Yegua & Groncha tiene tantos miles de seguidores como de contreras en las redes sociales y ya fue noticia en una decena de diarios y revistas de tirada nacional. Esta vez el turno fue de el eslabón que en su última edición presentó una charla exclusiva con el colectivo artístico, creador de una militante kitschnerista del conurbano bonaerense, una modelo “pin-up mersa”,  que a través de producciones fotográficas interpela la feminidad, resignifica estereotipos, destruye prejuicios clasistas y abre la posibilidad de pensar y hacer política de otro modo: empezando por la autocrítica.

En los ochenta, la Evita del cuento de Néstor Perlongher, compañera de prostitutas, chongos y marineros, que baja del cielo a un tugurio porteño para repartir lotes de marihuana entre sus grasitas, escandalizó a propios y ajenos. Yegua & Groncha también. Un gesto orgásmico en primer plano acompañado por la consigna maradoniana “que la sigan chupando”; dos gronchas en tetas clavándose un chori, objeto preciado del imaginario peronista; ella, mirando con desdén la erección de su compañero para decir “Yo no paro”, en clara respuesta a la medida de fuerza impulsada por la CGT opositora, entre otras, son algunas de las postales que este colectivo comparte todos los días en las redes sociales, haciendo referencia a la coyuntura política, a lo inmediato, pero actualizando los elementos simbólicos que el peronismo, o el pueblo peronista  ha construido en 60 años de historia argentina.  Y&G se los apropia y los lleva al extremo de la cultura nac&pop, escenario de los últimos diez años, pero con una impronta más porno, que calienta e incomoda en iguales proporciones.

“La reivindicación de una cuestión popular se gesta en nuestras historias personales, diferenciándose de una postura «moderna» y «arty» de ciertos estereotipos peronistas que pueden imponerse como íconos de moda. Si bien nosotros jugamos con esa cuestión «fashion» de venta de lo popular, claramente nos reímos de ella y trabajamos con la ironía o el ridículo. Nuestra producción «La Salada Fashion Week» es un claro ejemplo de ello. Ciertamente no fue hecha en Palermo”, explicó Y&G, para zanjar la cuestión de la pose (peronismo bossanova) y de posturas asumidas. Hoy en Capital ser nac&pop es cool. En un barrio del conurbano bonaerense o en la zona sur de Rosario, es desde hace tiempo una forma de resistencia.

La propuesta de Y&G actualiza un saber sobre la política: que ésta se vive intensamente en el cuerpo, y que es en ese territorio, sobre todo en el plano de la sexualidad, donde se libran muchas de las luchas por el poder, incluso hacia adentro del propio peronismo.“Cuando pensamos el personaje Y&G intentamos hacer dialogar el erotismo con la política, ciertamente en una clave de provocación, y mucho más desde la exposición de un cuerpo femenino, pero desde una estética diferente, buscando en los espacios que quedaron velados por el propio peronismo santificador, especialmente en la mujer, con personajes casi místicos. Podríamos decir que sexuar estos personajes es una forma de humanizar y quitar ese velo”, argumentó y al mismo tiempo, apuntó:  “La (hiper) sexualidad en las clases populares implica una canalización de la lucha contra los poderes como un acto de libertad, siempre en la interacción con un otro. Sin tanto velo. A esta búsqueda nos referimos”.

Y&G posa en el patio, en la terraza o en el baño. Las bombachas colgando en las canillas de la ducha, el cuadro de Perón en la cocina, y el póster del Che sobre el sillón. El background de las fotografías es siempre un ámbito familiar, pero de barrio. El mensaje parece claro aunque siempre hay lugar para el equívoco, el malentendido. No hay polisemia pero si varios planos de significación. “La forma de escuchar y entender mensajes exige tiempo que no cualquiera está dispuesto a tomarse para comprender de qué va la cosa. Entonces, resulta difícil salirse del primer plano e ir al detalle que puede hacer distinta la lectura de algo. Sortear la “provocación” inicial, lo obvio, y dejar vacía la propuesta para que hable otra cosa o, mejor dicho, para que los elementos que la componen digan más”, se explayó.

De esta miel no comen los gorilas

Si Y&G tiene una estrategia ante la fuerza brutal del enemigo, es sin dudas el relajo. El Aikido aprovecha la energía del oponente para la óptima defensa, Y&G capitaliza el reservorio de injurias y los transforma en virtudes peronistas: Lo grasa, lo ordinario, la gronchitud se vuelve una marca identitaria y de pertenencia. Por lo demás no hace falta aclarar que lo peroncho siempre fue corrosivo para las clases dominantes, y lo seguirá siendo.  “Apropiarse del insulto para volverlo casi algo positivo, es parte clave de la ironía con que nos interesa trabajar. Si te quedás en la bronca frente al insulto, terminás referenciando lo que te dicen, acabás dándole entidad a una simple puteada sin argumentos. El término Yegua que refiere a Cristina concluyó en un piropo peronista por excelencia. Todos sabemos cómo la llamaban a Evita y cómo se la trata a Cristina en muchos casos, simplemente por ser mujer”, reflexionó.

Hay una reivindicación inevitable de la mujer latinoamericana que les molesta a muchos sectores además de una nueva valoración de lo popular como causa de los cambios universales y una nueva mirada en cuanto a los poderes del pueblo”, arengó Yegua.

