La designación de Mauricio Macri como presidente de la fundación que responde a la entidad madre del fútbol mundial, desató un repudio generalizado en el ambiente de la redonda en la Argentina.

No hace falta recordar el daño que produjo el gobierno de Mauricio Macri en materia económica, educativa y cultural a millones de argentinos y argentinas. Tampoco es necesario repasar las medidas que tomó en detrimento del fútbol nacional con el desguace del programa Fútbol para Todos o su obsesión por transformar a los clubes en sociedades anónimas. Ni el vaciamiento perpetrado en el deporte en general, con quita de subsidios y la cantidad de atletas denunciando que no tenían espacios ni herramientas para entrenar y mucho menos dinero para afrontar viajes para competir. Ni lo ocurrido con los clubes de barrio, tan castigados por los tarifazos de Cambiemos. Lo que sí vale la pena detallar es el lado oscuro de la Fifa, los desmanejos, los escándalos, los sobornos, los partidos arreglados, la designación de sedes mundialistas a cambio de grandes fortunas. Y también la relación que construyeron en los últimos años el ex presidente argentino y el titular de la entidad que rige los destinos de la pelota en el planeta, el suizo Gianni Infantino, para entender por qué no es para nada casual el nombramiento del hombre que endeudó al país más que la propia dictadura al frente de una fundación que responde a un organismo tan oscuro como la Fifa. Los periodistas porteños Ariel Scher y Alejandro Casar González, y el local Jesús Emiliano, analizan el camino que condujo a un ferviente opositor al rol social del deporte, a una Fundación que dice perseguir justamente ese objetivo con el fútbol.

Primer premio post presidencia

Después de 4 años en la Casa Rosada, el ex presidente de Boca vuelve al ruedo político, otra vez con la pelota como excusa. Su breve paso por el país después de su derrota electoral no fue la mejor: repartió críticas a su equipo (sí, al mejor equipo de los últimos 50 años) por el tema endeudamiento, y recibió palos de todos los colores. Días después, la indignación llegó por el lado de los futboleros, una vez conocida la decisión de Infantino de premiar a su compinche en la Fundación de la Fifa. 

“Es un lugar que ha reciclado a personajes oscuros y siniestros, de toda índole. Marco la idea de aquel jerarca nazi, Neubeger, que fue mandamás en la Uefa, de hecho fue un hombre clave y decisivo para la organización del Mundial 78, que tuvo mucho contacto con el ente que organizó y que se robó un mundial en la Argentina. Está el caso también del propio Lacoste, ni hablar de Julio Grondona, o a personajes oscuros de la Confederación Sudamericana, hoy Conmebol, que de hecho muchos de ellos hoy están presos en los Estados Unidos”, comenta el relator de Radio 2, Jesús Emiliano, y resume: “O sea, Macri llega al lugar que mejor le cabe, me parece que no hay contradicción. Llega a un lugar que le va a sentar muy bien porque es la referencia absoluta del negocio «sea como sea», que se lleva todo por delante y que pone por delante de cualquier cosa, el negocio”.

Por su parte, el periodista y escritor Ariel Scher retoma la línea del tiempo de la oscura historia de la máxima entidad del fútbol, señalando que “Infantino, que fue el hombre de la renovación, el que vino después del Fifa Gate, que fue un escándalo que dejó a Blatter sin la presidencia y al Ceo de Torneos Alejandro Burzaco como uno de los investigados por la justicia yanqui, construyó una relación con Macri que empezó en mayo de 2016, meses después de la asunción del suizo, y mientras Macri quería intervenir la AFA luego de la votación impar que terminó en empate. Infantino manda delegados y aprueba la intervención pese al grito en el cielo de Maradona”.

