Segundo ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán en ocho meses. Intentan obtener los recursos naturales y forzar un cambio de régimen. Pero se encontraron con una resistencia que incendió la región y amenaza con extenderse. Matar a un ayatolá tiene consecuencias.

Es el segundo ataque de Estados Unidos e Israel a Irán en ocho meses. El anterior se produjo el 13 de junio de 2025 y el conflicto duró 12 días. Donald Trump asumió su segundo mandato el 20 de enero de ese año. En trece meses de gestión, bombardeó siete países. El nuevo ataque se produjo en medio de negociaciones sobre el programa nuclear de Irán, que se estaban desarrollando en Ginebra hasta el jueves previo al bombardeo del sábado 28 de febrero.

El país persa viene enriqueciendo uranio desde hace años, pero no está demostrado que posea armas nucleares. El programa nuclear de Irán es una de las excusas para el nuevo ataque. Pero resultará difícil que, como pretenden Estados Unidos e Israel, lo abandone, porque considera que Israel y Estados Unidos constituyen un peligro. Irán tiene un argumento de peso: Israel sí tiene armas nucleares, es una amenaza existencial para su país, y se ha negado sistemáticamente a recibir inspecciones.

En respuesta a la nueva agresión militar, Irán atacó Israel, Arabia Saudita, Kuwait, Jordania, Bahréin, Qatar, Irak (países con bases estadounidenses) y Chipre (con una base del Reino Unido). Y reapareció un conocido temor (incluso entre los partidarios de Trump) de una guerra larga e inmanejable, como ocurrió en Irak.

“La guerra de Trump contra Irán podría ser una catástrofe aún mayor que la de Irak”, titula el especialista Jeet Heer su nota en el medio estadounidense The Nation. “Sorprendentemente, Trump parece estar a punto de superar a George W. Bush en militarismo temerario y estúpido”, agrega.

“Donald Trump siempre se ha presentado como un oponente a las «guerras eternas». Sin embargo, está preparando un desastre militar en Irán que podría rivalizar en tamaño y escala con la guerra de Irak desatada por George W. Bush en 2003”, asegura Heer.

“Hasta ahora, Trump se ha mostrado consciente del escaso interés del público estadounidense por guerras costosas y prolongadas después de la de Irak. Al igual que Barack Obama y Joe Biden, los otros dos presidentes que sucedieron a Bush, Trump ha favorecido despliegues de violencia rápidos y fáciles: ataques con drones, asesinatos, bombardeos breves y secuestros. Este ha sido su método de guerra preferido en el Caribe, Venezuela, Siria y otros lugares. Pero Trump parece tener planes mucho más ambiciosos para Irán. Esta vasta armada sugiere una campaña mucho mayor que cualquier ataque rápido”. 

La nota de The Nation destaca que Trump no ha buscado la aprobación del Congreso ni de las Naciones Unidas para atacar a Irán. “Ni siquiera ha tenido la hipócrita cortesía de llevar a cabo la elaborada campaña de propaganda que Bush llevó a cabo en 2002 y 2003 para obtener el consentimiento para una invasión. Claramente, Trump cree que su deseo personal de guerra es la única justificación que necesita. Incluso más que en 2003, la administración ofrece pretextos contradictorios y objetivos bélicos poco claros. A veces, Trump habla como si el objetivo fuera lograr que Irán firme un acuerdo de no proliferación nuclear apenas más estricto que el pacto de 2015 con Obama. En otras ocasiones, la Casa Blanca habla de un cambio de régimen”, afirma la nota, destacando las inconsistencias de las excusas de los agresores.

Protestas

El ciclo más reciente de protestas de la ciudadanía iraní contra el gobierno comenzó el 28 de diciembre de 2025, y las razones que lanzaron a decenas de miles de personas son a todas luces justas y en sintonía con los intereses de las mayorías. Pero esto no significa que el pueblo iraní esté dispuesto a aceptar la falaz narrativa imperialista. No siempre la indignación produce una ceguera que hace que los indignados terminen votando a sus verdugos.

Resulta muy difícil aceptar que los graves problemas que aquejan al pueblo iraní se solucionen entregándoles a Estados Unidos el país (es decir, lo que quede de él tras los bombardeos), y también el gobierno y los recursos naturales. No es la primera vez que ese pueblo se enfrenta a una ofensiva militar y propagandística del imperio.

Según un informe de Amnesty Internacional, las manifestaciones estallaron tras un brusco hundimiento de la moneda iraní. “Esta caída tuvo lugar en un contexto de inflación desbocada, mala gestión estatal de servicios esenciales y deterioro de las condiciones de vida. Las protestas empezaron con una huelga y un cierre de comercios por parte de comerciantes del Gran Bazar de Teherán”, afirma la nota del organismo global fundado en Londres.

