El PJ santafesino busca sumar al entramado progresista que sigue a María Eugenia Bielsa a las primarias del peronismo. Un primer encuentro, con algunas definiciones. Para algunos paladares, la arquitecta no es lo mismo que el contador (Perotti). Lifschitz sacudió la interna de su frente con un postulante abajo del poncho.

La posibilidad de tejer “un gran frente” electoral para 2019 con eje en el Partido Justicialista y nuevas alianzas de centroizquierda constituyó, junto a las declaraciones del gobernador Miguel Lifschitz acerca de que además de Antonio Bonfatti puede “haber otro” postulante en la interna del Frente Progresista, la noticia política de la semana en Santa Fe. La reunión en el domicilio particular del presidente del PJ provincial, Ricardo Olivera, a la que asistieron representantes del Frente Social y Popular, Igualdad y Participación, y Ciudad Futura, guiados por la figura de María Eugenia Bielsa, sacudió la modorra preelectoral, aunque una golondrina no sea suficiente para alumbrar la primavera. Por su parte, el mandatario santafesino también condimentó la –habitualmente más previsible– coalición gobernante, al sugerir que “el candidato natural” tal vez no lo sea tanto y la cuestión se dirima en una primaria.

El primer almuerzo

Con un integrante más que en la Última Cena, al primer almuerzo del PJ con miras a las elecciones de 2019 asistieron catorce invitados. Al parecer fue sobremesa, porque se inició a la hora en que en Santa Fe se duerme la siesta. El anfitrión del encuentro fue el titular del peronismo santafesino, Ricardo Olivera, quien abrió las puertas de su hogar.

Según confiaron a el eslabón asistentes al encuentro, participaron referentes de los partidos históricamente aliados al PJ como el PPS de Héctor Cavallero; el MID de Danilo Kilibarda, y Nuevo Encuentro, que lidera en la provincia José Tessa. Fuerza que, desde el kirchnerismo para acá, se puede contar como aliada.

Las novedades las constituyeron María Eugenia Bielsa, quien despunta como precandidata –¿por adentro o por afuera de la estructura partidaria?– a gobernadora; los diputados Carlos Del Frade (FSP) y Rubén Giustiniani (IyP), y el concejal rosarino Juan Monteverde (Ciudad Futura).

Por el Movimiento Obrero Santafesino (MOS) participó el dirigente sindical de los docentes privados y vicepresidente de Rosario Central, Martín Lucero.       

También se sentaron a la mesa los vicepresidentes del PJ provincial, Rubén Pirola y Danilo Capitani, el secretario general Leandro Busatto, y el titular de la bancada en el Senado, Armando Traferri.

Los referentes del centroizquierda no peronista –Del Frade, Giustiniani y Monteverde– fueron invitados por Bielsa. Esas tres fuerzas vienen trabajando juntas y procuran arribar a un acuerdo electoral. Originalmente, la idea era armar una coalición sin postulante a la Gobernación, destinada a disputar cargos legislativos en ambas cámaras, las intendencias de Rosario y Santa Fe y los concejos municipales, explicaron desde ese sector.

Pero la decisión de Bielsa de participar de la contienda –algo que ella aún no confirmó públicamente– le otorgó al entramado progresista la chance de tener candidata a gobernadora. Y nada menos que la taquillera –por lo menos hasta los últimos comicios en que participó– arquitecta rosarina.

Cuatro patas

“Cuando surge hablar con María Eugenia Bielsa, que nos invitó, nos pareció una figura extraordinariamente importante para tener de candidata a gobernadora por afuera del PJ”, explicó Del Frade a este semanario.

“Estamos convencidos, yo al menos, que tiene más votos por afuera que por dentro del PJ”, siguió el diputado del FSP.

Del Frade fue uno de los sorprendidos cuando traspuso el umbral del domicilio de Olivera. Hasta entonces pensaba que era una reunión con el titular del justicialismo, pero en el interior del inmueble había otros referentes del partido con los que posee menos empatía, para decirlo de algún modo.

“Lo que nunca supimos era que (la reunión) era con la cúpula del peronismo. Ellos institucionalmente nos hablaban de candidaturas, pero nosotros estamos allí por María Eugenia. No me da lo mismo que (Omar) Perotti. Lo respeto, pero no lo votaría”, dijo el legislador.

Aunque no hay nada definitivamente cerrado, para el periodista que orienta el Frente Social y Popular, participar de la interna del peronismo podría ser un límite que no está dispuesto a trasponer.

“Quedó difícil la situación, me parece que Bielsa va a jugar en la interna del PJ, y ahí a sectores como Igualdad y Participación y nosotros nos resulta muy difícil participar. Perdemos el perfil”, amplió Del Frade, para recordar que “nos hemos constituido como espacio que cuestiona los grandes partidos políticos”.

Durante el encuentro, los líderes del peronismo santafesino plantearon la necesidad de conformar un frente electoral amplio, generoso, con el objetivo de ganar la Gobernación y las intendencias de las dos principales ciudades de la provincia.