El autor, entre otros libros, de Deportivo Saer, Todo mientras Diego y El blues de la primera fecha –este último de reciente publicación–, repasa cada uno de los encuentros entre Macri e Infantino, una dupla que se conoce a la perfección, aunque no en un campo de juego. “En octubre de 2017, en un partido decisivo para la clasificación al mundial de Rusia, como fue el 0 a 0 ante Perú en la Bombonera, estuvo Infantino y se entrevistó con el por entonces presidente Macri, lo que generó gran malestar en la delegación peruana; después, en enero de 2018, Infantino va al foro de Davos y se entrevista con sólo tres jefes de Estado, pese a que la Fifa tiene más estados que Naciones Unidas y la Cruz Roja, y uno de ellos era Macri; en abril de 2018, la Conmebol le da un premio a Macri, con la presencia de Infantino; en el Mundial de Rusia, Infantino dice en un discurso público que el jefe de Estado que más sabe de fútbol es Macri y lamenta que no haya podido asistir a esa Copa del Mundo; en el G-20, pese a no pertenecer a ninguno de los 20 países que integran ese grupo, Infantino participa invitado por Macri; meses después en Zurich, la Fifa entrega por primera vez en su historia el premio Living Fútbol Award y se lo da a Macri; después de las elecciones generales en las que pierde la posibilidad de reelección, Macri viaja a Madrid a la Cumbre de los Cambios Climáticos y se reúne con Infantino y con Bolsonaro; y en diciembre de 2019, ya asumido Alberto Fernández, Macri sin ocupar ningún cargo y sin que haya presencia de equipos argentinos, va a la final del Mundial de Clubes y se reúne con Infantino y otros popes de la Fifa”.

El premio por tanto afecto se conoció el pasado martes. “No es la Fifa la que lo nombra al frente de la Fundación, sino Infantino, su presidente”, confirma el cronista de La Nación, Alejandro Casar González. “El nombramiento –continua– es una potestad exclusiva del presidente y no necesita de la aprobación del Consejo de la Fifa, como tampoco necesita pedirle permiso a la AFA o a la Conmebol. Todas las fuentes que consulté me dijeron lo mismo, a esto lo decide Infantino por las suyas, y él se basó en su histórica relación con Macri para tenerlo cerca”.

A la hora de describir al pelado mandamás de la Federación, el autor de Pasó de todo –en cuyas páginas repasa “cómo la AFA, la Fifa y los gobiernos se adueñaron de la pelota”– sostiene que “hay que tener a Infantino como un fanático de las relaciones internacionales, y más allá de que uno pueda calificar de buena o mala –de acuerdo a su simpatía– la gestión de Macri, lo que sí es cierto es que tuvo una apertura histórica hacia el mundo, con cosas a favor y otras en contra, pero digamos que Macri gobernó mucho para el afuera”. Y añade en ese sentido: “Lo del G-20 es una consecuencia de eso, y justamente en esa reunión del año pasado, Macri le dio un protagonismo inusitado al propio Infantino al punto de hacerlo hablar como el presidente de la Fifa, pero no como representante de la Fifa, sino como el máximo ejecutivo del fútbol. Le subió el perfil, tanto que después lo nombraron miembro efectivo del Comité Olímpico Internacional, que era otro de sus sueños. Es una relación entre ambos que se retroalimenta desde hace tiempo, cuyo último eslabón es este nombramiento que conocimos”.

Como en una reposera

“Llega a un lugar en el que va a estar muy cómodo”, asegura Jesús Emiliano, conductor de Testigos del tiempo, el programa televisivo que se emite por Canal Tres. Y afirma que la pésima imagen de Macri en el país “a la Fifa no le mueve el amperímetro”, porque “es mucha la gente en el mundo que desconoce el mal absoluto que genera el neoliberalismo y lo que ha provocado en la Argentina”. Y aporta lo que cree un detalle clave: “Macri es un hombre de ellos, que prioriza el negocio por encima de cualquier cosa, de un fútbol para pocos, privado, muy cerca de los derechos televisivos, es decir, es la figura ideal. Macri llega a uno de los peores lugares que tiene el estamento de poder neoliberal en el planeta. Macri es un hombre de negocios, de negocios para un grupo minúsculo, siempre para ellos. O sea: llega al peor de los lugares, uno de los peores hombres de la política”.

En esta sintonía se refiere Scher, quien también es profesor en periodismo, al remarcar que “para Macri es un lugar de alta visibilidad, de administración de fondos, y lo devuelve a un trono de menos desgaste y donde sabe que se construye poder y se va a sentir cómodo”. Además, informa que que el ente mundial con sede oficial en Suiza “es una multinacional sin forma empresarial, con altos lazos con el empresariado y en etapa de transformación”.