En un artículo en Página 12, el analista Daniel Kersffeld considera que, pese a las protestas, “sería erróneo asumir que todos quienes se movilizaron en contra del alto costo de vida y a favor de una mayor libertad y de efectivos derechos civiles, estén de acuerdo con una intervención externa de estas características. La afrenta causada desde Washington y Tel Aviv probablemente reanime un fervor nacionalista que, no casualmente, y desde su llegada al poder, los líderes religiosos habían intentado rebajar con un fuerte impulso a las tradiciones islámicas”.

“Fallaron en Irak después de Saddan Hussein, fallaron en Libia después de Gadafi, los talibanes volvieron al poder en Afganistán hace cerca de un lustro, y todo indica que Estados Unidos y sus aliados se equivocarán, una vez más, ahora en Irán”, concluye Kersffeld.

En una declaración de enero de 2026, el Partido Tudeh (en farsi, Partido de las Masas), proscripto dentro de Irán, justificó las movilizaciones populares. Y, además, condenó la represión interna con contundencia. Al mismo tiempo, denunció la injerencia imperialista de Estados Unidos y repudió los intentos de promover un cambio de régimen para reinstalar la monarquía. 

Tras el asesinato del ayatolá Alí Jameni, la guerra no sólo escaló en cantidad, sino que se convirtió en guerra santa. No está claro (hasta ahora) si los atacantes consideraron este cambio de escenario y sus consecuencias. Jamenei murió como un mártir y sus fieles juraron vengarlo hasta entregar la última gota de sangre.

Cambio de régimen

En cuanto a la cacareada intención de forzar un “cambio de régimen” en Irán, con sólo revisar la historia reciente queda claro que Estados Unidos tiene una larga y sangrienta experiencia en la materia. Y no es la primera vez que quiere producir un golpe de Estado en Irán para reemplazarlo por un gobierno títere. 

El 19 de agosto de 1953 derrocó al líder reformista iraní Mohammad Mossaddeq en una operación orquestada por la CIA y el MI6 británico. Se la denominó “Operación Ajax” y se la considera la primera acción encubierta de la CIA para derrocar a un gobierno extranjero, utilizando sobornos, propaganda y protestas callejeras financiadas.

La nacionalización de la Anglo-Iranian Oil Company (actual BP) por parte de Mossaddeq afectó los intereses petroleros del Reino Unido y Estados Unidos. Mossaddeq fue arrestado y pasó el resto de su vida en prisión domiciliaria. El Sha Reza Pahlavi, firme aliado de Estados Unidos, encabezó una monarquía sangrienta con el apoyo económico y militar yanqui hasta su caída en la Revolución de 1979.

Recursos naturales

Otro de los objetivos de la operación militar contra Irán es apropiarse de sus muchos recursos naturales. No sólo petróleo y gas, que los posee en abundancia. Irán está entre los 15 países del mundo con más reservas de cobre, hierro, zinc, plomo, oro, uranio y litio. 

Asimismo, la alianza occidental persigue otro objetivo geopolítico: complicar el envío de petróleo iraní a China. Este país contaba entre sus proveedores a Venezuela, Irán y Rusia. Dos de estos tres países fueron atacados. En Venezuela se secuestró a su presidente, Nicolás Maduro. Y en Irán, se asesinó al líder supremo, el ayatolá Ali Jamenei.

El armamento nuclear

Israel tiene armas nucleares y no acepta ningún tipo de inspecciones. Irán no las tiene todavía, pero para la narrativa occidental, las inexistentes armas iraníes son más peligrosas que las armas atómicas reales que posee Israel.

Estados Unidos e Israel presionan y ejercen la violencia para extorsionar a Irán. Defiende la doctrina según la cual “el monopolio atómico de Occidente garantiza la paz en Medio Oriente, y ese monopolio lo tienen Israel Y Estados Unidos”. Hace décadas que se ejerce ese monopolio, y no estaría funcionando. O sí, pero para garantizar la guerra. 

“Israel es un Estado con armamento nuclear. Algunos afirman que tiene entre 90 y 400 cabezas nucleares y que no ha firmado el Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares (TNP). Un ministro de la Knesset reveló la verdad sobre su arsenal nuclear militar. El ministro junior de Patrimonio, Amihai Eliyahu, consideró públicamente la posibilidad de lanzar una bomba nuclear sobre Gaza, lo que algunos interpretaron como una admisión tácita de que Israel posee un arma de este tipo”, afirma la página del Mises Institute.

Foto: Vahid Salemi | Associated Press

El TNP es un tratado internacional destinado a prevenir la proliferación de armas nucleares. Se abrió a la firma en 1968 y entró en vigor el 5 de marzo de 1970, prorrogándose indefinidamente en 1995. El TNP tiene 190 partes, con unos pocos países incluidos India, Israel, Corea del Norte, Pakistán y Sudán del Sur que no son partes del tratado. Todos esos países, excepto Sudán, son Estados con armas nucleares.

