Jimeno Pepe Marotte es nieto de oligarcas e hijo de un magnate de medios. Millonario, caprichoso y resentido, tiene una idea fija: odia al fútbol y su propósito es destruirlo. Algo así como el niño que rompe el juguete cuando va perdiendo. Entonces diseñará un plan ridículo para ganar la Copa Libertadores él solo. Solo contra todos los equipos. Marotte (un poco cabezón, sí) es el protagonista de Yo Futbol Club, la primera novela del escritor Daniel Basilio (Rosario, 1986) que fue editada este año por el sello Casagrande. El libro, que expone de manera singular y grotesca las paradojas del deporte más popular del mundo, será presentado por el autor el próximo viernes 27 de septiembre, a las 18, en Paradoxa Libros (Mendoza 923) junto a los periodistas Mariano Abrach y Paula Turina.

Además de narrador, docente, actor y director audiovisual, Daniel Basilio, es un fanático del fútbol. Lee estadísticas, estudia y analiza tácticas. Sigue de cerca todas las ligas del mundo como las de Europa y Asia para indagar en cuestiones políticas y religiosas de los países donde se juega este deporte, e investiga las historias de los distintos clubes. Algo de eso germinó en esta nouvelle que combina un poco de ciencia ficción, de la parodia y del ensayo crítico sobre los temas que obsesionan al autor: el poder, la manipulación, la trascendencia, el arte, y el fútbol.

Marotte pretende ganar la Libertadores él solo, uno contra once, para erigirse en mito como un héroe de época, el nuevo ídolo, un exitoso meritócrata, “el resentido, el individuo total”, sobre la bases de la doctrina neoliberal. Para lograr su delirante cometido, el empresario deberá cambiar las reglas del juego, del negocio corporativo del fútbol (desde el ascenso hasta las grandes ligas) y para ello apelará, a través de su fortuna, a todo tipo de artilugios: desde los típicos sobornos al engaño y el fraude; la simulación holográfica y las técnicas de la realidad aumentada en tiempo real, entre otras sofisticaciones tecnológicas.

Leer Yo Fútbol Club nos atrapa en una paradoja: apreciamos lo más noble del deporte de balompié, los valores de grupo, lo colectivo, la pertenencia de clubes con sus historias,la hinchada y la hinchada de la hinchada pero a contramano de su impronta corporativa, y su lógica primordialmente comercial, y su estatuto de entretenimiento como una gran industria cultural. Porque si el fútbol puede llegar a convertirse en lo que se propone Jimeno Marotte es porque algo de eso ya está sucediendo.

Basilio, que también es autor del libro de cuentos La noche se presta para pegarle a un viejo (Casagrande Ediciones, 2015) y guionista de los cómics El Ciclo de Cornelio Gris (Videodromo, 2016) y Übertraven (Videodromo, 2018), sostiene como marca de estilo y procedimiento propio, el modo en que logra delirar los sentidos comunes, estrangularlos si se quiere, hasta hacerlos desafinar tan alto que de pronto todos nos estamos riendo de nuestra propia estupidez.

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