es que no se ejecuta correctamente. Esto ya es gravísimo. El instituto tiene sus propios recursos por ley, no es que el estado tiene que decidir qué nos quiere dar. Los recursos del teatro salen, mayoritariamente, de un porcentaje de lo que era el Comfer y de la Lotería Nacional. O sea, se está avasallando ese principio, y creo que esto nunca pasó en los últimos 20 años. Demoran expedientes, los duermen, y ese dinero no se ejecuta, o te lo pagan dos años después”.
Desde Atir convocan a una asamblea de consejeros y público en general, el próximo martes 27 de noviembre en la puerta del instituto en Buenos Aires.

Programación Semana del Teatro Independiente
Las entradas a las funciones tienen un costo de 100 pesos, pero habrá actividades libres y gratuitas.
Sábado 24: A las 20, Lúcido (Odiseo, San Lorenzo 1329). A las 21, Magno, la leyenda (La Escalera, 9 de julio 324); Pequeñas infidelidad (Amigos del Arte, 3 de febrero 755); El Cerco de Leningrado (CET, San Juan 842). A las 22, Esta Casa (Teato de la Manzana, San Juan 1950); Fausto o la pasión según Margarita (El Rayo, Salta 2991). A las 22, Vittorino Pacheco (La Morada, San Martín 771); Bang bang… somos historia (Cultural de Abajo, Entre Ríos 579); Una mujer inquietante (La Nave, San Lorenzo 1383). Función especial: Muestra de talleres, a las 20 en La Grieta, Centeno 1738.
Domingo 25/11: A las 16.30, Kamba (Caras y Caretas, Corrientes 1518). A las 18, Varieté de la sonrisa (La Sonrisa de Beckett, Entre Ríos 1051); Pororó. Teatro, circo y canciones (La Grieta). A las 18.30, Alicia Moreau, sueños tardíos (La Nave). A las 20, Showtime. Cabaret en cápsulas (Club Fosse, Falucho 270 bis); Vacas Sagradas (Teatro Odiseo); Pedir demasiado (Amigos del Arte). A las 20.30, A cajón cerrado, un velorio desafortunadamente cómico (La Morada); El club Arte y Acción (Espacio Bravo, Catamarca 3624); Ceferino Mate Concert (Cultural de Abajo). A las 21, Arlt, Arlt… en los zapatos de otro (La Escalera), y Cachetazo de Campo (CET). Función Especial: Muestra Espacio para construir lo escénico por Felipe Haidar, en Teatro de la Manzana, a las 20.30.
Lunes 26: A las 14, Taller de magia (Amigos del Arte). A las 19, Taller teatro escuela, construyendo nuevos escenarios, dictado por Emanuel Gardini (CET). A las 20, Hacé teatro, clase abierta para mayores de 18, dictada por Cecilia Borri.
Martes 27: A las 15, Los de atrás vienen conmigo. Charla desmontaje sobre los procesos creativos y técnicos de una obra de teatro y/o danza, coordinado por Nacho Farías (La Sonrisa de Beckett).