La página del instituto agrega que el TNP se considera la piedra angular del régimen mundial de no proliferación nuclear. Establece un sistema de salvaguardias bajo la responsabilidad del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) para verificar su cumplimiento. Israel no es signatario del TNP y no puede inspeccionar su arsenal nuclear. Irónicamente, Irán era signatario y ha tenido inspecciones del OIEA hasta ser atacado por Israel el viernes 13 de junio de 2025.

De hecho, la televisión iraní Press TV informó que las inspecciones del OIEA se utilizaron para compartir información con Estados Unidos e Israel sobre las instalaciones nucleares de Irán. El OIEA está ahora vetado en Irán. El ex inspector de armas de la ONU, Scott Ritter, declaró que esas inspecciones del OIEA fueron el modo en que se recopilaron los nombres y las ubicaciones de los científicos nucleares de alto nivel de Irán, que luego se entregaron a Israel, que los eligió como objetivo para asesinarlos. Se suponía que el OIEA no era partidista.

Asesinatos de científicos nucleares iraníes

El asesinato de científicos nucleares iraníes por Israel ha causado la muerte de al menos 14 personas desde 2010. Entre 2010 y 2012, cuatro científicos fueron asesinados uno por uno sin que nadie reivindicase la autoría, si bien el consenso generalizado es que los mataron agentes israelíes para sabotear el programa nuclear de Irán. El gobierno israelí más tarde admitió implícitamente su responsabilidad,​ así como la autorización tácita del gobierno de Estados Unidos.

“Israel admite implícitamente que asesinó a científicos nucleares iraníes” se titula la nota publicada el viernes, 7 de agosto de 2015 en el sitio Hispan TV.

La inteligencia de Israel estuvo detrás del asesinato de los científicos nucleares iraníes, insinúa el ministro de asuntos militares de ese régimen, Moshe Yaalon, afirma el sitio. En una entrevista concedida al semanario alemán Der Speigel y en alusión al asesinato de especialistas iraníes del sector nuclear, Yaalon ha expresado que el régimen de Tel Aviv “no es responsable de la vida de los científicos nucleares iraníes”.

“Está muy claro, de una manera u otra (…) el programa nuclear iraní tiene que ser frenado”, ha afirmado Yaalon a Der Speigel, que publicará la entrevista completa, indica Hispan TV.

El sitio especializado en energía atómica The Bulletin of the Atomic Scientist también investigó el asesinato de científicos nucleares iraníes y se pueden consultar una serie de informes en su página oficial.

A diferencia de Irán, Israel ya es un estado nuclear, con un programa secreto que data de la década de 1950”, titula el portal Middle East Eye.

“Donald Trump ha repetido en los últimos días, a menudo en mayúsculas en su cuenta de Truth Social, que no se puede permitir que Irán obtenga un arma nuclear. Su opinión es compartida por Benjamin Netanyahu, primer ministro de Israel, quien ha declarado que el ataque sorpresa de Israel contra Irán, que ha matado a cientos de personas desde el 13 de junio (de 2025), es una medida preventiva para impedir que Irán cree un arma nuclear. Irán niega que esté intentando producir armas nucleares e insiste en que su programa nuclear tiene fines civiles. Es signatario del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP), que establece que los Estados que aún no poseen armas nucleares no pueden obtenerlas”, asegura el informe de Middle East Eye.

El TNP otorga al Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) la facultad de supervisar y verificar que los Estados no nucleares cumplan con las normas, asegura el texto. “Pero a diferencia de Irán, Israel no ha firmado el TNP y es uno de los cinco países que no son parte del tratado de 1968. Esto significa que el OIEA no tiene forma de supervisar ni verificar el arsenal nuclear de Israel”, agrega.

Se sabe poco sobre el programa nuclear de Israel, que mantiene una política de ni confirmar ni negar. Sin embargo, documentos desclasificados, investigaciones y revelaciones de denunciantes de la década de 1980 han apuntado a lo que posee.

Israel es uno de los nueve países que se sabe que poseen armas nucleares, junto con Estados Unidos, Rusia, el Reino Unido, Francia, China, India, Pakistán y Corea del Norte.

Se cree que posee alrededor de 90 ojivas nucleares y suficiente plutonio para producir alrededor de 200 armas nucleares más, según la Iniciativa sobre la Amenaza Nuclear. Israel tiene entre 750 y 1110 kg de plutonio, lo que sería suficiente para construir entre 187 y 277 armas nucleares, asegura el informe de Middle East Eye.

Publicado en el semanario El Eslabón del 7/3/26

¡Sumate y ampliá el arco informativo! Por 8000 pesos por mes recibí todos los días info destacada de Redacción Rosario por correo electrónico, y los sábados, en tu casa, el semanario El Eslabón. Para suscribirte, contactanos por Whatsapp.

Más notas relacionadas
Más por Pablo Bilsky
Más en El Eslabón

Dejá un comentario

Sugerencia

El niño en el auto

Es tarde, es sábado, es otoño, hace frío y van varios días que me cuesta horrores dormir.