Faltaba poco para que terminara el recital que L-Gante daba ante 45 mil personas en Tecnópolis, cuando entre las últimas canciones, el ídolo de la Cumbia 420 confió a su público que quiere terminar la escuela, porque siempre hay más “por saber y aprender”. El mensaje fue festejado por las pibas y los pibes que lo fueron a escuchar, y también por una buena cantidad de familias.

No fue el único mensaje con el que Elián Ángel Valenzuela, tal su nombre, llegó hasta ese escenario. Las entradas para el recital eran absolutamente gratuitas, se agotaron enseguida, y sólo se requería para asistir presentar el certificado de vacunación contra la Covid 19. En la previa, más de 600 personas de todas las edades se acercaron a las postas sanitarias dispuestas en el predio y se vacunaron. L-Gante había alentado a este cuidado colectivo. 

El Ministerio de Cultura de la Nación fue el que hizo posible el espectáculo, pedido y dado de manera gratuita por L-Gante. Y según se cuenta en la página oficial de Cultura, “cientos de familias disfrutaron y bailaron al ritmo de las canciones de su disco L-Gante Rkt, que cuenta con más de 270 millones de reproducciones en Youtube”.

“Se me hace muy interesante que pueda venir toda la gente, la que me crucé afuera, que son para mí principalmente los que quizás no tienen la posibilidad de ir a un show de los que hacemos por ahí. Acá solo tienen que estar vacunados y venir, así nos cuidamos entre todos. Nos queda disfrutar del show. Y lo que yo siempre le digo a los pibes: que cumplan sus sueños, sus metas, sus objetivos, y enfocados a eso, paso a paso, todo llega”. Palabras del referente de buena parte de la música popular, con la que se identifican principalmente adolescentes y jóvenes. También las infancias. 

Elián agradeció haber sido recibido en Tecnópolis, al que definió como “un lugar para proyectar” y aprovechó el micrófono de Cultura para expresar: “Aguante el barrio con el barrio, es la mejor combinación. Bien ahí por brindar su apoyo y comprensión. Desde abajo hacia la cima, siempre”.

Hacia el final del recital, el ministro de Cultura de la Nación, Tristán Bauer; su par de Salud, Carla Vizzotti, y la directora de Tecnópolis, María Rosenfeldt, subieron al escenario a agradecer al artista. “Es una fiesta popular en este espacio concebido hace 10 años para la ciencia, la tecnología pero también para la celebración popular que es lo que estamos haciendo hoy”, valoró Bauer.

Seguir los sueños

“Todos los pibes de la calle están luchando pa’ comer/ Yo tengo para preguntar y también para responder/ Y conmigo no te creas que me va a callar cualquiera/ Mi pueblo me crió para defenderme con quien sea”. La letra es del tema Pinta, el que le pone música a la serie El Marginal, y que también la cantó Elián en el escenario de Tecnópolis.

Y donde además presentó su nueva canción La Cuentan, dedicada a quienes lo critican, en especial por su origen: “No sé por qué será/ Pero los gile’ envidioso’ a mí me llueven/ Y poco’ acá son los de verdad/ Pero los mío’ sí que en el barrio la mueven/ Lo’ sueño’ lo hacemo’/ realidad/ Acá en mi barrio no cabe la falsedad, nah, nah/ Nunca hay que hablar de más, nah/ Para eso lo dejamo’ a los demá’“.

Y cada tanto, entre presentación, llamaba desde el escenario a “meterle siempre pa’ adelante” y “que los giles la cuenten como quieran, no importa”. 

Hasta que se abrió a su público y les contó cómo aquella visita para saber cómo completar la secundaria se convertiría en una fiesta, alentando a seguir los sueños, a que éstos pueden estar también en una carrera: “Y de paso, digo esto: en realidad lo que yo vine a hacer acá era averiguar para terminar la escuela. Fuera de joda. Bueno terminé haciendo una joda, además de eso. Pero es esa: para después poder estudiar una carrera y darle para adelante; porque ponele que yo cumplí mi sueño, ¿no? ¿Cuánto queda por delante? Sabés cuántas cosas más podés saber y aprender ¡Y ser! Así que… bien ahí, siempre pa’ adelante loco”.

La aprobación de la secundaria obligatoria es una de las mayores fortalezas de la ley de educación nacional N° 26.206, aprobada en 2006. No sólo porque amplía el tiempo de estudio para las y los adolescentes en las aulas, sino porque abre sus puertas a sectores que históricamente habían sido marginados de este nivel de estudio. 

El desafío que vino con la norma fue garantizar que todas las chicas y todos los chicos estén en la escuela. Todavía pendiente. Una pelea hacia dentro del sistema educativo y hacia afuera también. A 16 años de la aprobación de esa ley, aún hay quienes piensan que la escuela no es un derecho de todas las adolescencias. Y cientos son excluidas de las aulas.

El mensaje de L-Gante o Elián suma a que nadie quede afuera de los sueños. Y en ese horizonte está que todas las pibas y los pibes gocen con igualdad de ese derecho a estudiar, hacer una carrera, aprender lo quieran y también disfrutar de la Cumbia 420.

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