Norma López, ex periodista, concejala, peronista, feminista y militante, pre candidata a representar al departamento Rosario en el senado provincial, pasó por la sección Biopolítica de El Eslabón, que se reproduce en su totalidad en video en Redacción Rosario, en la que recordó sus comienzos en la militancia estudiantil, el barrio y la posterior tarea legislativa en el Concejo. Ahora, se encuentra frente a una nueva etapa y apuesta a representar la ciudad y al departamento como legisladora provincial. Reconoce el ámbito del Senado como el más conservador, por eso mismo se plantea el desafío de llevar su voz de mujer y trabajar sobre temáticas cajoneadas.

—¿Dónde situás el comienzo de tu biografía política?
—De chica siempre quise ser periodista, siempre jugaba cuando era niña a que iba a ser periodista, y eso tiene mucha cercanía también con la política, en esto del camino común de escuchar a la gente, y cómo ponés las herramientas que tenés a disposición. En el 84, entré en la facultad y todo fue la primavera alfonsinista a nivel de participación juvenil. Lo que me permitió la facultad es entender lo de la movilidad social ascendente del peronismo, porque yo vengo de sectores populares. Fue también un gran despertar, me permitió conocer muchísimas otras ideas y terminó de definir la participación política en ese marco.

—¿Estaba presente alguna identidad política en tu casa?
—No, era una actitud más bien solidaria, mis viejos no vienen de una participación política, no son peronistas, otra cosa es el devenir de la historia y la opción que hoy han hecho pero no vengo de una cuna peronista.

—¿Cómo fue el primer paso a una actividad política más concreta?
—En el centro de estudiantes, el primer contacto en la facultad de Ciencia Política y Comunicación Social, vos llegabas y te barajaba el MNR, el socialismo.

Después empecé a militar, no recuerdo bien pero debe haber sido año 87 más o menos, en lo que es la JP Liberación, un poco antes también. Y ahí, ya mi acercamiento con Agustín y con tantos compañeros que veníamos de ese tronco y que pudimos también entre las distintas organizaciones juveniles armar acciones concretas en Rosario. También fue muy interesante para lo que significaba, el partido tenía otra vida, venía de una formación más conservadora, la departamental era una referencia. Fue una muy buena experiencia que nos abrió a muchos que veníamos de distintos sectores encontrarnos y poder generar muchos de los que hoy somos compañeros y compañeras que tenemos responsabilidades electorales, funcionarios.

¿Qué referencias políticas te marcaron?
—La JP Liberación fue una gran referencia, porque además de militar en la parte universitaria era secretaria de extensión en el centro de estudiantes y también teníamos trabajo territorial, hacíamos alfabetización popular.

Además nuestros compañeros y compañeras participaban de todo lo que era el movimiento de jóvenes militantes del peronismo a nivel nacional, había mucho debate. Y con mis viejos, que insisto, no son militantes ni vienen de sectores políticos, pero que sin lugar a dudas me marcaron como laburantes, cómo la política puede ser tan adversa a los laburantes y porque el rol del Estado tiene que estar al lado de los trabajadores, con la promoción de acciones concretas para la inclusión.

Imagen: Maia Basso

¿Y personas?
—La referencia de Eva es enorme, todavía el peronismo y más que el peronismo, la historia misma, se debe una gran reflexión acerca de lo que significó el renunciamiento histórico, que creo que todavía no hemos entendido la magnitud de esa decisión política. Agustín (Rossi) es para mi una gran referencia política, amigo y compañero.

Sin lugar a dudas, haber vivido el proceso de Néstor y Cristina, creo que eso, nos cobija a todos los que pudimos disfrutar de este proceso de volver a tener políticas peronistas en un gobierno nacional y de las características de las más nobles, porque bueno, si bien el innombrable venía del peronismo cuando llegó al poder instaló todas las políticas neo-liberales.

Y después tengo muchas referencias en compañeras y compañeros de lo cotidiano, que son gente que ayuda mucho, que aporta una gran mirada y que son los que construyen día a día con nosotros.

¿Qué experiencia te deja tu paso por el Concejo?
—Tengo buenas experiencias en el Concejo, el trabajo legislativo es mucho esfuerzo, hacer consensos porque nosotros que formamos parte de la oposición, generar los consensos para que una propuesta además de ser votada sea cumplida por el Ejecutivo, entonces hemos generado muchos consensos, trabajar siempre con distintas organizaciones de la sociedad civil. Logramos, en estos 30 años que tiene de gestión el Frente Progresista Cívico y Social, que cumplan con el andamiaje de ordenanzas y de propuestas que hay.  Son miles, diversas y muy buenas. Además de enseñanzas en lo personal, esto de siempre saber en qué lugar arrancaste.

¿Con qué ideas y propuestas encarás esta nueva candidatura, con una perspectiva más amplia y otro órgano legislativo?
—La gente no sabe muy bien para qué está un senador, básicamente eso, y eso habla también de cómo muchas veces la misma política invisibiliza los lugares de construcción y de poder que tiene la gente.

No hay grandes referencias en cuanto cuáles son las políticas, que ha hecho el senador de Rosario y empezás a dudar, cuales han sido esas herramientas, más en un ámbito que es conservador. El Senado es la cámara más conservadora siempre, ya sea provincial o nacional. En nuestra provincia tiene como el parate de grande leyes que por ejemplo al colectivo de mujeres nos importa mucho sacarlas, al colectivo de mujeres y a las minorías, niños, niñas, adolescentes, el colectivo de la diversidad.

Me entusiasma poder llevar una voz de mujer al Senado, trabajando en conjunto con 24 localidades del departamento Rosario. Creo que la diferencia es que el Frente Progresista ha sido absolutamente funcional a las políticas de Mauricio Macri y de todo este esquema.

Propongo, poner esta banca de senadora a disposición de presidentes comunales, intendentes y sobre todo de la sociedad civil que conforman esas 24 localidades. Necesitamos que el senador sea gestor con cada uno de ellos para buscar las obras de infraestructura necesarias, en materia de salud, seguridad vial, financiamiento. Necesitamos que en el Senado el departamento Rosario tenga una voz y un voto preciso y claro. Hay que hacer un gran trabajo social porque lo que no podemos permitir es el enfrentamiento entre vecinos, la búsqueda de felicidad es común.

 

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