El candidato socialista António Seguro derrotó en forma contundente a André Ventura, líder del ultraderechista Chega, en las elecciones presidenciales. Tuvo el apoyo de otras fuerzas políticas, incluso conservadoras, que lo votaron para preservar la democracia.

Un freno a la ultraderecha fascista, racista y xenófoba en Portugal. El candidato socialista António José Seguro triunfó en forma contundente en las elecciones presidenciales del domingo 8 de febrero gracias a un respaldo masivo que fue mucho más allá de su partido, e incluyó a posiciones conservadoras. Es que, pese a las diferencias programáticas, se buscó derrotar al ultraderechista partido Chega, que se considera un peligro para la democracia. 

Seguro, exsecretario general del Partido Socialista (PS), de centroizquierda, obtuvo el mayor número de votos absolutos de la historia de una elección presidencial en Portugal, sumando el 66,8 por ciento de los sufragios.

El candidato André Ventura, líder del partido ultraderechista Chega, que se presentó con una plataforma que proponía fuertes políticas anti migrantes, obtuvo el 33,18 por ciento de los votos.

En las encuestas previas, meses antes de la elección, Seguro tenía apenas 6 por ciento de intención de voto. Pero cuando el triunfo de Chega se presentó como posibilidad cierta y amenazante, se movilizaron votantes de distinto perfil e ideologías, incluso liberales y conservadores.

Seguro fue respaldado por políticos de diversos partidos, y varias figuras conservadoras expresaron su apoyo al socialista moderado para derrotar a su oponente de extrema derecha.

Asimismo, “no socialistas” declarados firmaron una carta abierta apoyando a Seguro como presidente, incluidos exministros conservadores.

Seguro es visto como una figura centrista y moderada que tendrá que lidiar con un contexto político de mucha polarización.

Portugal tiene un sistema semipresidencial con estructura parlamentaria. El presidente se elige por voto directo. El Poder Ejecutivo, por su parte, lo ejerce el primer ministro, quien es nombrado tras elecciones legislativas y requiere un mínimo de apoyo en el Parlamento.

Desde 2024, el primer ministro de Portugal es Luís Montenegro, de la coalición de centroderecha liderada por el Partido Socialdemócrata (PSD).

En Portugal, el papel del presidente no es meramente ceremonial. Lejos de eso, ejerce un poder crucial como moderador entre el Parlamento y el Poder Ejecutivo.

El presidente puede vetar leyes, devolviéndolas al Parlamento, y tiene la prerrogativa de nombrar al primer ministro. En casos especiales, también puede disolver el Parlamento y convocar elecciones anticipadas.

Seguro, de esta forma, podría ser crucial para garantizar la estabilidad del gobierno minoritario de centroderecha liderado por el PSD.

El presidente electo es profesor de Teoría del Estado y Pensamiento Político y Social de la Universidad Autónoma de Lisboa, y ha pasado los últimos años dedicado a la docencia tras una trayectoria política dentro del PS. Nacido en Penamacor, cerca de la frontera con Extremadura (España), es licenciado en Relaciones Internacionales. Entre 1990 y 1994 se desempeñó como secretario general de las Juventudes Socialistas. También fue diputado nacional, dentro del núcleo duro de António Guterres, actual secretario general de la ONU.

Seguro formó parte de los dos gobiernos de Guterres (1995-2002), como secretario de Estado adjunto del primer ministro y ministro adjunto del primer ministro. También fue eurodiputado y secretario general del Partido Socialista en Portugal.

El objetivo fue frenar a los fachos

“Teniendo en cuenta que hay un candidato como es el adversario André Ventura, sólo podemos votar por Seguro”, afirmó Henriques, habitante de Caldas da Rainha que ve al candidato moderado “como una persona neutral y capacitada”.

Por su parte, el alcalde de esa localidad portuguesa, el independiente Vítor Marques, lo calificó como “una persona abierta y dialogante”, en declaraciones a EFE reproducidas por el sitio de noticias Swissinfo.

“El mundo necesita a personas conciliadoras, no como Ventura. En un mundo tan populista como en el que vivimos, no es ese el camino que quiero para mis hijos y para mis nietos, que ya tengo nietos. Quiero un mundo diferente y António José Seguro puede ser una pieza muy importante en nuestra democracia”, agregó Marques.

A pesar de su derrota, el segundo puesto del ultraderechista Ventura refleja el rápido ascenso de su partido, que se convirtió en el segundo más grande del Parlamento portugués el año pasado, sólo seis años después de la creación de Chega en 2019.

