El SPR devolvió la identidad como periodistas a tres víctimas de la última dictadura militar en Rosario. Figuraban en la lista de la Conadep pero no como trabajadores de prensa. En todo el país, se registran más de 200 casos.
En una emotiva ceremonia, el Sindicato de Prensa Rosario (SPR), les devolvió su identidad como periodistas a tres trabajadores de prensa que figuraban en la lista de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (Conadep) pero sin su oficio. La investigación surgió del propio gremio y estuvo a cargo de Stella Hernández, secretaria de organización del SPR, quien presentó los casos en el Museo de la Memoria este miércoles pasado, acompañada por familiares, amigos y allegados de las víctimas, que fueron claves para aportar datos y reconstruir sus historias.
A 50 años del golpe cívico militar todavía quedan muchos casos sin ver la luz, por un lado por la falta de información de los propios genocidas y por otro, porque hubo familiares que decidieron no denunciar las desapariciones. También hay personas que como en el caso de estos tres periodistas no figuraban con su oficio. La reconstrucción de su historia como trabajadores de prensa fue un largo y sinuoso camino.
Mario Eduardo Russo, quien trabajó en La Capital; Mariano Martínez Villalonga, camarógrafo de Canal 5, y Alfredo Mónaco, conductor de un programa en LT8, son las tres víctimas del terrorismo de Estado de la última dictadura militar a las que el SPR restituyó su condición de periodistas.
“Tuvimos que investigar bastante. Por ejemplo en el caso de Russo, que muere en la masacre de Clarke o de Carrizales como se la conoce también, tenía un carné del sindicato de prensa pero lo desestimaron en la investigación porque consideraban que era falso”, contó Stella Hernández. “Cuando nosotros empezamos a buscar los papeles y demás, buscamos en el Sindicato de Prensa, y encontramos la afiliación de Mario Eduardo Russo. Con ese dato seguimos investigando con otros compañeros”, relató Hernández.
“Hay algo que es importante en estas historias, esto es una lista en construcción. Desde la Conadep se registraron al principio 84 periodistas desaparecidos en todo el país y ahora son más de 200. Y creemos que se pueden presentar o completar más casos”, evaluó la dirigente gremial.
“Villalonga Martínez es hijo de una de las fundadoras de Madres de Plaza de Mayo y él trabajó en Canal 5, fue camarógrafo, asistente de dirección y luego se mudó a Santa Fe Capital para estudiar cine. De ahí también viene otra de las confusiones porque se lo definía como cineasta, pero como investigamos, él trabajó como fotógrafo, como reportero gráfico en el Nuevo Diario de Santa Fe, que fue un diario que buscamos incluso con la Asociación de Prensa de Santa Fe pero del que no quedaron registros tras su cierre. No hay manera de encontrar sus fotos, además como ya se estaba por mudar a Mendoza, mandó todas las cosas para la mudanza y los milicos le robaron todo. Entre sus cosas, todos sus registros de fotos”, detalló Hernández.

“Mónaco, es el que menos datos tenemos. Sí, algo que se consiguió son los testimonios de sus propios compañeros de la radio de aquella época. Trabajó en varias radios y en LT8 tuvo un programa que se llamaba «Mundo Joven». Era además inspector del Ministerio de Trabajo de la Nación”, explicó la referente sindical.
“Creemos que se pueden presentar más casos o completar porque estos tres compañeros formaban parte ya de los 30.000 pero lo que no tenían era su identidad como trabajadores de prensa. Entonces, para nosotros, es muy importante poder devolverles un cachito de su historia por su memoria, para que quede constancia de que eran periodistas. Me parece que a ellos les hubiera gustado también que se los reconocieran en la actividad que hacían”, consideró la referente del SPR, quien además es sobreviviente del centro clandestino de detenciones que funcionó en el Servicio de Informaciones de la Policía durante la dictadura.
“Este trabajo surge el año pasado cuando yo estaba investigando las masacres durante la dictadura y cómo lo cubrían los medios Y me llama Gustavo di Prinzio, fotógrafo, que estaba haciendo una tareas para Argra (Asociación de Reporteros Gráficos de la República Argentina) por los 50 años de la dictadura. Me llama por el caso de la familia Bettanín (una familia diezmada por el terrorismo de Estado durante la última dictadura cívico militar), uno de ellos era periodista, y él tenía una lista de los trabajadores de prensa periodistas desaparecidos en Rosario, una lista del Cels. Y con eso arrancamos y surge la investigación por la cual se van anudando varias cosas”, contó Hernández.