Mauricio Macri la p…

Los clubes, dirigentes, hinchas, instituciones y la gran familia del fútbol argentino en general, casi al unísono, salieron con los tapones de punta contra el nombramiento del ex mandatario del país, quien logró cerrar la grieta entre Boca y River (tanto Amor Ameal, presidente xeneize, como Rodolfo D’Onofrio, del Millonario, lamentaron la designación), y la AFA y la Superliga. Los apoyos se trataron de muy raras excepciones, como el caso de Guillermo Barros Schelotto, mientras que en Rosario, Newell’s y Central, optaron por el silencio.

El conductor de Radio 2 se mostró sorprendido con el rechazo de los clubes y sus mandatarios, y al mismo tiempo se entusiasmó con que esta actitud “sea un puntapié a algo mejor” en el fútbol argentino. “Me sorprendió porque el fútbol tiene su mirada corporativa, esta idea ramplona o rastrera de ir siempre cerca del poder. Y Macri es a nivel nacional ya un hombre sin poder, dejó de ser el presidente de la Nación. Sin embargo, en el mundo fútbol, rige la autoridad de la Fifa con una penetración que le escapa a otros poderes. Es decir que el fútbol se maneja con autoridad Fifa, no con la justicia ordinaria. De hecho, cada vez que un club intentó recurrir a la justicia ordinaria fue amenazado con desaparecer y con no poder competir en torneos internacionales. Sin embargo, saltaron como pocas veces. Obviamente, el disparador fue su pésima gestión como presidente de la Nación”.

En este sentido, Emiliano sostiene que “esa clase dirigente, que suele acomodarse a todo siempre –que de hecho soportó a la moral grondoniana que todavía hoy transita los caminos de Viamonte con total soltura– salió a repudiar esto”. Y sobre la oposición de la entidad comandada por Claudio Chiqui Tapia, explica: “El cambio de autoridades en la Argentina, en el Ejecutivo nacional, lleva a que se vienen cambios en la AFA, y esos cambios van en contra de los intereses de la moral macrista que ya se llevó puesto a un tipo como Angelici”.

De todas maneras, Jesús opina que la nueva posición de Macri en la máxima entidad del deporte de la redonda “no va a perjudicar, y tampoco le va a aportar” al fútbol nuestro de cada día. “De hecho, teniendo mayor poder, intentó instalar la figura de las sociedades anónimas y no se logró. Creo que lo que intenta Macri es limpiar su imagen con Fifa, luego de una gestión lamentable como presidente”, dice.

Por su parte, el redactor de La Nación Deportiva analiza sobre esta disconformidad y enojo de las entidades deportivas: “No hay que separar a los clubes de la política. Buena parte de los clubes están haciendo política, y buena parte de los presidentes de los clubes usaron los perfiles de redes sociales de los clubes para hacer política, en nombre de los clubes que representan, sin haberlo siquiera tratado en comisión directiva, cosa que para mí está mal”. 

Así y todo, Casar González deja en claro su postura: “La principal crítica que yo le hago al nombramiento es que Macri va a trabajar en una fundación que tiene fuerte acento en lo social y que evidentemente, por la misión de la Fundación Fifa, cree en el rol social de los clubes. Macri descree de ese rol social, a punto tal que durante su presidencia lo que hizo fue asfixiar a los clubes, que son en la Argentina asociaciones civiles sin fines de lucro”. Y enumeró las medidas antideportivas del líder de Cambiemos: “Desde el decreto 1212 que modificó, y que después terminó yendo para atrás, hasta diferentes operativos que hizo, como por ejemplo tratar de imponer el cambio de asociaciones civiles por sociedades anónimas deportivas, digamos que nunca creyó en ese rol social, y ese fue un frente interno muy fuerte que tuvo en los clubes argentinos. Además, tampoco olvidemos que a poco de iniciar su mandato como presidente de la Argentina, la Fifa intervino la AFA, y puso como interventor a un hombre del riñón de Macri, que fue Armando Pérez. ¿Quién accede a ponerlo como interventor de la AFA?, el propio Infantino”.

El grito en el cielo que pusieron dirigentes como los ya mencionados Ameal y D’Onofrio, más los presidentes Marcelo Tinelli, de San Lorenzo; Hugo Moyano, de Independiente; Nicolás Russo, de Lanús; entre tantos otros mandatarios y organizaciones como la Coordinadora de Hinchas, no tuvo eco en Rosario, donde Newell’s y Central miraron para otro lado. “Es una pena que los clubes de acá no se animen a más”, se lamenta el relator Jesús Emiliano.

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Fuente: El Eslabón

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