La caída de los señores
Las condenas a los genocidas que actuaron en la ciudad de Santa Fe, y la que se dictó por abuso sexual agravado al ex arzobispo de esa misma ciudad, Edgardo Storni, significan un salto cualititavo en la calidad instituciona
Las condenas a los genocidas que actuaron en la ciudad de Santa Fe, y la que se dictó por abuso sexual agravado al ex arzobispo de esa misma ciudad, Edgardo Storni, significan un salto cualititavo en la calidad instituciona
Todo vehículo que circule detrás del suyo lo persigue. Toda persona es potencial enemigo. Las imaginarias amenazas no cesan, ni siquiera cuando llega a su hogar, donde permanece con las luces apagadas para evitar que
Latinoamérica luce dinamizada por la dialéctica entre lo viejo que se resiste a morir y lo nuevo que no termina de nacer. Y más allá del futuro de la disputa, es ya un dato considerable esta diná
Funcionarios K abordan la máquina del tiempo con rumbo al pasado. Los persiguen rayos y centellas, destellos refulgentes de una miríada de pastas frescas: entre lasañas y canelones intergalácticos, Supe
Ejercen una forma grosera de romeojulietización de la sociedad sin la poética intervención del bardo de Avon. Son como mastines fisgones que olisquean por las noches cada rincón, zaguán o auto es
Se llama Lou Dobbs y conduce un programa en la CNN. Afirma que Obama debe dejar el gobierno, “porque nació en África y no en Hawai” y por lo tanto no es ciudadano de EE.UU. Los latinos lo consideran &ldqu
No son superhéroes. Ni siquiera héroes. Heckler “el Interruptor”, es el alias del congresista que rompió el protocolo e interrumpió la última sesión conjunta del Congreso de lo
Además de los índices que dan cuenta de los avatares de su golpeada economía, otros ominosos porcentajes sacuden la opinión pública estadounidense: las amenazas de muerte contra el presidente Bar
Plantaciones de marihuana en sótanos de casas abandonadas, saqueadas con furia por sus propios habitantes desalojados. Okupas inspirados en los Sin Tierra de Brasil y policías que patrullan a hurtadillas, temerosos d
Mientras en el sur aturde el cacaraeo de los rancios neoliberales cada vez que el Estado avanza sobre los monopolios privados, en el norte los asustados inventores de Frankenstein discuten cómo ponerle freno al mercado en m