El primer ministro Montenegro ha denunciado en el pasado a Ventura, un ex comentarista de fútbol de 43 años, calificándolo de “xenófobo, racista y demagógico”.

Pese al resultado final, el avance de Chega fue considerado una “victoria de la derecha radical”, indica el medio británico BBC.

El auge de la extrema derecha ha sido uno de los fenómenos más impactantes en la política portuguesa de los últimos años, agrega la nota del medio inglés, que cita al profesor de la Universidad Nova de Lisboa, Marco Lisi: “Si bien Portugal se sumó más tarde a la ola de crecimiento de la derecha radical en Europa, el avance en el país fue sorprendentemente rápido. Chega pasó del 1,3 por ciento de los votos en 2019 al 22,8 por ciento en las elecciones legislativas de 2025”.

“En otros países, el crecimiento fue más gradual y la derecha radical fue ganando fuerza poco a poco después de la crisis de 2008”, señaló Lisi a la BBC.

Chega es uno de los partidos que más ha expandido su base en Europa en los últimos años. Y este crecimiento se ha consolidado en las elecciones presidenciales del domingo 8 de febrero, que registraron el mejor resultado de la formación.

Según la nota del sitio de noticias de la BBC, entre los analistas se estimaba que, si Ventura lograba entre el 30 por ciento y el 35 por ciento de los votos, demostraría que ha llegado al electorado de derecha y centroderecha. Y obtuvo alrededor del 33 por ciento, por lo cual la agenda de Chega podría ganar fuerza entre la clase política, reforzando la idea de que el partido es un movimiento en ascenso.

André Ventura, líder del partido ultraderechista Chega, obtuvo el 33,18 por ciento de los votos. En 2019 no llegaba al 2.

“Tendrá motivos para afirmar que ahora es la principal fuerza de la derecha en Portugal”, afirmó António Costa Pinto, de la Universidad Lusófona de Lisboa, antes de las elecciones, en declaraciones a la BBC.

Tras conocerse los primeros resultados este domingo, Ventura admitió su derrota: “Ganó. Le deseo un excelente mandato”, dijo al salir de una misa. Pero agregó que fueron “elecciones presidenciales (no legislativas)” y consideró que el país lo eligió para “disputar el espacio no socialista”.

El líder parlamentario de Chega, Pedro Pinto, también reconoció la victoria de la izquierda, pero afirmó que su partido es “el gran vencedor frente a la derecha”. 

“Demostramos que vinimos para ser diferentes”, dijo, y que son “los únicos en contra del sistema”.

Fundada en 2019 por Ventura, Chega es ahora la segunda fuerza más grande en el Parlamento portugués, con 60 escaños.

El partido creció con un discurso centrado en rechazar la corrupción de las élites políticas tradicionales, abogar por políticas de seguridad más estrictas y combatir lo que llama inmigración “descontrolada”, además de propiciar y protagonizar ataques violentos a ciertas minorías.

La campaña presidencial de Ventura incluyó carteles con la frase “Esto no es Bangladesh”, dirigida a los inmigrantes asiáticos.

Entre las propuestas xenófobas de Chega está “la defensa de la priorización de los ciudadanos portugueses en servicios públicos como hospitales y escuelas”, resumida en el lema “Los portugueses primero”.

Ante el auge de la ultraderecha, muchas figuras políticas importantes de partidos tradicionales decidieron apoyar al candidato socialista, entre los que se encuentran Aníbal Cavaco Silva, presidente entre 2006 y 2016 y primer ministro entre 1985 y 1995.

También lo hicieron los alcaldes de Lisboa, Carlos Moedas, y de Oporto, Pedro Duarte, ambos del Partido Socialdemócrata (PSD), que lidera la coalición gubernamental; además de Paulo Portas, exlíder del CDS-PP, otro partido de la alianza de gobierno.

La estrategia del “cordón sanitario”

Según los analistas entrevistados por la BBC, el apoyo al candidato socialista entre los conservadores se puede explicar por al menos tres factores.

Para empezar, se trata de un intento de crear un “cordón sanitario” para contener el avance de la derecha radical, reafirmando el compromiso de la centroderecha con los valores democráticos.

La estrategia no es nueva: en Francia, en 2017 y 2022, los políticos tradicionales unieron fuerzas para bloquear la victoria de Marine Le Pen en la carrera presidencial; y en Alemania, las fuerzas políticas mantienen un acuerdo para aislar a Alternativa para Alemania (AfD), que en 2025 obtuvo 152 de los 630 escaños del Parlamento.