“El Cels nos manda el archivo desclasificado de la Embajada de Estados Unidos donde figuran los muertos por la represión. Ahí empezamos a investigar y buscar información de familiares, allegados. Los dos casos con más datos son el de Russo y el de Marianito (Villalonga). El otro caso de Mónaco está presentado como lo que aparece en el Cels, no hay mucho más. Por eso es importante volver a destacar que es una lista en construcción que pueden aparecer nuevos datos, Por ejemplo de Russo no se sabía, como que nadie habló del tema, se enmudeció”, describió la referente del SPR.
“Esto sigue abierto. Nosotros lo que hacemos es seguir juntando datos, viendo si hay otros casos o testimonios. Tengamos en cuenta que de 84 periodistas que figuraban en las lista de 1985, después se fue llegando a unos 100 y la Asociación de Prensa de Buenos Aires recolectó muchos más casos. Ahora son más de 200”, recalcó.
Biografía resumida de los tres trabajadores de prensa
Mario Eduardo Russo. Nació en 1948, de origen obrero. Fue hijo de Manuel Eduardo Russo y Elsa Amelia Chimenti. Se desempeñó como trabajador de prensa en el diario La Capital de Rosario, donde inició sus actividades a los 16 años como aprendiz de linotipista, afiliándose posteriormente al Sindicato de Prensa Rosario. Militó en el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) y en el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP).
El 11 de octubre de 1975, en un entrenamiento grupal del partido en la zona rural ubicada entre las localidades de Díaz y Clarke, conocida como Cañada Carrizales, fueron cercados en un operativo conjunto de la Guardia Rural y el Ejército.
En ese operativo, Mario Eduardo Russo fue asesinado junto a otros cuatro compañeros en una casa abandonada donde se habían refugiado: Eduardo Mario Favario Salteri, Santiago Hernán Krasuk Meirovich, Susana del Carmen Giacche Terrado y Sergio Efraín Schneider Grosso. Sus cuerpos fueron trasladados a la comisaría de Clarke, e intervino el Juzgado Federal Nº 1 de Rosario.
El 14 de octubre de 1977, el tribunal resolvió el “sobreseimiento provisorio” de la causa; situación que se mantiene hasta la actualidad.
Mariano Martínez Villalonga. Nació el 22 de septiembre de 1946. Fue hijo de Mariano Martínez y Lucrecia Villalonga de Martínez, una de las fundadoras de Madres de Plaza de Mayo Rosario e impulsora de la búsqueda de familiares de personas desaparecidas. En el ámbito familiar era conocido como Nito; entre sus allegados también se lo apodaba Viru, en referencia a su cabello, y Rengo, por las secuelas que le había dejado la poliomielitis.
Durante los primeros años de la década de 1960 estudió fotografía y, entre 1966 y 1968, se desempeñó como camarógrafo y asistente de dirección en programas de Canal 5. Luego se trasladó a la ciudad de Santa Fe para estudiar cine y se incorporó a la militancia política en la Organización Comunista Poder Obrero. Trabajó como reportero gráfico en el periódico El Nuevo Diario de la capital provincial hasta su regreso a Rosario.
En 1975 realizó un registro fotográfico del Villazo. Para 1977, ya alejado de la militancia, decidió radicarse en San Rafael, provincia de Mendoza. Una tarde del 27 de enero, a las 18, cuando se disponía a viajar desde Rosario, decidió pasar por la casa de sus familiares para despedirse. Sin embargo, ese encuentro no llegó a concretarse: su vehículo fue embestido en el cruce de las calles Pellegrini y Francia por una patota de policías de civil. Allí fue secuestrado y, desde entonces, permanece desaparecido.
Su nombre figura en los registros de detenidos-desaparecidos del Parque de la Memoria y en los registros de La Calamita. Su auto habría sido visto conducido por miembros de la patota de Feced, en el Servicio de Informaciones.
Alfredo Mónaco. Periodista, locutor de LT8 Rosario, Alfredo Mónaco no sólo fue una voz reconocida de la radio, sino que también desempeñó funciones administrativas y de mediación laboral. Fue inspector de leyes y secretario de conciliación en la Delegación del Ministerio de Trabajo de la Nación, desde donde promovió la defensa de derechos laborales.
Sus compañeros de la radio lo recuerdan como una voz muy reconocida y notable como locutor.
Fue secuestrado y asesinado. Su cuerpo fue hallado el 27 de julio de 1976 en las inmediaciones de la avenida Circunvalación y Córdoba, de Rosario. Tenía 31 años.
Su nombre figura en los registros del CELS, sin más datos que aporten a su vida y asesinato.
Publicado en el semanario El Eslabón del 28/3/26
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