Con ese objetivo la conducción pretende sumar a ese cuarto espacio político conformado por partidos de izquierda que no son gorilafriendly.

Tras el encuentro en su casa, Olivera dijo que “el motivo fue charlar sobre la posibilidad de un frente con vistas a 2019”. El titular del partido remarcó que “el justicialismo es frentista” y agregó que además de los “aliados históricos” en la reunión “hubo actores nuevos con los que estuvimos charlando sobre esa posibilidad”.

El objetivo del peronismo es sumar fuerzas para disputar con chances con los otros dos frentes electorales más numerosos –el gobernante Frente Progresista y Cambiemos– la Casa Gris, cuyo último morador justicialista fue el fallecido Jorge Obeid.

La mesa dispuesta por el PJ, por la cantidad y variedad de invitados, es dable suponer que se trata de una extensible. Que en la industria mueblera también llaman mesa trampa.

Arquitecta no es contador

Otro de los participantes del encuentro dijo a el eslabón que el sector de centroizquierda apoya a Bielsa, pero no está claro que si la arquitecta dirime su postulación en una interna del peronismo, y la pierde, esas fuerzas se encolumnen tras el vencedor. Es decir, Perotti.

La misma fuente asegura que Bielsa está convencida de participar de la primaria del peronismo. Si esa fuese la decisión final de la ex vicegobernadora, el entramado progresista que la sigue podría presentarse por afuera del PJ y apoyar públicamente su candidatura. Es un escenario posible, no cerrado aún.  

“Una de las cosas que se acordaron en la reunión es trabajar para ir a internas, sin mayores conflictos, y que todos enarbolen un mismo programa”, dijo el participante del encuentro consultado para esta nota.

La duda que aparece en ese esquema, continuó, es si ante un eventual triunfo del peronismo el ganador abrirá su administración a un co-gobierno con las otras fuerzas.

“Si gana María Eugenia no va a haber problemas. Pero si gana Perotti no creo que suceda eso”, opinó el interlocutor, que como imaginarán a esta altura, pidió reserva de su nombre.

Del convite a lo de Olivera no participó La Cámpora, cuyo principal referente provincial, Marcos Cleri, sostiene su candidatura a gobernador en la interna del peronismo santafesino. Por el sector que lidera Agustín Rossi estuvo el diputado Busatto, quien también podría lanzarse a competir en la misma partida. Esas mesas, por ahora, son de arena.

El 1º de diciembre, el Partido Justicialista celebrará su congreso provincial, donde tiene en el orden del día la resolución de las alianzas electorales para el próximo turno de las urnas.

Según fuentes partidarias, allí sólo se decidirá el marco de esas coaliciones a nivel nacional, provincial y local. Los frentes electorales deben inscribirse oficialmente recién en febrero del año que viene.

Contra natura

El oficialismo provincial también realizó algunos movimientos, aunque más no sean dialécticos. Pero las palabras transforman.

El gobernador Miguel Lifschitz sacudió esta semana el avispero del Frente Progresista al afirmar que el candidato “natural” del socialismo, el presidente de la Cámara de Diputados y ex mandatario Antonio Bonfatti, no es número puesto, como piensa la conducción del partido.

“Vamos a esperar hasta febrero a ver quiénes son los candidatos del Frente. Antonio (por Bonfatti) es uno de ellos, pero puede haber otro”, sostuvo enigmático el gobernador durante una recorrida por Reconquista.

“Creo –siguió Lifschitz– que siempre la compulsa interna es positiva porque permite medir a distintos candidatos”.

El gobernador buscó, hasta ayer nomás, la reforma de la Constitución provincial que le diera la posibilidad –vedada por la norma fundamental– de buscar la reelección. Al menos, de poder postularse a ella, puesto que quienes deciden son los votantes.

Lifschitz fracasó en ese intento, como les pasó a sus predecesores del socialismo en la Gobernación y al último mandatario justicialista de Santa Fe.

Por sus dichos en Reconquista, pareciera no querer dejar el camino libre a los contrincantes internos de su fuerza, que hasta ahora siempre resolvió las candidaturas por consenso, aunque luego tuviera que batallar –en el más amplio Frente Progresista– con alguna postulación radical.

“Yo tengo mi corazoncito”, dijo Lifschitz acudiendo a la metáfora cardíaca para sembrar misterio sobre un postulante que lo represente en la primaria del Frente. “Creo que hay mucha gente preparada. No quisiera dar un nombre porque estamos justamente conversando esas cosas”, abundó.

En esa línea, el mandatario sostuvo que “cualquiera de mis ministros o varios de mis ministros tranquilamente me podrían suceder”.

Y completó: “No quisiera generar una diferencia de uno sobre otros. Y, por otro lado, tenemos un candidato ya instalado que es el ex gobernador (Bonfatti), y creo que es un buen candidato”.

Fuente: El Eslabón

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