El riesgo de la estrategia del “cordón sanitario”, sin embargo, es que refuerza la narrativa de Ventura de que él es el único representante legítimo de la derecha, ya que todo el establishment político está unido contra él, como señaló Pedro Magalhães, de la Universidad de Lisboa, consultado por el sitio de noticias de la BBC. “Por eso también el PSD no declaró formalmente su apoyo al Seguro. Todas fueron iniciativas individuales”, agregó el académico.

La segunda razón para apoyar a Seguro es el hecho de que se le considera una figura centrista y moderada. 

Finalmente, el apoyo de los conservadores también se explica por factores institucionales. El nuevo presidente podría ser crucial para garantizar la estabilidad del gobierno minoritario de centroderecha liderado por el PSD.

Al carecer de una mayoría parlamentaria, el gobierno actual es más vulnerable a posibles intentos de derrocarlo y también depende del apoyo (o abstención) de otros partidos para aprobar sus proyectos.

Los análisis sobre el brote de xenofobia que desde hace décadas viene creciendo en Europa apuntan a la politización de la inmigración como uno de los principales impulsores del ascenso de la derecha radical en Europa.

Y los cambios demográficos, que tienen directa relación con las crecientes desigualdades sociales, son interpretados y tergiversados por la derecha para fundamentar sus posiciones violentas. En Portugal, por ejemplo, el número de extranjeros pasó de 592 mil en 2019 a más de 1,5 millones en la actualidad. Este hecho, para los xenófobos, implica un injusto aumento de demanda sobre los servicios públicos, un tema ampliamente utilizado por Chega.

Otros factores, como el costo de vida, la crisis inmobiliaria y el rechazo a la corrupción, también alimentan la desconfianza en las instituciones democráticas, según los analistas.

Existe, en Europa y en el mundo, una Internacional Ultraderechista, con redes de cooperación transnacionales, y una gran retroalimentación con sus homólogos europeos. Chega mantiene vínculos políticos e ideológicos con Vox en España, la Reagrupación Nacional en Francia y la AfD en Alemania.

“Ventura no inventó nada nuevo. Las técnicas empleadas para ganar atención y apoyo, así como la retórica antiinmigratoria, se inspiraron en otros grupos europeos”, indicó Magalhães.

El ascenso de grupos radicales de derecha no se detiene, y está cambiando el mapa político europeo. En los últimos años, han ampliado su presencia parlamentaria en países como Francia, Alemania y Suiza, donde ya superan el 20 por ciento de representación. El año pasado, también obtuvieron la mayor cantidad de votos en las elecciones al Parlamento Europeo en Austria y Francia.

Esta tendencia al alza se pondrá a prueba en el próximo ciclo electoral en el continente: en 2026 habrá elecciones regionales y locales en España, Francia, Italia y Alemania, además de elecciones nacionales en Suecia, Dinamarca y Hungría.

En el caso portugués, es destacable el ascenso de la derecha radical en un momento relativamente favorable para la economía.

En los últimos cinco años, el PIB del país ha crecido una media del 3,8 por ciento anual, por encima del 2,6 por ciento de media de la Unión Europea.

“La inflación está bajo control, el desempleo está en su nivel más bajo en décadas y el salario promedio está aumentando un 3 por ciento por encima de la inflación, pero el problema es que este progreso no está llegando a todos”, afirma la economista Susana Peralta de Nova School of Business and Economics, citada por BBC.

Publicado en el semanario El Eslabón del 14/2/26

¡Sumate y ampliá el arco informativo! Por 8000 pesos por mes recibí todos los días 9 pinfo destacada de Redacción Rosario por correo electrónico, y los sábados, en tu casa, el semanario El Eslabón. Para suscribirte, contactanos por Whatsapp.

  • Renunció Adorni

    Le soltaron la mano y ahora pretenden dar vuelta rápido la página de uno de los escándalos
  • GPS para ciudades extraviadas

    La seguridad es tan compleja y esencial para el bienestar social que no solo es tema de fu
  • Sobre el río Paraná

    A Manuel Bozzo 1 Soñé que nadaba con alguien en el medio de un río o un mar. La persona qu
Más notas relacionadas
Más por Pablo Bilsky
  • GPS para ciudades extraviadas

    La seguridad es tan compleja y esencial para el bienestar social que no solo es tema de fu
  • Sobre el río Paraná

    A Manuel Bozzo 1 Soñé que nadaba con alguien en el medio de un río o un mar. La persona qu
  • Centro a la olla

    Yo no sé, no. Esos días de junio todavía no había empezado el invierno, pero hacía un frío
Más en Columnistas

Dejá un comentario

Sugerencia

Renunció Adorni

Le soltaron la mano y ahora pretenden dar vuelta rápido la página de uno de los escándalos