–¿Las producciones de Y&G tienen algo que ver con la idea de la “guerrilla de la comunicación”?
–No tenemos ninguna conceptualización de nuestro trabajo desde el punto de vista de las teorías de la comunicación, pero preferimos el término “Piqueteros de la comunicación” jaa. Claramente utilizamos muchos recursos de descontextualización para provocar cierta identificación con el otro, o para provocar una reacción. Pero como decía antes, nos sustentamos sobre una base que tiene que ver con la mirada del arte, más que con una lucha antisistema extrema. Después de lo que pueda incomodar en la primera mirada, preferimos el análisis o el debate que pudiera alcanzar algunas respuestas. Algunas veces es divertirse y ya. En los extremos, preferimos el tinto al blanco.

Militar la gronchitud

El matrimonio igualitario, la reforma al Código Civil, la estatización de YPF, la unidad latinoamericana entre otras banderas del kirchnerismo son los trapos que banca Y&G, al grito de “¡Que viva kissner!”. Muchas veces en tanga (animal print pero de Industria Nacional), y otras veces con pezoneras, o inscripciones en la piel.

Lo cierto es que en el auge del 2.0, el militante no sólo pone el cuerpo en la Plaza o en un piquete, ahora también lo hace en las redes sociales,  incluso más allá de la militancia bloggera o tuitera “de culo gordo”: Yegua & Groncha lo muestra, pone las tetas, y sobre todo, la cara. Hace poco un kirchnerista la acusó en Twitter de hacer “militancia de gomería”. Ella le respondió: “Tu militancia de cuarta me la paso por el grueso de la concha”, y lo mandó a laburar.

Aún así Y&G aclara: “No nos consideramos militantes, sabemos que podemos aportar ideas que tienen que ver con el proyecto al que adherimos, pero más bien desde el lugar del arte. Apoyamos un proyecto pero también nos interesa poner ciertos debates sobre la mesa. Trabajar con la ironía en ese espacio es parte de la autocrítica también necesaria”.

Más acá o más allá de “la militancia”, la propuesta concreta de Y&G  es “resignificar o romper estereotipos instalados que se tornan demasiado rígidos en cuanto al pensamiento y la mirada del otro”. Por eso, la apuesta no se agota en la construcción de un personaje si no en darle forma a una nueva subjetividad política, rupturista de los moldes tradicionales.

En ese orden de cosas, una groncho-imagen puede más que unos cuantos que se rasgan las vestiduras, y no necesariamente aquellos que proyectan la mirada clasista del “mal gusto”, sino a la doble moral de algunos discursos políticos, tal es el caso del feminismo “corta pija” como Y&G lo definió en otro reportaje, para no meter a todos los feminismos en un tacho. “Una de las críticas gira en torno a la cosificación. Y vino no sólo desde el sector más conservador, o de los “anti-todo” (el que menos nos preocupa), sino también de los sectores críticos ante la utilización de la mujer como objeto, que abogan por la libertad de la mujer, que hacen postulados por un cuerpo libre. Y sentimos una gran contradicción allí. Declarar que el cuerpo femenino desnudo implica una cosificación sin más análisis, ni intención de hacerlo, nos sorprende”, reflexionó.

“En todo caso, todos estamos cosificados, por lo que recibimos en torno a la sexualidad, al consumo de objetos que pueden ir desde la ropa que usás a la peli que ves. Ese es el desafío: expandir esos límites sin violentar a nadie, hecho tan frecuente y que la mayoría de las veces poco tiene que ver con lo erótico y el vínculo de los seres humanos con la sexualidad propia y de los otros”, concluyó.

¡Silencio! Va a hablar la Yegua

Y&G contó que el proyecto no surgió por un interés político, sino más bien como inquietud artística. “Nosotros ya trabajábamos en fotografía con una estética similar, tal vez sin la agresividad política de ahora, pero siempre con una búsqueda desde la intimidad de las personas, lo cuál abarca mucho más que lo erótico, amplía el concepto del cuerpo y la libertad. Nuestras familias como personas-personajes de muchas de nuestras producciones aportaron la “realidad” de la cuestión popular, el conurbano, el verdadero retrato.Con el tiempo Yegua & Groncha surge de casualidad, sin pensarlo, como el condimento político que se pregunta o pone sobre la mesa diversas cuestiones de un proyecto político que apoyamos.

–¿El anonimato de los integrantes de Y&G es una acción deliberada?
–Somos varios los que trabajamos, fotógrafo, diseñador, gente que escribe o tira ideas. El trabajar en grupo desde cierto anonimato realza en cierta forma la idea de “personaje” sin personalizar tampoco el “ego artístico” tan vapuleado. Comenzó como un juego, y la recepción del público hizo que se sustente de ese modo, simplemente con la fantasía del propio juego. Nos divertimos al trabajar. Siempre estamos atentos a lo que sucede porque mucho de lo que se hace tiene que ver con la coyuntura del momento exacto. A veces se nos ocurren ideas tan desopilantes que son imposibles de realizar, pero cuando seamos ricos y famosos y vivamos en Nordelta las llevaremos a cabo.

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2 Lectores

  1. Rubén

    08/07/2014 en 8:51

    Muy buen trabajo; de arte militante. La creación es peronista, los demás pueden seguir mamándola.

    Responder

    • maria brandt

      08/07/2014 en 14:03

      excelente diez felicitados. La batalla cultural es ademas, divertida, picante, emotiva, llena de vida, audaz como esas bombachitas de nylon con el escudo de la seleccion colgada de la canilla del patio…Grosssooooooosss Peron cumple y Evita dignifica.Y yegua y groincha es hija dilecta de ese matrimonio mitico.Salud!

      Responder

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